La doble fila provoca caos
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Es habitual frente a escuelas, bancos, oficinas públicas en la zona comercial
Si bien es habitual que el tránsito en la ciudad sea caótico, en los horarios pico aumenta el desorden debido a la cantidad de automovilistas desaprensivos que estacionan en doble fila frente a establecimiento escolares, bancos, oficinas públicas o simplemente paran frente a un kiosco y bajan a comprar cigarrillos.
Repartidores que se detienen a descargar mercadería en comercios céntricos y no cuentan con lugares reservados para la descarga, padres que no quieren caminar 50 metros y paran frente las puertas de las escuelas para dejar a sus hijos, personas apuradas que dejan sus vehículos encendidos frente al banco y bajan a usar el cajero, todo parece permitido mientras se dejen las balizas encendidas.
Pero detrás de esta conducta, muchas veces se advierte un claro desinterés por los demás, como cuando alguien deja estacionado un auto en doble fila, a pesar de que a unos metros hay espacio suficiente para estacionar con normalidad.
Estacionar en doble fila se ha convertido en una costumbre común para muchos automovilistas con la excusa de: “Son dos minutitos”.
Esta costumbre se hace especialmente notable en los horarios de ingreso y egreso de las escuelas de la ciudad.
En algunos casos la doble fila llega a convertirse en triple fila, mientras decenas de niños y padres cruzan a pie la calle a pie, zigzagueando entre los vehículos.
Apurados por dejar o cargar a sus hijos y no llegar tarde al trabajo o a casa, muchos padres no se toman ni cinco minutos para estacionar y caminar unos metros hasta la escuela. Prefieren poner la baliza y quedarse en doble fila frente a la puerta del establecimiento escolar.
Esto se puede ver en todos los jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias de la ciudad. A la obstrucción generada por los autos y camionetas estacionados en doble fila, se debe sumar la peligrosa costumbre de algunos motociclistas de salir de entre los autos con sus hijos, muchas veces sin casco.
Si bien es habitual que los directivos de las escuelas pidan a los padres que eviten esta actitud, es algo que no se ha podido cambiar, a pesar de que han ocurrido no pocos accidentes.
A cualquier hora
El desorden que se registra en horarios puntuales frente a las escuelas, también es habitual durante todo el horario de atención al cliente frente a los bancos de la ciudad.
También puede verse la misma actitud frente a oficinas públicas, como en Anses, Pami, Correo e incluso con vehículos oficiales frente a las comisarías y a sedes judiciales.
Si bien esta actitud puede estar justificada por la urgencia o la falta lugar para estacionar, también denota un claro desinterés por los demás conductores. Es habitual ver gente en doble fila cuando a metros hay lugar para estacionar.
También es habitual en la zona céntrica encontrarse con el doble obstáculo de automóviles en doble fila de un lado y otro de la calle, con lo que el tránsito debe zigzaguear para poder avanzar.
Si bien el estacionar en doble fila se puede entender en el caso de los repartidores de mercadería, que no cuentan con zonas de descarga reservada en la zona céntrica, el dejar el auto encendido y con las balizas para bajarse a comprar a un comercio o ir al banco no tiene ningún justificativo. Más teniendo en cuenta que en nuestra ciudad siempre se puede encontrar lugar para estacionar en no más de dos cuadras.
Sin embargo, nadie parece querer caminar más de 10 metros. Y si a esta mala costumbre se le suma la falta de control, el desorden en el tránsito parece más que garantizado.