Estafas a jubiladas siguen impunes y no hay pistas
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Hace un mes se registraban en jurisdicción de la Jefatura Departamental Necochea dos casos de estafas a jubiladas. Uno de ellos se produjo en una vivienda de la Villa Díaz Vélez y el otro en la localidad de San Manuel.
A 30 días de los hechos, no se ha producido ningún avance en la investigación, al igual que ha ocurrido con otros ya innumerables casos de estafas registrados en la región.
Al principio de la cuarentena por la pandemia de coronavirus se registró un notable incremento de este tipo de delitos.
Una de las víctimas de un “cuento del tío” fue una jubilada que es de un funcionario judicial de Necochea, mientras que la otra reside en San Manuel, partido de Lobería.
Esa misma semana, un matrimonio de jubilados, también de nuestra ciudad, estuvo a punto de ser estafado por delincuentes, ya que uno de ellos se hizo pasar por el hijo de la pareja que les recomendaba cambiar los billetes de dólares ante la posibilidad de “un corralito”.
Los delincuentes aprovecharon algunas medidas que tomó el gobierno por la pandemia de coronavirus, como el cierre de los bancos y de oficinas de Anses y Pami. También el temor a un nuevo “corralito”.
A pesar de la gran cantidad de avisos de las instituciones para alertar a la gente, los ladrones se las ingenian para cometer las estafas.
El 24 de abril una jubilada que habita en un edificio de departamentos de calle 4 al 4000, fue despojada de dólares de sus ahorros, aunque no se confirmó la cantidad.
Al día siguiente la Policía realizó un allanamiento en la vivienda de quien podría haber sido el autor de la estafa, sin embargo, el sospechoso no fue encontrado.
Por su parte, una mujer de San Manuel también cayó en el fraude y entregó $ 60.000 que tenía depositados en una cuenta bancaria.
La damnificada fue contactada por teléfono y se hicieron pasar por un empleado de la Anses de Lobería, de apellido Balbuena. El presunto operador le solicitó datos personales de su caja de ahorros de una entidad bancaria pública.
El propósito del contacto del supuesto agente de la Administración Nacional de la Seguridad Social era para que pudiera cobrar el “ingreso familiar de emergencia”.
La mujer, desconociendo las artimañas de los delincuentes, le brindó toda su confianza al interlocutor y le transmitió la información de la cuenta bancaria.
Finalmente, la vecina de San Manuel comprobó que le habían vaciado la mencionada cuenta, en la que tenía alrededor de $60.000. ////