“Estamos exportando un montón de dinero a otras ciudades”
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Alejandro Alberto Ferreyra se refirió a la cantidad de jóvenes que se van a estudiar a otros distritos y a la necesidad de contar con una oferta educativa más amplia en Necochea. Sugirió el Casino como un lugar para instalar una universidad
Julieta Moreno
Redacción
“En invierno un sector de los jóvenes se va a otras ciudades a estudiar y es un montón de dinero que estamos exportando a otros lugares”, analizó el comerciante Alejandro Alberto Ferreyra sobre uno de los problemas que tiene la ciudad que hay que empezar a cambiar, a través de “un trabajo articulado entre la Nación, la Provincia y el municipio”. Para ello, mencionó la necesidad de contar con una universidad y propuso el complejo Casino como un posible lugar para instalarla.
Alejandro Alberto Ferreyra nació en nuestra ciudad. Es maestro mayor de obras y cuando terminó el secundario, vivió unos años en Mar del Plata, donde cursó la mitad de la carrera de arquitectura. Tras el nacimiento de sus hijos, decidió volver a su ciudad y empezar con un emprendimiento comercial. Desde ese momento, hace 25 años, está dedicado al rubro gastronómico y actualmente es dueño de “La Juanita”.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Destacó las condiciones naturales de Necochea e hizo hincapié en lo que nos falta en materia de infraestructura y servicios. Se mostró descreído en general, pero resaltó el aporte del privado en el crecimiento local.
Lo que tenemos y lo que falta
Para Ferreyra, la ciudad se puede ver desde lo que tenemos y desde lo que nos falta. Con relación a lo que tenemos, mencionó “la amplia franja marítima y turística, el río increíble y el Parque”, mientras que entre lo que nos falta, se refirió principalmente a los servicios y a la infraestructura.
“Mi negocio está en la avenida 59 frente a los adoquines”, contó, haciendo referencia al estado del pavimento y a lo importante que sería que se hiciera la obra de reparación.
Además, consideró que hay que solucionar los problemas en el Hospital, pero también bajar los costos de la Usina e hizo alusión a las altas facturas de energía eléctrica que deben pagar los comercios. Se mostró preocupado por la periferia de la ciudad que, a su entender “se la olvidan un poco” y remarcó que “hay gente que no tiene gas, agua potable, cloacas y mucho menos calles de asfalto”.
Una propuesta para el Casino
Entre lo que nos falta, mencionó el estado del complejo Casino e inmediatamente sugirió la posibilidad de transformarlo en un centro de estudios o en una universidad.
Para él, uno de los problemas que tiene Necochea es la gran cantidad de jóvenes que migran a otras ciudades para estudiar y a veces no vuelven. En este sentido, explicó que no sólo los chicos se van, en su caso sus hijos lo hicieron, sino que además los padres deben enviar mucho dinero por mes para mantenerlos, plata que se va de la ciudad. “La cantidad de dinero que un estudiante gasta es increíble”.
Ante esta situación, Ferreyra consideró que debe haber “una articulación entre la Nación, la Provincia y el municipio” para ampliar la oferta educativa a fin de ofrecer mayores oportunidades a los jóvenes a nivel local. Y en este sentido, el Casino –según su criterio- aparece como una opción a tener en cuenta.
“Quizás podríamos hablar con la mejor universidad y ofrecer el predio del Casino, se podría aprovechar el auditórium como sala de conferencia y el playón de estacionamiento para hacer deportes”.
Para él, hay que tomar una decisión en torno a la estructura y la universidad es sólo una propuesta, pero quienes tienen la responsabilidad “deben interiorizarse en tema, hablar con los que saben, pedir presupuestos para solucionar el problema”.
Consultado sobre la posibilidad de vender sectores del edificio –una de las ideas que se propuso desde el municipio -, dijo que “los necochenses no estamos en condiciones de financiar esa obra, pero sí podríamos permitir que otro la financie, quizás tendríamos que cederla por algún tiempo, pero mientras se construya y se arregle ese lugar, sería fabuloso”.
“No llegar a los extremos”
Con respecto al Parque, advirtió que “tenemos un grupo preservacionista que no permite que se toque ni una planta”, pero consideró que “no hay que llegar a los extremos” y que se podrían hacer algunos paseos.
“Cuando salís de viaje, ves que otras ciudades, en una roca que es diferente a las otras, te arman un paseo. Nosotros podríamos hacer lo mismo y desarrollar a Necochea de una forma increíble”, opinó dando cuenta de su gusto e interés por la arquitectura.
Como idea, sugirió hacer un paseo comercial en el sector de Pinolandia donde está el trencito, quizás haciendo una especie de cabañas e iluminando el sector. “Por hacer un paseo comercial, no se va a estropear el Parque”, manifestó.
También mencionó la necesidad de hacer alguna obra en el río, más allá del trabajo que han hecho los vecinos, y propuso iluminar el camino ribereño con las luminarias que sacaron de la avenida 75.
Según su visión hay un montón de cosas que se podrían hacer en la ciudad, pero no se hacen porque se va resolviendo lo inmediato. “Lo mismo pasa en un negocio; por ahí te dicen por qué no hiciste tal cosa y muchas veces no se hacen porque hay que pagar los sueldos, los aportes, la luz, el gas. Las cosas del día a día van tapando el proyecto”.
Sobre el Intendente
Sobre la gestión de Facundo López, opinó que se han hecho algunas cosas, pero también dijo que se podrían haber solucionado más problemas. “Hacer un poquito en cada lugar para ir conformando a la gente, quizás no se ve”.
Si bien aclaró que no se interioriza demasiado en estos temas, consideró que “la parte política es complicada”. A modo de ejemplo, señaló que “la Usina y el Puerto son instituciones históricamente usadas como plataformas para acceder a otros cargos políticos y entonces no se ven resultados”.
En este sentido, insistió: “La Usina la tendríamos que sentir como propia porque es una cooperativa y cada uno de nosotros somos socios y, sin embargo, no la sentimos así” y agregó que” tendría que haber mejor atención y el tipo que viene a cortarte la luz no tiene que ser tu enemigo”.
En general, se mostró descreído acerca del futuro, pero al mismo tiempo, reconoció que, de una manera u otra, la ciudad sigue avanzando en gran parte, por el esfuerzo del privado, que sigue invirtiendo en sus locales o incluso se anima abrir nuevos emprendimientos. ///