“Esto es histórico, es imposible que se vuelva a repetir o superar”
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Horacio Alí, profesor del Centro de Instrucción, remarcó la notable actuación en el Mundial de taekwondo
La notable campaña de los taekwondistas necochenses en el Mundial que culminó el domingo en Buenos Aires quedará en la historia de nuestro deporte. Un antes y un después para los chicos que tuvieron el privilegio de poder compartir esos días con la elite internacional. Para Horacio Alí, quien fue medallista de bronce en formas y encabezó como entrenador la delegación del Centro de Instrucción remarcó que “esto es histórico, es imposible que se vuelva a repetir o superar. Tener a 12 participantes, 6 de nuestra escuela y 6 de otra, y traer 12 medallas y un título del mundo es casi imposible que se pueda repetir”. Y esto quizás no tenga tanto que ver con el potencial deportivo sino con las dificultades económicas de llevar una delegación así a Rusia 2020 o Kazajistán 2022, las próximas sedes mundialistas de la Federación Internacional de Taekwondo.
Detrás de las medallas
Facundo Yozzi, el primero en competir y subirse al podio con una medalla plateada en combate prejuvenil, repasó respecto de la final con el argentino Ugolini, que “es uno de los mejores que me he enfrentado” y criticó que perdió “más que nada por cuestiones técnicas. Errores que sentís que tuviste, en la corta distancia con los puños y las piernas”.
Por su parte, Rocío Costa, bronce en Juveniles B, reconoció estar “muy nerviosa” previo a las peleas y que en semifinales, frente a una canadiense compartió que “fue una pelea muy ajustada y me ganó únicamente por un punto”.
Formas
En la especialidad de formas, Alejandro Morán logró el bronce en la categoría Juveniles de Tercer Dan en una pareja definición con un representante inglés, luego campeón del mundo. “Si la perdí es por algo”, asumió y compartió el análisis que hizo su entrenador. Alí agregó que “antes del fallo pensé que la había ganado y él también se había sentido ganador, pero después uno revisa el video y ve que ciertamente el fallo no estuvo tan mal. Fue muy parejo, muy fino. Sus errores me parecieron más leves que los del inglés. El se equivoca en el ritmo y luego lo acomodó a la mitad. Los jueces miden el ritmo, el balance, poder y nivel técnico”, explicó.
Horacio, quien también ganó el bronce en formas en Quinto Dan adultos, compartió sobre su experiencia que “en la primera llave me iba a tocar el coreano Park, bicampeón del mundo, y producto de que un competidor de Kazajistán no vino, se alteró la llave lo que me permitió cruzarme con otro competidor y acceder a semifinales, contra otro argentino, el mismo con el que había perdido el tanto en el segundo como en el tercer selectivo y el después perdió la final con Park, ahora tricampeón. Entró a tallar la suerte”, acotó sobre el cambio Alí quien debió dividirse en funciones, entre su actuación personal y la de coach de los chicos. “No te permite tener la cabeza ni en un lado ni en el otro, pero había tomado la decisión de que si en algún momento coincidía, yo no iba a competir”, advirtió. Un coach adicional hubiese costado 800 dólares, algo que el grupo no podía costear.
Los otros medallistas del Centro de Instrucción fueron Santiago Rodríguez Villegas, en formas, y Tobías Yelpo, en formas y habilidades mixtas en taekwondo adaptado. Santiago agradeció especialmente a “Juan Manuel (Del Valle) por entrenarme duro, a mi mamá y a mi familia”. Tobías, “Toto” para el grupo, con menos palabras también se mostró feliz por la experiencia, en la que intercambió contactos y regalos con otros chicos del mundo.
“Para todos fue especial compartir en el mismo hotel con atletas de otros países, con los que te cruzabas en el almuerzo, en los pasillos o en las tribunas del estadio. Eso también lo hizo muy especial”, agregó Alí. Una experiencia que excede lo deportivo y el color de las medallas. “En el momento te quedás con la sensación amarga de no haber podido lograr algo más, pero cuando uno toma distancia, sabe que lo que logró es importantísimo”.
La falta de apoyo municipal y privado, la única “mancha”
Explicando una realidad que viven muchos de nuestros deportistas amateurs, Horacio Alí advirtió que en el balance “fuimos el único municipio del interior de la provincia de Buenos Aires y uno de los pocos del país que no tuvimos ayuda ni estatal ni privada. Tres Arroyos, Villa Gesell, Mar del Plata, Ameghino, Lincoln, todos tuvieron algún tipo de apoyo económico, ya sea en el trasporte, viáticos de comida, indumentaria. Y eso a nosotros nos quedó en el debe. Como una mancha. Sentimos que nosotros no pudimos hacerle entender la importancia de este torneo a la gente que tiene la posibilidad de ayudar o quizás hasta alguna responsabilidad al respecto”.
Alí entendió que “esto pasó siempre. El taekwondo no es un deporte de Primera, ni de Segunda lamentablemente. Ya le pasó a Carlos Correa en 2010 cuando clasificó al Mundial de Corea y no pudo viajar o a mí en 2007. No podemos avanzar si no hay un aporte del estado o un privado que pueda apuntalar esto”, reclamó, al tiempo que agradeció a la gente de Necochea que “lo entendió y nos compró las rifas, las empanadas o nos acompañó en la cena despedida para poder tener fondos. Aunque sabemos que no es lo ideal”.