Eugenia Ganga: “Viajar sola te fortalece en todo sentido”
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Número 1069º en el ránking mundial de tenis, se prepara para otro año en el circuito
Asimilando todo lo bueno que le ocurrió en el último semestre del 2017, Eugenia Ganga se encuentra en plena pretemporada para intentar redoblar la apuesta este año, compitiendo en el mundo del tenis profesional. La número 1069º en el ránking de la WTA sabe que el camino no será fácil, con desafíos en cada viaje, pero con apenas 19 años, sus dos temporadas de experiencia en este nivel ya le permiten mirar las cosas de otra manera: “Viajar sola te fortalece en todo sentido. En el tenis y en poder resolver mentalmente situaciones dentro y fuera de la cancha”, afirmó con aplomo la entrenada por Martín Taboada y Pablo Fuente, ex preparador de Juan Ignacio Chela, Máximo González y Juan Martín Del Potro.
De valija en valija
Los viajes suenan placenteros pero para los tenistas son rutina, gastos y horas sin descanso para poder jugar. Y la necochense sabe que no hay otra manera si quiere seguir en el profesionalismo. En febrero (ver aparte) comenzará una gira de cuatro torneos en Brasil buscando los primeros puntos del año y con ello abrirse camino al verano europeo: “Vamos a ver cómo nos va en esta primera parte. Voy a jugar dos torneos de 25.000 (dólares) que son duros, pero ya ingresando en el cuadro sumás un punto (para el ránking). Lo más probable es que después juegue algo acá, en Argentina, y después en Europa”. Aunque su agenda de mayo no está definida, Ganga sabe que necesita darle continuidad a su juego en este nivel. “Estaba la posibilidad de jugar Interclubes en Francia, que económicamente es muy bueno, pero yo quiero dedicarme a jugar torneos de 15.000 (en premios) para meterse lo más posible y seguir creciendo”, explicó. “Cuando viajo, en las primeras semanas me va ahí nomás, en la tercera me empiezo a soltar y en la cuarta ya estoy mejor, pero me tengo que volver. La idea es estar un buen tiempo allá y aprovechar el pasaje. Lo más importante es que aguante la cabeza allá, pero siempre después del mes de tenis llega lo mejor”.
Este modo de vida, tanto tiempo fuera de casa, conspira con poder contar con un acompañante permanente. Las jugadoras europeas viven otra realidad. “Nos preguntan ‘¿cómo estás cuatro semanas acá?’. Ellas están una o dos semanas y se vuelve a su casa. Pero bueno, eso te hace más fuerte”, entendió Ganga, que aunque hace grupo con otras jugadoras argentinas en la misma situación debió afrontar imprevistos: “En Bélgica (durante un torneo) mi compañera se fue a Francia y me quedé sola. Tenía que resolver donde dormía ese día y cómo viajar al otro torneo en otra ciudad. Siempre conseguís ayuda, pero me tenía que mover yo”, compartió.
Balance
Justamente en Bélgica vivió uno de sus buenos momentos del 2017. “Me acuerdo como si fuese ayer. Estaba sola y poder pasar dos Qualys de tres partidos suma un montón. Me quedó grabado. En Paraguay también fui sola e hice un buen torneo y jugando bien”. Si bien sus 6 triunfos en 17 partidos en cuadros principales en el año no dicen demasiado, en la mitad de los casos los hizo pasando la etapa clasificatoria, con dos o tres victorias según el caso. Sus mejores resultados, llegando a cuartos de final, fueron en Villa del Dique, en octubre, y en Encarnación, en Paraguay, en noviembre. La positiva actuación en Córdoba, perdiendo con la número 1 del torneo, la chilena Fernanda Brito, le permitió el 17 de octubre volver al ránking mundial de la WTA después de un año. En el balance, remarcó que “había perdido ránking y el objetivo era volver. A principio de año no me fue bien, pero después de Francia comencé a levantar. Me ayudó un montón”, apuntó sobre la experiencia jugando en el circuito profesional francés y esos torneos en Bélgica, que terminaron siendo bisagra. “Siempre hay que meterle hasta que salga, ser perseverante”.
La cabeza
Realizando una exigente base física en los entrenamientos, que poco a poco le van dejando lugar al peloteo, destacó que a la hora de mejorar, lo importante es “la cabeza. Mi juego es ofensivo. Debo concentrarme más y ser más paciente en los puntos largos. Generalmente las paso en velocidad (a las rivales) y a veces me desespero pero lo voy corrigiendo de a poquito. Tengo que ser consciente de cada pelota que le pego, pensar punto a punto”.
Para la próxima gira en Brasil, en un par de semanas, aún no está definido si podrá viajar con un entrenador. El apoyo económico para ello es fundamental. Cuesta pensar que alguien que está entre los 1000 mejores del mundo en la carrera profesional que elige sufra estas limitaciones, pero es la realidad que hay que afrontar.