Experiencia hostel: vacaciones a la medida de los más jóvenes
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La sociabilización entre huéspedes es una de las características que más valoran tanto los que viajan solos como en grupo. La mayoría de quienes lo eligen no superan los 40 años
En nuestro país existen cerca de 200 hostels y cada año se suman más debido a que es una modalidad que eligen viajeros de todo el mundo, en general jóvenes que rondan como mucho los 30 años. En Necochea y Quequén, este sistema de alojamiento, en el que las habitaciones son compartidas, además de contar con espacios comunes como una cocina y sala de estar, se establecieron como una tendencia que fue creciendo de algunos años para estos días. Suelen tener tarifas más económicas que los hoteles convencionales, pero ese no es el único motivo por el que los eligen; la interacción entre los huéspedes figura entre las particularidades más valoradas.
La mayor parte de los que vacacionan en hostels de nuestra ciudad tienen entre 20 y 40 años y una característica compartida: las ganas de sociabilizar.
Opciones
Necochea resulta ser una plaza donde los turistas acostumbran alquilar casas o bien habitaciones en hoteles tradicionales o también en campings. De todas maneras, en el último tiempo, se fueron creando algunos hostels en el centro o cerca del mar, que cubren la demanda de quienes optan por este tipo de alternativa. En Quequén, aún siendo un lugar más pequeño, la proliferación de hostels es notoria; hay en la actualidad cinco alojamientos con esta modalidad, que son visitados sobre todo por turistas de la provincia de Buenos Aires, aunque también se acercan de otros puntos del país, aún del exterior.
Debido al aumento de la demanda, en los últimos años se incrementó notablemente la competencia dentro del rubro sobre todo en los meses de verano, cuando se intenta captar a la mayor cantidad de gente, por lo que las ofertas pretenden ser lo más tentadoras posibles. Quienes dialogaron con Ecos Diarios mientras pasan sus vacaciones en hostels de Quequén, sostuvieron que es un lugar ideal para vivir una experiencia de este tipo, y en algunos casos es una elección que repiten hace tiempo.
Elección
Nahuel Dumois, Eduardo Mauro y Agustín Pereira rondan los treinta años y son de Olavarría. Hace algunos años que optan por Quequén para sus vacaciones y afirmaron ya conocer casi todos los hostels de la zona. La elección para ellos tiene varias ventajas, sobre todo el hecho de poder compartir algunos días con gente de otros lugares. “Precio y contexto están buenos”, afirmó Nahuel, aunque destacó que cada hostel tiene su propia impronta y ofrece diferentes servicios. Para ellos, el hecho de que en Quequén todos se encuentren cerca del mar, ofrece un valor agregado, sostuvieron mientras desayunaban mirando el oleaje.
En este caso, los chicos de Olavarría se encontraban viajando en grupo, pero anteriormente también lo hicieron solos, y la experiencia les aportó la posibilidad de conocer gente nueva, y los contactos para ellos fueron siempre enriquecedores. “Cuando estás solo es otra la dinámica de viaje, muy diferente porque te abrís más y sociabilizas”, mencionó Agustín. “Se comparte todo y así hicimos amigos con los que queda el vínculo”, dijo Eduardo.
“Hace un par de semanas conocimos un chico de Dinamarca acá”, comentó Nahuel, que repite sus estadías en hostels de Quequén con mucho gusto. Indicó que recomienda la “experiencia hostel”, pero depende de qué etapa de tu vida estés, ya que “si buscás mucho confort por ahí no querés compartir con un desconocido tu habitación; ahora, si venís con tu cabeza abierta y en un plan relajado, está buenísimo”, afirmó.
Frente al mar
Florencia Racana es de Capital Federal, y se encuentra de vacaciones en Quequén junto a su marido e hija. El es necochense, aunque no vive actualmente en la ciudad. Solían parar en Necochea cuando venían, pero este año, a través de una búsqueda por internet, optaron por probar en un hostel frente al mar quequenense. “Me gustaron las habitaciones, el estilo de la construcción y la vista es increíble”, sostuvo Florencia mientras miraba el horizonte.
Al encontrarse en familia, ellos eligieron una habitación privada, otra de las alternativas que suelen ofrecer los hostels además de las compartidas. “Estamos pensando volver con unos amigos y parar en las habitaciones de seis u ocho”, dijo, aunque esta vez la elección se basó en que su hija es casi una beba y no quiso incomodar a otros o sentirse perturbados ellos.
Tanto Florencia como Damián Arhancetbehere, su marido, ya habían estado en otros hostels de nuestro país y otros lugares del mundo, y la experiencia, sostuvo ella, fue “siempre divertida, interesante y aparte te van dando consejos de qué cosas ver, y compartís. Especialmente si viajas para conocer gente el hostel es perfecto”.///
Estilo de vida
Los costos de los hostels son variables (depende de cada lugar y de los servicios ofrecidos) pero en general se encuentran a mitad de camino entre un camping y un hotel dos estrellas.
La mayoría ofrecen la opción de compartir habitación y baño o, por el contrario, dormir en un cuarto individual con baño privado. En el caso de las habitaciones compartidas, pueden ser triples, cuádruples y hasta de seis u ocho personas. Por lo general las habitaciones son mixtas.
La cocina suele ser uno de los espacios compartidos preferidos para interactuar. Además los dueños o encargados de estos lugares por lo general son jóvenes que han viajado por el mundo y han vivido la “experiencia hostel” e intentan recrear el sistema que vieron en el exterior. Entienden que la sociabilización es uno de los aspectos más valorados y la fomentan.
Ir a bailar o a la playa con otros huéspedes es moneda frecuente en este tipo de experiencias. Sociabilizar es la regla e incluso aquellos que duermen en habitaciones privadas van dispuesto a hacerlo.
En la mayoría, la tarifa incluye desayuno, acceso a internet, ropa de cama, espacio para guardar equipaje, limpieza de habitaciones y cocina equipada.
Algunos ofrecen una noche gratis después de una determinada cantidad de días de alojamiento, y no hay toque de queda, por lo que cada uno puede usar los espacios compartidos hasta el horario que desee.///