Ezequiel Cerica: “Esto es algo único, es como cumplir un sueño”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/04/foto-tapa-deportes-1.jpg)
Le dedicó el ascenso a su familia y valoró como un “premio” haber jugado los partidos más importantes del torneo
Con la voz algo gastada de tanto gritar de alegría con sus compañeros, pero con la misma humildad y el tono bonachón que todos le recuerdan, Ezequiel Cerica trató de poner en palabras tantas emociones que el fútbol le regaló en la tarde del domingo, consagrándose campeón con Arsenal de Sarandí en el Nacional B y logrando el ascenso a la Superliga. “Soy de Primera división, esto es algo único, es como cumplir un sueño”, resaltó mezclando un resultado con muchos años de sacrificio detrás de una pelota de fútbol.
“Todavía uno no cae. Son muchas sensaciones. Desde que vine acá, de cuando arranque mi vida futbolística. Cuando a los 5 años comencé en (el Club) 9 de Julio. Se me vino todo por la cabeza, cosas de chico, cuando uno sueña con jugar en Primera o salir campeón. Se me dio ahora con 32 años”, valoró quien hace 11 años dejó el Club Mataderos y las canchas de Necochea buscando una oportunidad en el fútbol profesional. Hoy es uno de los más experimentados del plantel de Arsenal, con pasos previos por la Primera C y la Primera B, por Témperley, Excursionistas, Talleres de Remedios de Escalada, Midland, Deportivo Morón y en el Nacional en Villa Dálmine y Los Andes. “Tengo compañeros con 19 años, chicos del club, a los que les decía que lo disfruten al máximo, porque no muchos tienen la suerte de ser campeones tan jóvenes. Hicimos un campañón y nos merecíamos este campeonato”. En lo personal analizó que “entrené todo el año para esto. No arranqué bien, con lesiones, de menor a mayor, pero terminé jugando los partidos más importantes del campeonato. El “Huevo” (Sergio Rondina, el DT) me conoce y sabe lo que le doy dentro de la cancha. Eso fue un premio para mi en lo personal”.
El “Amuleto” de Rondina
Sobre Rondina, con quien ya había logrado un ascenso con Villa Dálmine, al Nacional B, en 2014. Agregó que “Siempre me bancó, confió en mi. Sabe lo que juego y le rindo. Como me dijo su mujer soy el amuleto. Ahora me tiene que llevar a todos lados”, confió entre risas. “El me quiere mucho y sabe lo que yo lo aprecio a él. Hay una buena relación desde prácticamente que llegué a Buenos Aires. Me conoce como jugador y como persona”.
La expectativa estará ahora en mantenerse en un plantel que seguramente sufrirá cambios cuando toque jugar en la Superliga. “Uno sueña desde chico con jugar en Primera y ojalá lo pueda cumplir. Trataré de disfrutar este ascenso. Pero seguramente van a venir cosas buenas de acá en adelante”. Los desafíos no culminarán este mes, ya que Arsenal seguirá entrenando de cara a la Copa Argentina, frente a Estudiantes de Buenos Aires, posiblemente el 22 de mayo.
A la familia
En ese largo camino, hoy en el momento más feliz, no dejó de agradecer a los que lo rodean día a día: “A mi mujer y a mis hijos que me bancan en todo, el ascenso es para ellos. No todo es color de rosa, hay cosas buenas y cosas malas. Mi mujer vive para mi y para mi hijos, le debo todo a ellos. Si ella no estuviera acá quizás profesionalmente no hubiera llegado, necesitas el empuje de la familia y los amigos”.