Factores que inciden en la suba de exportaciones
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En los últimos meses la bajante del Paraná benefició la operatoria local. Historial
Las mejoras en la tecnología de siembra, la evolución en los estudios y la forma de hacer agricultura, los avances en la genética de las semillas y otros cambios que ha ido teniendo el campo han hecho que el crecimiento de los rindes sea exponencial a lo largo de los últimos cien años, por lo que es esperable también que el aumento de las exportaciones sea acorde.
En 1921, el puerto culminaba el año exportando 9.461 toneladas, pasando rápidamente a 20.886 en el año siguiente y a las 565.439 e 1938. Así de exponencial ha continuado siendo el crecimiento, pasando en 1983 a tener un movimiento de 2.358.654 toneladas y 5.745.700 en 1998. Desde ese entonces y hasta hoy se ha mantenido entre ese número y las 7.500.000 tonaleadas.
No obstante, ha habido varios factores en el último tiempo que han hecho que el movimiento de buques sea mucho mayor al esperado y eso repercute en las estadísticas.
El distrito de Necochea es uno de los más cerealeros de la provincia de Buenos Aires y la región de siembra que lo rodea es una de las más importantes de la Argentina.
Incluso, se ha catalogado a esta zona como la mejor área productiva del sur del país, donde se siembran más de 4 millones de hectáreas por campaña.
Entonces, la ubicación geográfica resulta más que estratégica para tener estos resultados que se vienen viendo reflejados hace décadas y que no son más que el reflejo del trabajo de los productores agropecuarios.
La profundidad del Puerto también hace que sea un punto a favor para la exportación, aunque también ha habido un cambio en los tipos de granos exportados.
Por ejemplo, hasta 2018, los granos finos representaban el mayor flujo exportable, mientras que para 2021 la soja y maíz se constituyeron como predominantes.
Además, el área de influencia es, por cercanía, cada año mayor. Con datos de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales, se observa que el Hinterland actual comprende los Partidos de Necochea, Lobería, Balcarce, Tandil, Tres Arroyos, General Pueyrredón, Azul, Benito Juárez, San Cayetano, Adolfo Gonzales, General Alvarado, Bolívar, General Madariaga, Ayacucho, Olavarría, Mar Chiquita, Saladillo, Maipú, Rauch y Monte, entre otros con menos de 20.000 toneladas.
Factor “suerte”
Más allá del esfuerzo de los productores y de las nuevas técnicas de siembra, sumado a la profundización del Puerto, no ha habido otros factores diferenciales que hagan aumentar las exportaciones, excepto uno. La explicación más importante para el aumento reciente que han tenido los movimientos de buques con mercadería de exportación es ni más ni menos que el hecho de que otros puertos han sufrido las consecuencias del bajo caudal de agua desde el 2020 en la Hidrovía, que ha afectado significativamente a los puertos del Gran Rosario, por donde se exporta habitualmente el 80% de los granos y subproductos de Argentina.
La bajante del río Paraná ha obligado también a los buques a partir con una menor carga en bodega, enfrentándolos a las opciones de afrontar el “falso flete” o completar la carga en puertos de mayor calado, como el de Quequén.
A tal punto se perjudicó el uso de otros puertos que durante 2020 y 2021, apenas el 6% de los días se alcanzó el calado objetivo de 34 pies en la estación de Timbúes.
Como consecuencia, antes de la bajante se completaban en promedio 20.000 toneladas por buque, mientras que en Quequén se completaban entre 28.000 y 32.000 toneladas según el calado del puerto de destino. Esto, lógicamente, aumentó, además, la cantidad de buques de carga completa en este puerto, que llegaron a ser 314 en 2021.
A pesar de estos beneficios, apenas se pudo superar por media tonelada en 2021 lo que se había movido en 2019.///
Efecto de las heladas
Las heladas han sido muy frecuentes en las últimas semanas y eso genera algunas dudas e incertidumbre respecto a lo que puede ocurrir con los cultivos.
Desde el INTA, el ingeniero Luis Lanzavecchia señaló a Ecos Diarios que los cultivos de invierno “toleran bastante bien (estas heladas) a no ser que fueran extremadamente frecuentes”.
Además, resaltó que “solo retrasan o demoran el crecimiento inicial” y que “las pasturas y o verdeos demuestran ese efecto con una menor tasa de crecimiento de biomasa (vegetación)”.
El cultivo que más se vio afectado fue la soja con las heladas de inicio de marzo (tempranas), que afecto el desarrollo y producción de grano.
Según indicaron desde el INTA, durante el mes de mayo comenzó la siembra de las variedades de ciclo largo de los cultivos de invierno. En el sudeste, la siembra estuvo beneficiada por las buenas condiciones de humedad disponible en el suelo, brindadas por el régimen mensual de precipitaciones acontecidas en las distintas áreas de la zona.///