Falta de materiales afecta a la construcción
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El dólar aún “barato” favorece la concreción de varios desarrollos en la ciudad. Mano de obra calificada en plena ocupación y un panorama aún prometedor
Desarrolladores y profesionales de la construcción dieron cuenta que, aunque sin el boom del año anterior cuando por la pandemia no se podía viajar y se invertía en obras o mejoras, aún persiste el buen momento para un rubro que brinda muchos puestos laborales.
El marco inflacionario actual, con un aumento de precios de un 6% promedio quince días en los materiales, aún no hace mella en los desarrolladores mayores que poseen dólares, ya que el valor de la materia prima es en pesos. De todas maneras ya se percibe un acortamiento de la brecha, que pone un signo de interrogación de cara a los próximos meses. Otro tanto sucede con la mano de obra, que se cobra en pesos.
El ritmo tampoco se ha detenido pese a que aún siguen faltando materiales – en especial hierro, estaño, clavos y maderas entre otros- y eso genera que los constructores tengan que hacer malabares a veces para conseguirlos. “Salimos a tratar de comprar lo que haya en la zona y para no detener las obras a veces pedimos a un colega que nos preste, por caso cien barras de hierro, o le damos algo nosotros…”, sentenció el arquitecto Gastón Negrín sobre la curiosa situación actual.
Esa escasez de materiales hace que muchos traten de acopiar, con lo cual, se plantea una especie de carrera para ver quién compra primero.
El suministro de ladrillos se ha ido recuperando, así como también el de la cal y cemento. Aunque el ingeniero Gustavo Galván subrayó que “como aún los fabricantes aún no han recuperado su habitual producción o lo hacen a menor ritmo al tener personal licenciado o enfermo por el Covid, y la acaparan los grandes desarrolladores de CABA y el Gran Buenos Aires, que hace que al interior no llegue mercadería”.
En el caso de los mayores desarrollistas posibilidad de acopiar material depende de la estructura del negocio acordado. Es decir si la venta se hizo al pozo o se constituyó un fideicomiso.
Mano de obra ocupada
En la actualidad hay no menos de cinco emprendimientos edilicios de envergadura en la zona de la Villa Díaz Vélez y en carpetas para un futuro cercano hay otros proyectos de construcciones grandes, que prometen mantener una buena ocupación de profesionales y trabajadores.
La mano de obra calificada ha vuelto a tener que rechazar labores al estar sumamente requerida, aunque también se dio cuenta que últimamente, producto de la pérdida de trabajos, han aparecido personas improvisadas que si bien cobran menos, suelen traer dolores de cabeza a los clientes al hacer malos trabajos.
En el número de emprendimientos sigue incidiendo la pandemia de Covid, que hace que muchos opten por invertir “en ladrillos” en vez de viajar, y a quienes según las fuentes consultadas se suman la gente del campo que tras las cosechas construye o compra propiedades.
Demandas de los constructores
Más allá de este buen momento, al menos manteniendo un buen caudal de trabajo, los integrantes de la Cámara de la Construcción han empezado a plantear una serie de cuestiones a los distintos bloques del Concejo Deliberante, en busca de beneficios que les abaraten costos.
El sector busca herramientas que sirvan para morigerar la emergencia habitacional, esgrimieron, y en tal sentido vienen solicitando la promoción de beneficios para empresas de la ciudad en las licitaciones públicas; rebajas en los derechos de la construcción y demolición. Asimismo harán un planteo similar en la Usina, en el caso del precio de los medidores (sale unos $20.000 la unidad), para las obras grandes que demandan varios de ellos.
Entre las imposiciones municipales para poder construir, a diferencia de años anteriores, hoy se debe presentar planos de instalación de agua y cloacas, a la vez que se obliga a poner cisternas en obras grandes, para evitar que falte agua.///