Falta de planificación
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Cuando han pasado diez días del corte del tránsito por el puente del paraje Los Manantiales, han surgido algunas falencias vinculadas a la falta de planificación.
La más visible tiene que ver con la señalización deficiente o casi nula que existe en la zona del citado puente, donde no hay carteles que guíen por la vía alternativa que permite cruzar a Quequén a través el puente Colgante, para los rodados comunes, y el Dardo Rocha, para los mismos y los camiones con acoplados.
Esta falta de indicadores claros perjudica a quienes no conocen la ciudad, que llegan a la misma o están de paso hacia otras localidades y no saben para qué lado tomar.
En lo que tiene que ver al puente del paraje Los Manantiales, el conductor que viene desde las rutas 228 u 86 se encuentra solo con tambores cortando, y en forma parcial el paso. Ante ello el automovilista pasa por un lugar que ha quedado libre sobre la banquina, para enterarse unos metros más adelante que no podrá atravesar el puente, porque está clausurado.
La situación se complica más cuando es de noche o hay bancos de niebla, como ha ocurrido en los últimos días, donde la visibilidad es mucho menor y que por caso ya derivó en que un auto conducido por una persona de Buenos Aires, que no conocía la situación, y quedó incrustado en medio de la obra, destrozando parte del rodado.
Otro inconveniente que apareció, según se precisó en su momento por la vibración intensa que generó el crecimiento de tránsito por el puente Dardo Rocha, fundamentalmente de camiones, fue una nueva rotura del caño que pasa por debajo del mismo y que lleva agua potable a Quequén y que por varios días estuvo perdiendo preciosos y costosos litros desperdiciados en el río.
Hasta ahora se le ha dado una solución provisoria a esta pérdida, con un emparchado consistente en la colocación de una junta y la Municipalidad anunció que hará el arreglo definitivo el venidero fin de semana, con el recambio de la cañería.
Aunque se quiera describirlos como imponderables, son dos casos que se deberían haber previsto antes de la implementación del nuevo diagrama de circulación.
En el caso de la señalización se trata de algo fundamental porque por todo acceso o egreso de una ciudad circula mucha gente que no conoce; mientras que en el segundo caso, el obsoleto caño del puente se ha roto en varias ocasiones y el municipio demoró, como por caso también acontece con la reparación para concretar una solución definitiva del que transporta los desechos cloacales por debajo del río, en su ruta al mar.
Está claro que al contar con un puente menos se iban a producir situaciones y complicaciones a solucionar, como ocurre, en un ejemplo menor cuando se hace algún arreglo en una casa, se producen roturas cuyos inconvenientes son salvados con anterioridad, pero en este caso se contó con el tiempo suficiente para que estas dos cuestiones apuntadas no hubieran aparecido en el escenario.///