“Falta un plan de urbanismo y entender a los inversores”
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Luciano Cortopasso consideró que Necochea tiene un problema de crecimiento y no se brindan condiciones a los inversores. La necesidad de extender el frente costero hasta los molinos
Julieta Moreno
Redacción
“El problema es que falta un plan de urbanismo y entender a los inversores. Si desde la política y desde los funcionarios de carrera del municipio no se entiende cuáles son las necesidades de los inversores y no se empieza a mimarlos, como sucede en otras ciudades que quieren crecer, esa situación no se va a dar”, opinó el arquitecto Luciano Cortopasso y remarcó que en muchas oportunidades se invoca la llegada de inversiones, pero “no se brindan las condiciones y no tenemos qué ofrecer”.
Juan Luciano Cortopasso nació en Necochea, pero al terminar el secundario se fue a estudiar arquitectura a La Plata. Tras finalizar la carrera, se radicó en Madrid durante 8 años, donde cursó dos maestrías y se desempeñó en una empresa de diseño. En 2012, regresó a nuestra ciudad para dedicarse de lleno a su profesión a través de su propio estudio de arquitectura, empresa constructora y desarrolladora de proyectos. Actualmente también integra la Cámara de la Construcción.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Consideró que la ciudad está detenida en el tiempo porque no hay un plan urbanístico que dirija el crecimiento y planteó que, en esta planificación, no puede faltar la extensión del frente costero, desde la escollera hasta los molinos.
Características excepcionales
“Necochea tiene unas características naturales excepcionales, pero está detenida en el tiempo por falta de planeamiento y esto hace que la inversión privada no pueda desarrollarse”.
Para él, en los últimos 20 o 30 años, ha habido poco nivel de inversión. “Quienes nos dedicamos a desarrollar, no tenemos lugares donde hacerlo”.
Como ciudad costera, en comparación con otras localidades, mencionó que “nos hemos ido quedando con un frente marítimo muy acotado y sin un plan rector de urbanismo que nos permita el crecimiento sostenido a lo largo de muchos años”.
Uno de los temas que no puede faltar en esta ansiada planificación, es –según Cortopasso- la extensión del frente costero, desde la escollera hasta los molinos.
“Necochea tiene dos barreras naturales, una es el río y la otra es el mar, entonces el crecimiento lo tiene acotado, por eso hay que crear las condiciones para que se extienda la ciudad”. Sin embargo, advirtió que no se generan las posibilidades para que puedan venir inversiones que potencien el crecimiento.
Para el profesional, “esta situación sucede de hace muchos años y hoy se ven las consecuencias de estar tanto tiempo encerrados: las inversiones se han ido a otras ciudades y las pocas que existen son del ámbito local. Como ejemplo, mencionó el frente costero, pero también el río, el parque y los accesos a la ciudad”.
Un problema de crecimiento
“Tenemos un problema de crecimiento porque es una ciudad estancada que no tiene para dónde crecer y muchas veces se invoca que vengan que inversiones de hoteles, viviendas, pero la verdad es que no se brindan las condiciones, no tienen las posibilidades o no tenemos qué ofrecer”.
En este aspecto, señaló que es llamativo que una ciudad costera no tenga hoteles que miren al mar y se preguntó: “¿Cómo un empresario de la hotelería va a venir a invertir a Necochea si no le estamos ofreciendo mirar el mar?”
“El problema es que falta un plan de urbanismo y entender a los inversores. Si desde la política y desde los funcionarios de carrera del municipio no se entiende cuáles son las necesidades de los inversores y no se empieza a mimarlos, como sucede en otras ciudades que quieren crecer, esa situación no se va a dar”. En este aspecto, mencionó que hasta las normativas son antiguas y no permiten el crecimiento e hizo referencia a que el año pasado se modificó el código de edificación con algunas “actualizaciones mínimas” y dijo que a su criterio “sólo se sacó lo grotesco”.
Además, comentó que “el área de Planeamiento en el municipio está a cargo desde siempre del secretario de Obras Públicas, que tiene una cantidad tan grande de carteras que es imposible que un profesional sea capaz de dirigir todas esas áreas y además planificar”.
Elogió a quienes han pasado por ese cargo en los últimos años, pero dijo que terminan “arreglando los problemas domésticos y no tienen nunca tiempo de planificar el crecimiento”.
Plan integral
Al referirse en forma puntual al Parque, dijo que hay posturas radicales y ninguna es constructiva. Según su visión, “el Parque hoy está siendo utilizado por muy pocas personas y tiene que ser algo para todos. Se tiene que abrir a la ciudad a través de un plan de urbanismo, que tenga condiciones claras de cómo utilizar el territorio”.
Sobre lo que se podría hacer en el sector, enumeró emprendimientos de todo tipo, gastronómicos, comerciales, viviendas, oficinas. Y en este sentido, señaló que “es un tema complejo, pero si no se ataca estamos condenados”.
Cortopasso insistió en que la ciudad tiene unas condiciones excepcionales. Contó que tuvo la oportunidad de recorrer varias partes del mundo y no encontró una ciudad con mar, río, parque, playas amplias, médano, aunque “lo que nos falta es un plan de crecimiento, que no vaya a los extremos, de querer construir todo o querer dejar todo virgen”.
No obstante, aclaró que “no sirve apuntar sólo al casino o al Jardín de Rocas, sino que hay que pensar un plan integral, que vaya desde la escollera hasta los molinos, donde se piense la inversión a 20 o 30 años y se deje en manos del sector privado, con las condiciones que estipule el municipio”.
Sobre el proyecto que impulsó la Municipalidad para el casino, manifestó que “es complejo”, si bien coincidió en que “hay que hacer algo”.
Sin embargo, para él, “hay opiniones que se dicen en forma muy liviana y no se entiende del todo lo que significa invertir. Si no se entiende al inversor, se cae en el facilismo de decir que Fulano de tal se quiere quedar con esto y todas esas cosas”.
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, opinó que “comenzó a acomodar las cosas, bien dispuesto, con energía, pero le tocó una situación difícil con un municipio quebrado y encima la pandemia de por medio”. Como elogio dijo que “es una persona que escucha, lo que no quiere que apruebe tu opinión, pero escucha”.
Para terminar, expresó que siempre es optimista, pero “la realidad es la que vemos todos, que pasan los años y la ciudad no encuentra un rumbo de crecimiento”.///