“Faltan nuevos espacios para el disfrute público”
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Para Agustín Pérez Laspiur no existe desde hace años inversión estatal en este aspecto. Consideró que no hay un plan a largo plazo y que la política, en general, no se ve como un medio para cambiar las cosas sino como un fin para acceder a un cargo
“Los espacios públicos que hay en la ciudad son viejísimos y no se han generado nuevos ni tampoco se han ampliado o mejorado los que hay”, expresó Agustín Pérez Laspiur sobre una de las falencias que ve en la ciudad desde hace años: la falta de lugares recreativos para el disfrute de la población que respondan a nuevos intereses y necesidades.
En este sentido, el diseñador consideró que el sector privado ha generado emprendimientos innovadores, pero en el espacio público no ha habido inversión.
Agustín Pérez Laspiur nació en Necochea y, si bien vivió seis años en Mar del Plata, donde estudió diseño industrial, siempre supo que quería volver a su ciudad, entre otras razones, por su pasión por el mar y el surf. Así fue que después de recibirse, regresó y abrió junto a su socio Juan Marchetti, su propia agencia de publicidad que está próxima a cumplir 20 años.
En diálogo con Ecos Diarios, salió un poco de su actividad profesional y se animó a opinar de la ciudad. Dijo que le preocupa la inseguridad y que no haya un plan a largo plazo consensuado con los distintos actores de la sociedad de lo que se quiere hacer. Además señaló que lamentablemente la política se ve como un fin para acceder a un cargo y no como un medio para transformar las cosas.
Salir del lugar convencional
Uno de los principales temas que planteó como una falencia de la ciudad son los espacios públicos que, a su entender, no se han ampliado, ni mejorado ni tampoco se han creado nuevos. “Tenemos las mismas plazas desde que tengo uso de razón”, indicó.
“Mientras en el sector privado se ven avances e inversiones, no sucede lo mismo con los espacios pensados para el disfrute público”, advirtió, mencionando que tanto Mar del Plata o Miramar han tenido cambios en este aspecto, pero no así Necochea.
Además sostuvo que “hay que salir del estereotipo de espacio público convencional, de la plaza con la hamaca y el tobogán y crear otros lugares que atiendan a las nuevas necesidades”. Para dar un ejemplo, contó que estuvo colaborando en la construcción de una pista de skate pública, que se está haciendo en Villa del Deportista, justamente un espacio que propone una innovación y atiende a nuevas demandas. Siguiendo con su argumento, mencionó el frente costero y la falta de espacios públicos en toda su extensión.
Al hablar de esta situación, se refirió al parque Miguel Lillo, donde considera que “hay cero intervención pública” y agregó: “El Estado tiene que estar presente en estos lugares”.
Con respecto a la posibilidad de que el sector privado también pueda intervenir en el Parque, advirtió que “si hay un proyecto pensado y consensuado, se pueden hacer un montón de cosas, pero el problema es que muchas veces se empiezan a hacer con un objeto y después se terminan haciendo con otro, no se controlan y lo que debería haber sido positivo, termina siendo una experiencia negativa”. De todas maneras, aclaró que “no está de acuerdo del no por el no” y se mostró abierto a que en algún momento pueda existir un proyecto que evalúe algún tipo de intervención.
Para él, desde hace años estamos “trabados en la discusión”. “Si desde el primer día que escuche la discusión de intervenir o no el parque, se hubiera plantado un árbol por cada día hoy tendríamos medio parque más”, se lamentó.
La necesidad de un plan
Para el diseñador, esta situación es una consecuencia de la falta de planificación a largo plazo y recordó que en su momento participó del Plan Urbano Ambiental, que se diseñó en el gobierno de Daniel Molina que, para él, fue un “trabajo interesante que se logró por consenso”. Sin embargo, después no se aplicó porque “cambió el gobierno y cada uno quiere tener su impronta e ir por otro camino”.
La falta de planificación se nota, según Pérez Laspiur, en Quequén, por ejemplo, donde están radicadas empresas en zonas urbanas o también en la falta de servicios que se evidencian en sectores que están creciendo. En este sentido, mencionó que él vive en una zona aledaña al Parque, donde se pagan impuestos altos, pero no hay cloacas, agua, asfalto ni gas. “Logicamente la ciudad tiene que crecer para ese lado, pero los servicios no acompañan”, señaló.
Entre los temas que le preocupan, además de la falta de inversión en los espacios urbanos y la falta de planificación, aludió a la inseguridad. “Entiendo que es un tema súper complejo que no se resuelve de un día para el otro y que hay que trabajar en educación, posibilidad laboral para todos, revalorizar la cultura del trabajo, darle recursos a quienes tienen que controlar, la Justicia…son muchos actores”.
Los políticos y la sociedad
Al hablar de la responsabilidad de cómo estamos, criticó a los políticos, pero también lamentó la falta de participación de la sociedad en general para trabajar por el bien común.
“En todos los niveles nacional, provincial y municipal, la política termina siendo un fin para acceder a un cargo, pero no el medio para cambiar las cosas”, se lamentó.
Sin embargo, también reconoció que “participamos poco”, algo que él vivió de cerca porque fue en su momento uno de los impulsores de una asociación de surf y también intentó junto con otros vecinos, crear una asociación de fomento que quedó inconclusa.
“Cada vez cuesta más involucrar a la gente para trabajar por algo sin fines de lucro. Hay poca voluntad para donar tiempo por el bien de todos”, culminó.
“Noto que la ciudad no cambió”
Al ser consultado por la gestión municipal de Facundo López, tras hacer un silencio para pensar la respuesta, señaló: “Noto que la ciudad no cambió”.
“Seguimos con los mismos problemas de hace años; no sé si estamos peor que antes, pero no veo que estemos mejor”, agregó.
“Las obras que se hacen son un maquillaje pero no hay algo de fondo para empezar a definir un plan”. De todas maneras, reconoció que “no debe ser fácil y que el trajín del día a día”, hace que sólo se solucionen los problemas inmediatos.
Asimismo opinó que se debería armar “una agenda común” que trascienda los gobiernos, que “marque algunos ejes de trabajo, como el puerto, la salud, el turismo, la educación, para que todos los intendentes que vengan, cada uno con su impronta, sigan una línea y no borren lo hizo bien el anterior”.