Fantasmal imagen del ex complejo
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El edificio está cerrado y sin luces. Es una “boca de lobos” tanto en el frente como en la parte posterior
El ex complejo casino está en la absoluta oscuridad. El edificio está cerrado y con sus luces apagadas tanto en el frente como en los laterales y en la parte posterior, a lo que se suma un alumbrado púbico deficiente, que termina de convertir a la zona en una “boca de lobos”.
La estructura, que viene en decadencia desde hace años, con sus luces apagadas completa una imagen fantasmal propia de una película de terror.
En el frente, hay dos columnas del alumbrado público apagadas, mientras que del edificio apenas una luz tenue se ve desde uno de los ventanales; el resto todo apagado. En la parte posterior, sólo está iluminado el playón y la puerta de acceso al casino con un reflector. Lo demás, completamente a oscuras, incluso la calle no tiene iluminación.
Después se repiten los robos, las usurpaciones, el vandalismo y nos sorprendemos, pero nada se hace para mantener ese lugar más seguro. En este sentido, hay que decir que la oscuridad contribuye a la comisión de ilícitos, mucho más teniendo en cuenta la desolación de esa cuadra en la que no hay nada más que el Casino y enfrente el ex balneario ACA, otro edificio en decadencia, inactivo y en manos de la Municipalidad.
A la oscuridad en la que está el edificio en sí, se suman la falta de definiciones sobre el futuro del complejo. Si bien la Municipalidad busca venderlo, la primera licitación fracasó y se espera una segunda con fecha incierta, aunque sería en el segundo semestre del año.
Cada vez peor
Sobre el estado general, el complejo cada vez está peor. Cada vez más vidrios rotos, cielorrasos caídos, barandas que faltan, sectores clausurados, sin mencionar la suciedad del lugar.
Ya no quedan dependencias funcionando y la sala de juegos que era lo único que quedaba en pie, está cerrada desde marzo del año pasado por la pandemia. El hecho de que esté totalmente inactivo, genera aún más decadencia.
A esto se suma la cantidad de ilícitos que ha sufrido el lugar. En el último mes, ha habido tres robos seguidos que ahora investiga la Justicia. Además de la sustracción de herramientas, cables, cobre, materiales de electricidad, entre otros repuestos, también se siguen produciendo daños en un edificio que ya no tiene vuelta atrás.
Por dentro, el edificio está abandonado y, por fuera, luce igual. Algunas veces se prende el cartel que dice “Casino” y ni siquiera se puede completar la estructura de las letras porque hay focos quemados. Lo que da una imagen absolutamente deprimente.
El alumbrado público tampoco ayuda. Siempre hay alguna columna apagada y cuando no, varias a la vez.
Es de esperar que el recambio de la iluminación por luces LED, se haga tal como se prometió en el corto plazo. Y ni hablar del Complejo Casino que necesita una transformación urgente.