Fiestas patronales de Nueva Pompeya
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Se realizó la procesión y una misa, para después compartir un almuerzo de camaradería
Tuvieron lugar en la víspera los actos centrales de las fiestas patronales de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya. En la oportunidad estuvo presente el obispo Gabriel Mestre, que fue quien presidió los actos centrales, que comenzaron con una procesión por las calles del barrio donde se encuentran ubicados la Parroquia de Nuestra Señora de Nueva Pompeya y el Colegio de los Reverendos Padres Capuchinos.
Un importante marco de público acompañó la procesión y posteriormente se dio cita en el templo para participar de la misa oficiada por el obispo.
El padre Maximiliano Frías Narváez, quien ya fue nombrado como párroco de Nueva Pompeya, pero asumirá el 29 de noviembre, se mostró muy satisfecho con las celebraciones que se llevaron a cabo ayer, al señalar que “se desarrolló todo tal cual estaba previsto, pero todo salió mejor de lo pensado. Como dijo el obispo, hubo un gran clima, pero no solamente en cuanto al tiempo, que acompañó, sino al clima y al excelente ánimo que le puso la gente, que se acercó en un muy buen número, participando tanto de la procesión como de la misa”.
A modo de preparación para el festejo, durante diez días se rezó la novena en el templo, con variadas actividades y oraciones. Se visitó un hogar de ancianos, hubo reflexiones y adoración al santísimo en distintas capillas.
Por su parte en la noche del sábado, en la parroquia de Pompeya se hizo una vigilia animada por el grupo de jóvenes a la espera de la fiesta central de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, que tuvo lugar en la jornada de ayer.
La procesión
Desde la parroquia partió la columna de fieles, encabezada por la imagen de la virgen de Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, con la presencia también de alumnos de todos los niveles del Colegio de los Reverendos Padres Capuchinos, recorriendo las calles del barrio, donde se iba rezando y cantando, con una gran participación de los fieles, para luego regresar al templo. Una vez finalizada la procesión y ya en la parroquia, el obispo Gabriel Mestre ofició la misa, que fue seguida por gran cantidad de fieles que colmó la capacidad de la iglesia, y quedó gente afuera.
Más tarde llegó la hora del almuerzo, con empanadas, pizzas y tartas, el que tuvo lugar en el gimnasio del Colegio Capuchinos.
Para terminar los festejos, se prevé para el sábado 21 del corriente mes una cena en el salón dorado del Club Huracán. Las tarjetas se pueden adquirir en la secretaría parroquial.///