Forzaron dos puertas y vaciaron un comercio de venta de ropa informal
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“El sacrificio de más de cuatro años y medio quedó desecho, la verdad es que no sé cómo seguir”, señaló ayer la damnificado del robo, Marcela Montesinos, quien calculó que las pérdidas superan los $ 300.000
“Forzaron dos puertas, una de reja y la otra de aluminio, vaciaron el local y nadie del vecindario escuchó nada ni tampoco observó los movimientos de los ladrones”, señaló anoche Marcela Montesinos.
La comerciante reconoció que “el sacrificio de más de cuatro años y medio quedó desecho, la verdad, es que no sé cómo seguir”, luego del robo de prendas de vestir para damas y diseños especiales.
Montesinos calculó que las pérdidas económicas superan la cifra de $ 300.000, y los delincuentes además se alzaron con una computadora portátil y un equipo de música del local situado en avenida 91 y calle 32, en un sector del barrio Parque.
“Seguramente, los individuos utilizaron un vehículo para trasladar la mercadería que se llevaron, porque en una moto no pueden transportar semejante cantidad de ropa, ni siquiera dejaron las prendas de verano”, agregó la titular del negocio.
La mujer radicó la denuncia ayer a la tarde en la sede de la Seccional Tercera de la Villa Díaz Vélez y precisó que “en la avenida 91, en la zona del comercio, no hay cámaras de seguridad urbanas”.
La investigación del caso quedó en poder del gabinete de prevención de la mencionada dependencia y de la DDI.
A pocas horas del atraco ocurrido en una heladería de avenida 91 y calle 36, ahora se produjo este nuevo episodio durante la madrugada en el mismo sector del barrio Parque, algo que genera preocupación entre habitantes y titulares de negocios.
Sin tregua
Los ladrones que saquearon el local de venta de ropa informal para la mujer y prendas diseñadas especialmente, primero violentaron una puerta de reja y después hicieron lo propio con otra de aluminio.
“Se llevaron toda ropa de marca que es muy difícil de vender en el mercado de Necochea, por lo que tengo esperanzas que la policía pueda recuperar la mercadería”, añadió Marcela Montesinos durante el contacto mantenido con Ecos Diarios.
El grupo de delincuentes se apoderó de las prendas de vestir que se encontraba en las estanterías y exhibidores del negocio situado sobre la avenida 91. “En realidad, hasta las perchas robaron y debieron tener un auto o camioneta para transportar toda la ropa”, añadió la damnificada.
Cuando la comerciante fue alertada de lo ocurrido, personal del Comando de Patrullas acudió al lugar de los hechos y se hicieron rastrillajes en la zona pero sin resultados efectivos.
No habría rastros
También acudieron ayer efectivos de la Policía Científica pero no se habrían levantado huellas dactilares de importancia, por lo que no se descarta que los individuos hayan actuado con guantes para evitar dejar rastros a los investigadores.
El caso fue caratulado como “robo agravado” e interviene la Fiscalía Nº 20 en turno, a cargo de Verónica Posse.
Hasta ayer no se conocían detalles de la pesquisa y si los efectivos policiales consultaron alguna cámara de seguridad instalada en algún comercio o vivienda de la zona de avenida 91 entre calles 32 y 36, que pudiera brindar algún dato concreto sobre los autores del atraco.
¿El nuevo corredor delictivo de la avenida 91?
Comerciantes y vecinos de la zona de avenida 91 entre 26 y 38, del barrio Parque están en alerta ante los episodios de robo registrados en la zona durante los últimos meses.
“¿Será que estamos en el medio de un nuevo corredor delictivo?” se preguntaron ayer en relación a los ilícitos perpetrados en la heladería “El Artesano”, donde dos individuos se llevaron la caja recaudadora y pocas horas después, vaciaron el negocio de Marcela Montesinos a escasas cuadras de distancia.
Pero los habitantes de ese barrio todavía tienen “fresco en la memoria” lo ocurrido a fines de febrero último en el domicilio de la comerciante Liliana Rosas, donde autores ignorados habían ingresado a su casa de avenida 91 entre 34 y 36.
En esa ocasión y mediante un boquete realizado en el techo a la altura de la central de alarma de seguridad, los malvivientes se alzaron con una importante cantidad de electrodomésticos, dinero en efectivo y otras pertenencias de la damnificada.
Días después, personal de grupos operativos de la DDI efectivizaron dos allanamientos en el marco de investigación, uno en una finca de Quequén y, el restante, en otra vivienda de nuestra ciudad.
Ex empleado de una central de alarma sospechado
Los investigadores lograron determinar el vínculo entre un delincuente conocido en el ámbito de nuestra ciudad (por el “modus operando” utilizado) con un ex empleado de una central de alarmas proveedora del domicilio la comerciante Liliana Rosas.
Según los investigadores policiales, ese grupo de individuos estaría “operando” en forma conjunta desde hace algún tiempo y podrían tener alguna vinculación con otros episodios perpetrados bajo la misma modalidad.
Con las pruebas reunidas por la Policía y la Fiscalía se obtuvieron las órdenes de allanamiento para los domicilios de los investigados, en calle 76 al 1800 y en otro inmueble de calles 509 y 536.
Casi $ 150.000
De esos lugares se secuestraron, unos $ 50.000, en billetes de $ 500, 2.290 dólares y 900 euros, ocultos en un extractor de cocina y tres teléfonos celulares ocultos en un entretecho de una de las viviendas allanadas.
En definitiva, la policía incautó cerca de $ 150.000 que, en principio, los moradores de los inmuebles no habrían podido justificar su tenencia.
Por otro lado, se realizó una requisa a un automóvil marca Toyota Corolla y la investigación continuaba por estas horas para tratar de conseguir la detención de los sospechosos de ser parte de una banda de boqueteros que tiene en vilo a comerciantes y vecinos de nuestro medio.
También se secuestraron un CPU, dos notebook, tarjetas de memoria micro, tres discos rígidos, siete teléfonos celulares y una máquina contabilizar billetes marca ORYX.
Los elementos secuestrados permitirán proseguir y profundizar la investigación, lograr el esclarecimiento total del hecho y la identificación de todos los autores.