Fotos de Andrew Dávidhazy en el Centro Cultural de Necochea
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Se puede visitar la muestra titulada “Lo invisible hecho visible”
En el salón multiespacio del Centro Cultural de Necochea, de 54 Nº 3062, se encuentra habilitada la muestra de fotografías de alta velocidad titulada “Lo invisible hecho visible”, de Andrew Dávidhazy.
El reconocido artista vive en el exterior, donde ha desarrollado su carrera, aunque vivió en nuestra ciudad a fines de la década del 50.
La muestra está compuesta por 40 imágenes presentadas en un formato de 30 x 40 que son producto del trabajo que ha realizado este fotógrafo que es considerado un referente mundial en su disciplina
Vale indicar que en 1961 se inscribió como estudiante en el Instituto de Tecnología de Rochester y durante más de 40 años ejerció como profesor en la Escuela de Artes y Ciencias Fotográficas.
Las imágenes que componen “Lo invisible hecho visible” son un pequeña muestras de las técnicas que se incluyeron en los cursos que ha dictado Dávidhazy en las que el objetivo no es hacer una fotografía visualmente atractiva sino aprender o medir algo sobre algún tema.
Para Dávidhazy fotografiar acontecimientos que son invisibles para el ojo humano “por una razón u otra ha sido algo que me ha fascinado a través de los años” así como resolver los problemas técnicos relacionados con la visualización de estos eventos, “sin descuidar la estética del producto final, hace que la situación sea aún más desafiante personalmente gratificante”.
Inicios
Vale mencionar que su trabajo en el área de fotografía técnica y particularmente en la especialidad de fotografía de alta velocidad, fue desencadenado por el trabajo del Dr. Harold Edgerton del MIT, quien introdujo al mundo a las maravillas de la iluminación estroboscópica y la fotografía de flash de alta velocidad.
En ese sentido el profesional dijo que “tuve la buena fortuna de pasar algún tiempo con él mientras yo todavía estaba en la escuela secundaria”. En tanto que volvió a contactarse con él otra vez a partir de los años 80 cuando empezó una relación a largo plazo con el congreso internacional de fotografía y la fotónica de alta velocidad donde daba conferencias y demostraciones en acercamientos simplificados a resolver problemas fotográficos aparentemente complejos.
Respecto a sus inicios contó que “empecé como fotógrafo técnico para el Laboratorio de Investigación de Destilación en Rochester Institute of Tecnology y apliqué muchas de las técnicas que aprendí mientras aún era un estudiante en un curso de estudio diseñado para preparar a sus graduados para trabajar como fotógrafos técnicos”.