Frente costero: dos proyectos que intentaron cambiar la ecuación y quedaron en la nada
Un complejo en el paraje Las Grutas propuesto en 1911 y la transformación que impulsó en los 70 Alberto Percario
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/10/desde_hace_decadas_la_transformacion_del_frente_costero_sigue_siendo_una_cuota_pendiente.jpeg)
RAÚL JÁUREGUI
Redacción
Una cuestión que ha atravesado gran parte de la historia de Necochea ha sido el desarrollo del frente costero, una cuota pendiente para la evolución turística de la ciudad.
El tema fue el disparador de la columna semanal en el programa “Desde temprano”, por Ecos Radio, que se basa en el rico archivo de Ecos Diarios, y en la ocasión se hizo foco en dos fuertes proyectos de hace varios años que no se hicieron realidad.
La primera propuesta se planteó en el lejano 1911, cuando el exintendente y empresario Alberto Nazarre, quien por cierto era un hombre acaudalado, conformó una sociedad anónima con el fin de levantar el balneario más grande de la ciudad denominado “Las Grutas”.
El plan de quien había sido el primer jefe comunal de Necochea disponía de una gran cantidad de dinero “con el objetivo de elevar el nivel de la ciudad”.
Se proponía levantar en cercanías del balneario Las Grutas un balneario, con una rambla con salones y un soberbio hotel, cuyas dimensiones y estilo reflejaran la suntuosidad de las construcciones de la época.
La idea fue elevada al gobierno provincial y planteaba constituir un sitio de recreo para solaz y esparcimiento del espíritu, fuera de los hoteles y de la Rambla existentes en el sector central de la villa balnearia.
Para tal fin los empresarios privados solicitaban al gobierno “200 metros de tierras con frente al mar. Justo es recordar que por entonces el Parque Miguel Lillo ni siquiera estaba en los planes.
Como ha ocurrido con muchas de las ideas planteadas para el despegue de la ciudad, la propuesta no prosperó.
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2025/10/alberto_nazarre_propuso_en_1911_construir_un_balneario_en_las_grutas.jpg)
Gran intento que sucumbió
En la continuidad de la columna se dio cuenta de la segunda gran apuesta, que fue gestada a principios de la década del 70, bajo la administración del intendente Alberto Percario, ideando un ambicioso proyecto para transformar el frente marítimo local.
En octubre de 1972 el gobierno municipal había gestionado ante la Dirección de Planeamiento Territorial, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, un nuevo equipamiento turístico, poniendo el acento en lo deportivo.
Galerías comerciales, estacionamientos públicos y privados, confiterías, restaurantes y centros de actividad cultural, recreativa y deportiva integraban el gran proyecto para transformar los distintos balnearios de ese momento.
En esa misma época surgió la idea de levantar en nuestro balneario un hotel internacional y luego de pasar otros dos años, surgieron nuevas propuestas paralelas al frente marítimo como la construcción de una gran pileta con agua salada en el interior del Parque “Miguel Lillo”. Todo parecía encaminarse a una gran transformación con vistas a reforzar la alta fama turística que como segundo balneario argentino tenía por entonces nuestra ciudad.
Finalmente, en julio de 1977 la Municipalidad local llamó a concurso de antecedentes para la remodelación del Frente Marítimo. Se presentaron 26 firmas, de las que quedaron 23 a estudio de la comisión formada al efecto.
El segundo paso importante ocurrió el 14 de enero de 1978, cuando se firmó el proyecto de remodelación del Frente Marítimo entre la Municipalidad y el estudio de arquitectura Llauró, Urgell y Asociados.
No solamente se elaboró el ambicioso proyecto, sino que también se propuso la forma de financiación, a través del sistema de concesión a privados.
La iniciativa recibió el impulso de la Provincia, que incluso llegó a avalar económicamente el proyecto.
Finalmente, el 16 de enero de 1980 se procedió a preseleccionar el consorcio integrado por las firmas Di Tullio, Dara y Yarques, que se proponían llevar adelante las obras en un plazo de 9 años.
Revés del proyecto
Sin embargo, meses más tarde la renuncia del consorcio ganador del concurso provocó el revés del proyecto.
El final oficial de ese sueño no concretado ocurrió hace 45 años, más precisamente el 15 de julio de 1980, cuando el propio intendente Percario llamó a conferencia de prensa para anunciar que la anhelada obra de ampliación del Frente Marítimo no se iba a realizar y reconoció que la renuncia del grupo empresario se debió a la falta de garantías para recibir un importante aporte económico de la Provincia de Buenos Aires.
Si bien se llamó a una nueva licitación, que también terminó en fracaso, y se intentó convocar a una tercera, la iniciativa se convirtió con el tiempo en una utopía.
Últimas reformas
Más allá de que la extensión del frente marítimo sigue pendiente, se recordó en el programa radial que en las últimas décadas los balnearios se han modernizado nuevos servicios e infraestructura, incluyendo piletas de natación y bajadas públicas hacia el mar con sus respectivos baños térmicos.
En cuanto al rol del Estado municipal, en los últimos años ha habido una intervención en el trazado de la avenida 2, con recambio de luminarias y la construcción de más veredas en los tramos hacia la escollera, y en el otro vértice hasta cercanías del complejo del Lago de los Cisnes.
La mejora de la infraestructura y el mantenimiento y pintado anual de la Rambla municipal acompaña la postal costera.
La columna completa se puede escuchar en el Spotify de Ecos Radio.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión