“Da bronca venir siempre a Necochea y que ingresen a tu vivienda a robar”
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La expresión pertenece a Pablo y Maité Heras, quienes ocupan una casa que sus antepasados construyeron hace 90 años. “Siempre apostamos a esta ciudad, incluso, traemos otras personas, pero nos han robado ya en tres ocasiones”, coincidieron en señalar
Delincuentes, al mejor estilo del “hombre araña”, treparon un par de metros y alcanzaron una ventana que da al primer piso de una vivienda del barrio Rotonda. Ya en el interior se apoderaron de de gran cantidad de indumentaria, teléfonos celulares, un anillo de oro, tabletas, relojes y dinero en efectivo.
“Tenemos esta casa que construyeron nuestros antepasados hace 90 años, apostamos por Necochea y pagamos los impuestos todo el año, por eso da mucha bronca que ingresen a tu hogar de veraneo y te roben, además, ya son tres las veces que nos pasa”, coincidieron en señalar Pablo y Maité Heras.
Estas personas, más allá que tienen domicilio en Buenos Aires, se sienten vecinos de Necochea porque vienen a menudo en distintas épocas del año y lo mismo ocurre con el resto de sus familiares.
“Ahora nos vamos nosotros y arriba otro grupo de parientes, inclusive, traemos a otras personas y que les roben sus pertenencias es muy doloroso”, agregaron los damnificados del atraco.
Pablo y Maité atendieron a los cronistas de Ecos Diarios en la vereda del inmueble de calles 55 y 30, y reconocieron que entre los mayores hay seis menores de edad que también fueron despojados de sus prendas de vestir y demás objetos de valor.
Estaban en la playa
El paso de los delincuentes fue implacable durante la tarde del pasado lunes, entre las 16.30 y las 17.30, momento en que una vecina llegó a su casa y descubrió que ladrones habían accedido a la vivienda de la familia Heras.
“Es un barrio tranquilo y siempre el móvil policial está estacionado en las cercanías de nuestro domicilio”, puntualizaron Pablo y Maité Heras mientras no salían del asombro por lo ocurrido.
Los delincuentes accedieron al terreno donde se emplaza la edificación de dos plantas por la calle 30 y lograron eludir la presencia de dos canes que están sueltos en el predio, pero no advirtieron la presencia de los individuos.
“No sabemos cómo pero lograron llegar hasta la ventana del primer piso, ya que dejamos el postigón abierto”, reconocieron Maité y Pablo Heras durante el contacto mantenido ayer con los periodistas de Ecos Diarios.
El hombre explicó que “es probable que hayan realizado una labor de inteligencia previa, nos vieron salir a cruzar el puente (Dardo Rocha) para dirigirnos a la playa de Quequén y en ese momento entraron a robar a la casa”.
Por su parte, la mujer con marcada impotencia añadió que “es increíble que tengamos que ir hasta un supermercado que está a dos cuadras de nuestra casa y debamos cerrar todas las ventanas, no somos dueños ni de tener un momento para ventilar los ambientes”.
Miedo de los chicos
La familia y amistades que ocupan la vivienda de veraneo en la zona de calles 55 y 30, fueron despojadas de sus pertenencias como: prendas de vestir varias, teléfonos celulares, un anillo de oro, tabletas, relojes y dinero en efectivo, aunque no se supo a cuánto ascendió la cifra.
“Estos episodios son lamentables porque además generan miedo en los chicos, ya que son seis menores de edad los que nos acompañan y después de lo sucedido no quieren salir ni al patio a jugar”, recalcaron ayer Pablo y Maité Heras.
Una vez que se conoció la denuncia de lo ocurrido, personal de la Delegación de Policía Científica de nuestra ciudad acudió al escenario del atraco para recolectar huellas dactilares.
La investigación del caso quedó en poder de la DDI local y del gabinete de prevención de la Seccional Tercera, mientras que las actuaciones legales están en poder de la Fiscalía Nº 2, a cargo de Silvia Gabriele.
