Gendarmería rastrilló el campo donde mataron a un militante de la CTEP
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/11/5bf9a5dadcb361543087578.jpg)
Peritos de la Gendarmería Nacional rastrillaron hoy el predio de la localidad bonaerense de Ciudad Evita, donde el militante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) Rodolfo Orellana fue asesinado el jueves durante un intento de toma de tierras.
La decisión de que los peritajes estén a cargo de efectivos de la Gendarmería se da ante la posibilidad de que la Policía bonaerense pueda estar involucrada en el hecho.
El despliegue de los agentes en busca de pruebas se inició poco después de las 11 con el fin de encontrar algún casquillo tirado en el campo y otros elementos que ayuden a la investigación que lleva adelante el fiscal Jorge Yametti, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios del Departamento Judicial La Matanza.
La bala que mató a Orellana, según la autopsia, ingresó por un omóplato y salió por la nariz, de manera que no pudo ser hallado dentro del cuerpo del militante y dificulta determinar si pertenece o no al calibre que utiliza la Policía Bonaerense.
Por su parte, la fiscalía tomó declaración testimonial en las últimas horas a agentes policiales que estuvieron en el predio. «Hubo una refriega entre personas que portaban armas», aseguró anoche el procurador general de la Corte bonaerense, Julio Conte Grand.
El jefe de los fiscales reiteró que los policías que estaban custodiando el predio no tenían armas de fuego sino postas de goma y que se está investigando si la muerte de Orellana se produjo «antes o después» de que se hiciera el pedido de refuerzos y llegaran al lugar patrulleros de distintas comisarías con armas de uso habitual.
Por otro lado, dijo que «por el momento» no se logró la declaración de militantes de la CTEP que estaban en el predio cuando se produjo el crimen y aseguró que «hay una enorme resistencia porque tienen temor a quedar detenidos», lo cual descartó.
Orellana fue asesinado el jueves, alrededor de las 6, en el predio situado en la ruta 4 y autopista Riccheri, en medio de una pelea entre dos grupos que querían tomar las tierras, situación a la que se sumó la intervención de las fuerzas de seguridad.
Tras el crimen, integrantes de movimientos sociales, organismos de derechos humanos y dirigentes políticos acusaron a las fuerzas de seguridad y repudiaron el ataque policial.
En tanto ayer, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, no descartó ninguna hipótesis sobre la muerte del militante y aseguró que si hubo responsabilidad policial «serán sancionados».
Ritondo realizó estas declaraciones luego de que el Procurador General de la Corte, Julio Conte Grand, confirmara que Rodolfo «Ronald» Orellana fue asesinado de un tiro por las espalda, descartando las primeras versiones oficiales que daban cuenta de una muerte a raíz de una herida punzocortante.
«Si hay un mal proceder policial, serán sancionados», aseguró Ritondo en declaraciones periodísticas, al tiempo que sostuvo que «la primera comunicación que nos ingresa a nosotros es por un enfrentamiento donde denuncian que había balas y heridos; recién ahí se ordenó la salida de la policía».