Genera temor la inseguridad y el vandalismo en los campos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/01/galp%C3%B3n.jpg)
Como anticipó ayer Ecos Diarios con el robo de toneladas de soja y la rotura de un silobolsa, hay nuevos episodios que inquietan
“Se han hecho reuniones con las autoridades policiales porque ya no se está seguro en el campo, pero las respuestas no llegan y los desmanes y los robos continúan”, sostuvo anoche un productor agropecuario.
Como adelantó Ecos Diarios en su edición impresa, el robo de toneladas de soja y la rotura de un silobolsa, puso nuevamente en estado de alerta a los chacareros ante la reiteración de casos generados por la delincuencia local.
“Somos contratista rurales y nos tienen acosados con los ilícitos”, contó otra persona que habitualmente recorre los establecimientos agrarios y también sufre las consecuencias por los hechos de robos y vandalismo.
“La policía no da respuesta y los desmanes siguen, además, es imposible que los efectivos puedan patrullar y realizar labores de prevención con un solo móvil para circular por el campo”, aseguró una productora que fue víctima de robo.
Llama la atención la pasividad de las autoridades de la Policía Departamental para salir a reclamar algún patrullero más que refuerce al Comando de Prevención Rural que pareciera estar dejado de lado por la cúpula policial.
Incendios
En un campo situado sobre el camino de Circunvalación, en la jurisdicción de Quequén, autores ignorados prendieron fuego en un lote cultivado con trigo y provocaron daños en dicha mercadería.
“No se prendió más fuego o se propagó porque estaba húmedo el terreno, pero se sospecha de individuos que deambulan por la zona con perros de la raza Galgo y habrían generado los incendios”, señaló otra fuente consultada por Ecos Diarios.
Como consecuencia del siniestro, la casa de los habitantes del campo corrió riesgo porque casi se quemó y las personas desconfían de estos individuos que suelen andar por la zona.
“Nadie sale a dar nombres porque hay temor a las represalias y la policía sabe de estas situaciones, pero no actúa ni ofrece ninguna respuesta para tratar de parar estos hechos de vandalismo”, acotó una integrante de la Asociación Mujeres del Campo.
Más robos
Los casos de robos de animales en los campos se dieron en plena época de controles y retenes en las rutas de acceso a Necochea y Quequén, algo que ha sido denunciado por los propios chacareros o encargados de los predios rurales.
Asimismo, en una estancia situada sobre la ruta nacional 228, a unos 6 kilómetros del ingreso a Necochea y en etapa de controles y retenes para ingresar, un grupo de delincuentes sustrajo las chapas de un galpón en el que se guardan implementos agrícolas y herramientas.
Por su parte, en otro lote productivo ubicado en cercanías al camino de Circunvalación, un joven dejó de sembrar, accedió al baño de una casilla rural y alcanzó a ver por la ventana que ya le estaban robando las baterías de la máquina.
“Es una cosa de locos, tanto atropello a la propiedad privada y la cantidad de robos menores que los productores o encargados de campos no denuncian porque hasta es una pérdida de tiempo”, sentenció otra persona que resultó damnificada tiempo atrás.
La gente de los establecimientos agrarios está en estado de alerta y no se descarta un nuevo reclamo a las autoridades policiales y gubernamentales, inclusive, a algunos concejales se los puso en conocimiento sobre lo ocurrido, pero todo quedó allí. ////