Generar lazos para crecer en el mundo del arte
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/01/493-PERROTTA-e1546801840378.jpg)
Objetivo trazado por el Museo Casa del Faro que este mes cumple su 5º aniversario y tiene previstas muchas actividades para continuar con su quehacer
Alejandra Fernández
Redacción
El Museo Casa del Faro, de Quequén, está próximo a cumplir cinco años de actividad y se perfila como un polo de desarrollo cultural y artístico que, en este tiempo, ha trascendido las fronteras del distrito y el país.
Nació por una idea de Angeles Espinosa, quien tomó conocimiento que Nicasio Día Llanos había puesto en venta la propiedad porque deseaba viajar, “había trabajado muchísimo desde pequeño, y quería darme ese gusto a esa altura de mi vida”.
Convencida que era una pena deshacerse de la vivienda y conociendo lo que esa casa significaba en la vida del artista porque ahí tenía el atelier, la había diseñado él mismo y había mucha gente que concurría para ver y comprar obra, y porque también se habían alojado artistas muy importantes del exterior y de nuestro país.
Espinosa se percató de todo el simbolismo o importancia que poseía para nuestro pueblo este lugar y consideró que la apertura al público de este espacio “sería como un amanecer cultural para todo el que quisiera aprovecharlo, y para la región”.
En un principio Díaz Llanos no comprendió el valor de esos argumentos hasta que se sumó Cristina Tejero y lograron persuadirlo. Un escollo importante fue que no disponían de dinero para encarar ese proyecto pero Díaz llanos consiguió como patrocinador de su libro “Historias de naufragios y varaduras en el área de influencia de Puerto Quequén» a Luis Lisanti.
En ese sentido, el escritor evocó que “ese libro se vendía muy bien y con ese dinero más la venta de acuarelas se cubrieron los gastos de la construcción de la nueva sala y todo lo que eso implicó”.
Inauguración
De todos modos hubo momentos que pensaron que tendrían que parar la obra y cuando estaban por postergarla alguien llamaba para comprar libros y acuarelas, así llegaron a culminarla e inaugurar el museo el 10 de enero de 2014.
Por entonces eran sólo cuatro personas las que llevaban adelante el proyecto, Luis Lisanti, Angeles Espinosa; Cristina Tejero y el propio Díaz Llanos. Comenzaron realizando muestras de arte, proyectos escolares dentro y fuera del Museo, concursos de arte y literatura. Patrocinio a otros artistas. Trabajos artísticos-sociales en el interior del país y el exterior, y muchas otras cosas más, hasta la actualidad.
“El esfuerzo fue titánico”, sostuvo Díaz Llanos y agregó que “siempre estamos generando lazos para que todos, los que están a nuestro alcance, puedan crecer en el arte y también acceder a la cultura”.
Vale destacar que este espacio cultural se desarrolla y mantiene sin ningún aporte económico de entidad gubernamental o empresa privada, todo se hace a pulmón y por amar la cultura y al prójimo.
En ese sentido aseguró que “es magnífico lo que ocurre aquí, es muy importante todo lo que desarrollamos para la sociedad. En este lugar todo es libre y gratuito”.
Donaciones
Cuando reciben alguna donación lo retribuyen con obras de arte porque valoran el gesto de esa persona y desean hacer un reconocimiento.
En el Museo Casa del Faro siempre hay un espacio para los artistas emergentes y también los más destacados “hemos tenido muestras de grandes maestros argentinos y de importantes galerías de arte del país y también exposiciones de los que empiezan a transitar en el mundo del arte y la cultura. Siempre pensamos que es un deber ineludible ayudar a los que necesiten empezar a crecer”, afirmó.
Este accionar ha abierto puertas, surgen exposiciones, convocatorias e invitaciones y consiguen muestras y presentaciones literarias para otras personas o postulan artistas para que reciban premios.
En el Museo se está gestando una historia cultural muy trascendente, por el nivel de personalidades del país y dele exterior que exponen, brindan conferencias o llegan a presentar sus libros.
Desde este espacio se han realizado festivales de cine internacional, y otros como el de arte erótico, homenajes a Cervantes, a Shakespeare, también a Edgard Allan Poe, a Lewis Carrol.
Entre otras acciones se puede mencionar la movida que duró dos años dedicada al escritor Enrique Puccia. También se desarrollan obras de teatro y presentaciones musicales. “La semana que próxima vamos a inaugurar la primera biblioteca de poesía latinoamericana del país y vendrán destacados escritores a cortar la cinta”, adelantó Díaz llanos.
También han realizado salones de pintura a nivel nacional y concursos de literatura a nivel internacional. El lugar cuenta con un departamento para alojar gratuitamente a los artistas visitantes, generando lazos de amistad y enriquecimiento mutuo.
Díaz Llanos cuenta con la asistencia de Angeles Espinosa y han formado una asociación sin fines de lucro, que está integrada por Luis Lisanti, Mariel Farías, Cristina Tejero, Marta González, Marianela Spadachini, Oscar Guerrero y Víctor D’ Annunzzio. Ellos colaboran con las actividades de este espacio y cumplen roles diferentes, logrando una masa compacta de trabajo y gestión muy fuerte. También colaboran María José Arena, Andi Buscalia, Graciela Pierrestegui, Marisa Orofino y Oscar Olariaga.
Según se pudo establecer, gente de la cultura, de otras ciudades y de países limítrofes, están observando lo que se genera en este Museo, y los han reconocido y han recibido varios premios por su labor.
“Mi sueño es que este Museo quede para la sociedad, y que aunque yo ya no esté, siga funcionando para el bien de la cultura”, expresó Nicasio Díaz Llanos.