Gestando el River de Labruna
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Hace 45 años, llegaba a Necochea para realizar la pretemporada y forjar el plantel que cortó una sequía de 18 años sin títulos
Una de las historias a las que siempre echamos mano para fundamentar aquello de que nuestra ciudad les trae “suerte” a los equipos de fútbol que aquí realizan sus pretemporadas cumplió nada menos que 45 años. Un histórico plantel de River Plate, dirigido técnicamente por Angel Amadeo Labruna, llegaba entonces donde se forjaría el equipo que meses más tarde conquistaría el torneo Metropolitano 1975, cortando una sequía de 18 años sin títulos para la prestigiosa institución de Núñez.
Los medios del país hablaban de Necochea. Incluyendo a la revista El Gráfico, principal fuente de noticias deportivas de esos años. Una cobertura de varias páginas, desde la llegada, los entrenamientos y los amistosos ocuparon las ediciones de enero del 75, con los jugadores de River en la tapa, posando en plena playa necochense, codeándose con titulares sobre Reutemann, Vilas y hasta Muhammad Ali.
Elegir Necochea
Labruna, con paso notable como jugador, había sido DT de River en 1968 pero buenas campañas sin trofeos no fueron suficientes y tuvo que dejar el cargo. Su primer título como entrenador lo ganaría en Rosario Central en el Nacional 1971. En 1975 le ofrecieron volver a River y eligió Necochea, gran capital del fútbol de verano por entonces, para realizar la pretemporada. La delegación de 30 integrantes arribó el viernes 10 de enero y se hospedó en el Hotel Parque Necochea de la Villa Díaz Vélez. Sólo 14 jugadores, entre ellos apellidos ilustres, integraban la primera comitiva: Norberto Alonso, Ubaldo Filliol, Juan José López, Víctor Mascherano, Oscar Más, Daniel Passarella, Hugo Pena, Alejandro Sabella, Reynaldo Merlo, Héctor López, Daniel Crepo, Jorge Candannes, Daniel Lonardi y Ramón Gómez. Luego, con los días, se sumarían a los entrenamientos Jorge Ghisso, Carlos Morete, Pablo Zuccarini, Carlos Pinto, Baudilio Jáuregui y Ernesto Mastrángelo, quien se desvincularía del club para jugar ese año en Unión de Santa Fe.
La noticia por entonces era la incorporación definitiva de Roberto Perfumo, quien acordó un contrato por 75 millones de pesos viejos, y arribaría recién el 17 de enero. Era el regreso de un ídolo tras 16 años y El Gráfico lo acompañó, concretando una entrevista en el tren que lo depositó en nuestra ciudad.
Buscando cancha
A diferencia de estos días, donde cada paso de los equipos nacionales está calculado al máximo por colaboradores y dirigentes, llama la atención en el diálogo de Labruna con Ecos Diarios a su arribo la pregunta sobre en qué cancha le convendría trabajar. Ante la mención del periodista de hacerlo en la cancha de Huracán, el DT se propuso visitarla al otro día. “Yo vine para sacar campeón a River” fue su frase contundente sobre su objetivo, aquel que no había conseguido en su anterior paso. Por entonces no se habían cerrado aún los pases de Pablo Comelles y Héctor Artico, que Labruna había pedido expresamente como refuerzos desde Talleres de Córdoba y que luego serían titulares en la campaña. Oscar Más volvía después de su paso por el Real Madrid, con el peso de ser el “salvador”, y junto a Filliol y Pedro González (que se sumaría en Necochea
proveniente de Alianza Lima de Perú) serían ese año los más experimentados del plantel.
Veira y Bonavena
Era tal la necesidad de traer figuras que durante la pretemporada se barajaron los pases de Héctor “Bambino” Veira, que terminaría jugando en Guatemala, y hasta el brasileño Roberto Rivelino, campeón del mundo en México 70, a través de un extraño trueque por Alonso con el Corinthians, que fue rechazado. Las negociaciones con Veira se desarrollaron en nuestra ciudad generando una anécdota que aún hoy cuenta el reconocido jugador y luego DT. Viajó con el boxeador Oscar “Ringo” Bonavena en una avioneta y azotados por un frente de tormenta reconoció que “casi nos matamos, nos tuvimos que tirar en el campo, en un aeródromo de Coronel Vidal. De ahí fuimos a Mar del Plata y el hermano de Oscar -el recordado Vicente Bonanena- nos trajo hasta Necochea”. “Ringo” estaba entrenando con el “Bambino” y venía a nuestra ciudad para “hacer un poco de arena” de cara a sus próximos compromisos.
Entre el parque y la arena se movía el plantel de River. El Parque Lillo era el escenario habitual para los trotes de 4 kilómetros, saltos, movimientos de cintura y abdominales. También pasaron por la arena con la trepada a los médanos. Y si llovía, la práctica se movía al Piso de Deportes de Rivadavia.
Primer amistoso
Finalmente Labruna y los dirigentes de River optaron llevar adelante las prácticas de fútbol en la cancha de Rivadavia y justamente frente al equipo decano disputó su primer amistoso el domingo 19, estreno absoluto para la nueva “Era Labruna” con las Aguas Corrientes como escenario. Rivadavia, para no ser menos si se quiere, también presentaba como nuevo DT a Luis Farrugia, quien pidió como refuerzos para el amistoso nocturno a Roberto y Juan Meana del equipo de Palermo, Norberto Aued de Estación Quequén, Tomás Pérez de Boca de Necochea, justamente goleador del campeonato local 1974, y a Jorge Bagalini de Del Valle. Formó finalmente con Giménez; Conforti, H. Pérez, Acosta y París; R. Baliño, Fantasía y J. Baliño; J. Meana, T. Pérez y Heim.
River, como se esperaba, terminó goleando. Fue 7 a 2 con tres tantos del “Beto” Alonso y los restantes de Más, González, Morete y J.J. López. Los iniciales fueron Filliol; Pinto, Perfumo, Passarella y H. López; J.J. López, Merlo y Alonso; González, Morete y Más; la mayoría formaría la base titular en el torneo, con la inclusión de Raimondo y Merlo. El partido se había programado originalmente para el viernes, pero por una tormenta se postergó de común acuerdo. Para el elenco de Necochea anotaron Meana y J. Baliño. Un par de días después, River jugó otro amistoso frente a un combinado de Balcarce, venciendo 3-1. Entre los jugadores de nuestra ciudad que colaboraban con el grupo en los “picados” estaban Sergio Egea, quien se encontraba en las inferiores de Estudiantes de La Plata, y Carlos Chiachio, en las inferiores de San Lorenzo. La despedida de Necochea fue el miércoles 22, rumbo a Mar del Plata primero donde disputó otro amistoso de verano ante Olimpia de Paraguay.
En el Metropolitano, River terminaría dando la ansiada vuelta olímpica tras 18 años.Un desahogo que esperó mucho tiempo para jugadores e hinchas. Un camino que había comenzado en Necochea, seis meses antes, orgullosamente, como otras tantas historias de campeones. ///