“Gestionar la radicación de empresas”
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Martín Migueles consideró que el Consorcio de Puerto Quequén, en conjunto con la Municipalidad, debería tener un rol preponderante en la radicación de empresas y, por consiguiente, en la creación de puestos laborales
Julieta Moreno
Redacción
“Para poder tener un distrito pujante, tiene que haber trabajo y, para eso, tiene que gestionarse la radicación de empresas”, opinó Martín Migueles, al pensar en el desarrollo de nuestra ciudad. Según su opinión, el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, en articulación con la Municipalidad, debe asumir un rol clave en la búsqueda de inversiones para generar trabajo genuino.
Martín Migueles nació en Necochea. Al terminar el secundario, se fue a estudiar Derecho a La Plata y luego se especializó en Derecho Empresarial en Buenos Aires. Después de siete años, regresó y empezó a trabajar como abogado en forma privada, actividad que realiza desde hace 28 años en forma ininterrumpida. Fue concejal de 1997 al 2001 y, en 2006, asumió la presidencia del Consejo de Administración de la Usina Popular Cooperativa, cargo que ocupó durante seis años y medio. Si bien hace años que se alejó de la política partidaria, aseguró que le gustaría volver a participar. Se considera un “peronista disidente” porque no acuerda con el Gobierno actual y adhiere al espacio de Juntos por el Cambio, pese a que, por ahora, no está militando activamente.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Su principal preocupación es la falta de trabajo, así como también la necesidad de generar un mayor movimiento económico para todos los sectores. Sobre el desarrollo turístico, apuntó a desarrollar “un concepto más moderno” del frente costero, pero sin avanzar sobre el Parque. “Hay que romper el molde”, insistió, pero dijo que no percibe esta visión en la dirigencia política en general.
El rol del Consorcio
“Veo mucha falta de trabajo”, señaló con preocupación Martín Migueles, al analizar el presente del distrito. No obstante, aseguró que la forma de empezar a revertir esta situación es impulsar un plan de radicación de empresas que, según él, debe estar coordinado por el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, en articulación con el municipio.
“El Intendente y el presidente del Puerto tendrían que estar todos los días conversando con el sector empresarial para generar trabajo genuino”. Mencionó los proyectos que quedaron en carpeta para instalar una maltera en el distrito, como un ejemplo de lo que podría hacerse.
Apuntó más al Consorcio que al municipio porque cree que el Intendente ya tiene demasiado con el Hospital y los servicios, pero, de todas maneras, advirtió que debe haber un trabajo mancomunado entre ambas instituciones. Además, aclaró que cuando dice “Consorcio”, no se refiere solo al presidente sino también a los directores, que son los representantes de las terminales portuarias, sindicatos y otros sectores vinculados a la actividad.
“Las empresas no se radican en determinado lugar porque les gusta la geografía, se radican porque hay un proyecto, porque el sector productivo les abre las puertas, les dan condiciones, les buscan espacios”.
Recordó que cuando él fue concejal, lograron una resolución provincial para hacer una zona franca en la estación marítima, pero lamentó que “ningún intendente ni ningún partido político” siguió trabajando en esa iniciativa en aquel momento. “Si tuviéramos un área con exenciones impositivas le estaríamos dando al empresario condiciones para instalarse en el Puerto, para darle valor agregado a la materia prima y generar trabajo”.
“La gente necesita insertarse en la economía, tener un empleo estable y si no se apunta a la radicación de empresas, es muy difícil lograrlo”.
En este sentido, planteó su postura sobre los subsidios: “Son la solución al corto plazo, pero la solución al mediano y largo plazo es la generación de trabajo genuino y no lo tiene que seguir dando el Estado”.
“El Estado no puede seguir engrosando su estructura porque eso genera déficit fiscal, se genera inflación para cubrir el déficit y la inflación genera más pobres en la Argentina”.
Le parece acertado que se esté hablando en la campaña a nivel local de reducir la planta política en un 50% porque “ese ahorro puede servir para reducir los impuestos a las pymes y a los comerciantes que están ahogados”.
No tapar el mar
“Necochea debería tener un concepto más moderno de lo que es la playa y la ciudad”, fue lo primero que dijo al referirse al desarrollo turístico y detalló que “la playa está invadida por depósitos que tapan la visión del mar”.
Sobre los balnearios existentes, opinó que “hay que dejarlos a la mínima expresión” y agregó que tiene que haber baños, duchas y una estructura vidriada y en madera para un comedor. “No puede haber una cancha de pádel tapando la vista al mar”.
“Las dos estructuras que están al lado de la rambla tienen que desaparecer, son edificios públicos de la década del 70, son la mayor tapa visual de la costa”.
La avenida 2 –agregó- debería tener una vereda más ancha para que la gente pueda caminar, correr, andar en bicicleta mirando el mar. Además, a su entender, habría que prolongar la 2 hasta el balneario Los Ángeles con una calle empedrada, iluminación y lugares para estacionar.
Con respecto a la posibilidad de construir frente al mar, planteó que “a 10 kilómetros de donde están los molinos, hay privados que han hecho grandes arboledas y en esos espacios hay que tener áreas para un potencial desarrollo turístico”. Sin embargo, aclaró que se refiere a campos privados, mientras que “el Parque lo dejaría como está”. De todas maneras, mencionó que hay que forestarlo, pero también darle mayor luminosidad interna y brindar algún servicio en los lugares donde se pueda hacer. “Igual ahora hay muchos caminos internos para caminar, correr y donde la gente puede parar con el auto a tomar mate; eso tiene que ser el Parque”.
En cambio, para él, en el sector que va desde los molinos al balneario Los Ángeles, “se podrían coordinar con los dueños de los campos para hacer loteos para que la gente pueda vivir frente al mar o para generar complejos turísticos. Hoy el turismo, busca tranquilidad y disfrutar de la naturaleza”.
Con respecto al Casino, dijo que le parece “acertado” el proyecto de venta que impulsa la Municipalidad y cree que podría ser la salida para mejorar ese edificio.
“Romper el molde”
Sobre la gestión de Arturo Rojas, afirmó que lo ve bien al Intendente. Sin embargo, opinó que a la dirigencia política en general le falta “romper el molde”. “Siguen pensando que el frente costero termina en el parque Miguel Lillo, que las estructuras al lado de la rambla son intocables, que los balnearios son depósitos”.
“Hay que transformar la ciudad y eso no lo veo en ningún político de Necochea”.
Se mostró optimista sobre el futuro, pero advirtió que “hay que encarar estos temas: conseguir inversiones y generar trabajo” y volvió a insistir en el rol clave que debería tener Puerto Quequén en la radicación de empresas.
“Se le tira todo al Intendente, pero demasiado tiene con lo que hace, mientras que en la parte empresarial hay otros actores que están muy cómodos, por eso creo que debe ser el Consorcio el coordinador de un plan para la radicación de empresas”. Asimismo, opinó que el ente portuario también debería financiar la construcción de la planta de tratamiento de efluentes cloacales en Quequén.
Para terminar, insistió en que “hay que dejar los egos de lado, no hay que conformarse” y, sobre todas las cosas, “hay que romper el molde”.///