Gladiador por el mundo
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Emanuel Alvarez renueva la ilusión de retornar a la selección nacional tras su paso por el handbol de Italia y Francia

Como él, son numerosos los deportistas de nuestro país que alcanzan el sueño de construir una carrera profesional en Europa. A veces resignan dinero con la expectativa de sumar más minutos, sus goles no aparecen en los diarios, viven alejados de las luces de las capitales y los grandes clubes. En ese camino, desde hace 4 años, transita el necochense Emanuel Alvarez, sumando experiencia en el handbol de Italia y Francia. Su última temporada, con altibajos, representó al Gonfreville l’Orcher, en la categoría Nationale 1, la tercera división del handbol francés.
Con la camiseta número 15, marcó ocho goles en siete presencias durante la primera etapa del campeonato a fines del año pasado, pero en este 2017, el físico no lo dejó seguir creciendo: “Me lesioné bastante este año. El cambio de estadio me mató. Pasamos al piso de teraflex a piso de cemento y la verdad que todos mis compañeros me decían lo mismo: ‘cuidado que el primer año es duro, muchas lesiones cortas como tendinitis, desgarro, inflamaciones y no pude agarrar buen ritmo… una lástima”, relató el zurdo de 26 años.
Alvarez venía de jugar en el Besançon, equipo de la Pro D2 francesa, la segunda división, durante la temporada 2015-16, donde le costó ganarse un lugar, también por problemas físicos, y terminó jugando muy pocos minutos. Sin embargo, sobre el cambio de categoría analizó que “el nivel es lo mismo que en la D2, son los mismos equipos que se van rotando año a año por jugar en D2 y N1. Son muy parejos los equipos y nivel es igual. La gran diferencia es en D1, que están mucho mejor armados los equipos y tienen planteles completos profesionales”.
El necochense, que representó en su formación tanto al Instituto Humboldt como a Alta Mira, dio el salto muy joven yéndose a estudiar a Buenos Aires. Allí, además de ser tenido en cuenta en la selección, se destacó en la primera de River Plate, incluso jugando el Sudamericano de Clubes. En 2013 llegó a Europa, concretamente a Italia, donde jugó dos temporadas en la A1 de Italia, destacándose en los equipos de Cologne y en Brixen, antes de llegar a Francia, una competencia de mejor nivel.
Finalmente, en su primera temporada en el Gonfreville l’Orcher, Alvarez cerró con once partidos en cancha, dos de ellos por la copa, y un total de diez goles. El equipo sin embargo cumplió una positiva actuación, peleando por momentos el ascenso y culminando en el tercer lugar, detrás de Lanester y Rennes.
Posibles cambios
Para la temporada 2017-2018, el libro de pases se está moviendo, pero aún no hay certezas sobre cuál podría ser la siguiente escala para Alvarez. Seguir en Francia, volver a Italia, o quizás probar en España. Incluso no descarta quedarse en el país. “Estoy con expectativas de volver a Europa pero todavía nada firmado. No sé dónde voy a ir todavía. Estoy sin representante, manejándome solo. La verdad que es más difícil, por las cosas que tenés que negociar y discutir con dirigentes, pero está bueno también porque estás al tanto de todo, cómo son las cosas. Estoy entrenando en River en este momento, visitando a mis compañeros y la verdad agradecido del entrenador, el “Roña” (Pablo Sznitowski)”.
Hasta los rincones
Pero no todo fueron canchas y vestuarios. El necochense logró adaptarse a la vida europea y pudo disfrutar en familia para evitar el desarraigo. Instalado en la ciudad de Le Havre, el puerto más grande de Francia, en la zona de Bretaña, sobre el Canal de la Mancha, pudo recorrer otras ciudades y culturas. “Viví una experiencia increíble acompañado de mi novia, ella me apoya en todo y me ayuda a seguir adelante. Recorrimos muchos lugares que no conocíamos”, valoró.
Entre las postales que recordó, están “Londres, Bélgica –donde me fui a probar a un equipo-, Italia y París…ya me siento de ahí”, dijo entre risas. “Me conozco todos los rincones, las calles, los puentes, museos, iglesias…te enamorás, es una cosa hermosa”, compartió con añoranza. “Londres es muy limpia y majestuosa. Nos dedicamos a conocer sobre todo Francia. Con ciudades muy lindas, cerca de dónde vivíamos. También en Disney París”.
Pero pasear por Europa, o disfrutarlo, no lo hizo perder el “gen argentino”: “Hicimos un asado en la playa de Le Havre como si fuera Necochea. La gente se frenaba y sacaban fotos”, contó.
Ser un gladiador
También entre sus expectativas para esta nueva temporada, esta ganarse la consideración del nuevo técnico de la Selección Argentina. La salida de Eduardo Gallardo, hace pensar en una nueva oportunidad para todos: “Espero tener suerte en la selección con el nuevo entrenador, Manuel Cadenas Montañes, ex entrenador del Barcelona y de la Selección Española”, apuntó sobre el español que asumió el cargo en abril pasado. En 2015, Alvarez tuvo la chance de entrenar con el seleccionado en la etapa previa a los Juegos Panamericanos, pero no quedó en la lista final. Las ilusiones de volver siempre están, sobre todo tras sumar tanta experiencia los últimos años. Mientras tanto, los caminos por el mundo se bifurcan y espera por cual finalmente tomar esta vez.