Gratos momentos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/05/johnny.jpg)
Jhonny De Benedictis volvió a manejar un auto de carreras y fue en el Desafío de las Estrellas de TC
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/05/firma-daniel-emilio-pereyra.png)
Los que estuvieron en La Plata y que pertenecen a la nueva generación del Turismo Carretera, sólo recuerdan sus nombres, apellidos y hazañas en la categoría más añeja del automovilismo mundial.
En los festejos de sus primeros ochenta años, el Desafío de las Estrellas forma parte de todo el show que se le busca con el fin de promocionar mucho más aún al TC.
El loberense Oscar Castellano; Emilio Satriano, de Chivilcoy y el necochense Jhonny De Benedictis eclipsaron a todos desde el preciso momento de salir al Roberto Mouras, de La Plata con los autos que la gente los identificó siempre.
Recordemos: entre los tres se anotaron setenta y un triunfos; fueron campeones y subcampeones reiteradamente (a excepción del necochense, que no logró el título en su brillante campaña) y fueron sus hijos los que los acompañaron en este homenaje.
Castellano, fue el que giró con Jonatan y hasta se permitió mirar para atrás cuando se percató que Jhonny se iba en trompo luego de pisar una mancha de aceite y acompañado por su hijo Franco.
Satriano, en tanto, no ingresó en hacer nada difícil y junto a su hijo Christian, disfrutó de un momento único.
Extraño fue ver a Castellano realizar trompos en medio de los aplausos del público; algo que generalmente no acostumbró en su dilatada y exitosa campaña.
Hasta los laureles aparecieron y quien se sumó a felicitarlos fue Roberto Urretavizcaya, que es quien ostenta el récord de mayor presencia en carreras del TC y sin poder consagrarse; algo que los tres del podio consumaron en su dilatado andar en la divisional.
Criteriosamente los tres firmaron una bandera de generosas proporciones y que la ACTC dispondrá sortearla con la finalidad de ayudar a la Fundación Favaloro.
De los tres que largaron a la vieja usanza teceísta (los tres en la misma línea y con semáforo) el único que no anunció jamás su retiro como piloto fue Satriano.
Castellano, recordemos, lo hizo al no estar de acuerdo con algunas cosas que pasaban cuando era figura emblemática y varias veces campeón (dos con Dodge y una con Ford).
Jhonny, en tanto, luego de aquel accidente en 1994, en Balcarce se alejó y siguió, a lo mismo que Castellano y Satriano, con la preparación de motores.
Sus hijos siguieron sus pasos y lo de este domingo, en La Plata, motivó sobremanera y hasta llegó a emocionar a los que concurrieron por el simple hecho de ver a tres grandes figuras de antaño acelerando como hace más de veinte años.