Gritar campeón en cuarentena, en el país más castigado por la mortandad de la pandemia
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Agustina Arista festejó con el equipo del Saint-Georges Hockey Club de la ciudad de Kortrijk y logró el ascenso en la Liga de Bélgica. Espera que en agosto se retome la competencia
Aunque las miradas se centren en Estados Unidos, Rusia o Brasil, el coronavirus hace estragos también en un pequeño país de Europa. Bélgica tiene la triste marca de ser el país con más muertes por millón de habitantes en esta pandemia. En ese difícil contexto, una necochense pudo gritar campeón en el campeonato de hockey logrando el ascenso a la Segunda División con el Saint-Georges Hockey Club, equipo de la ciudad de Kortrijk, cerca de la frontera francesa.
Arista, de 24 años y surgida en el Club Atlético Del Valle, inicio su camino europeo hace tres años en Francia, jugando para el Lille Université Club, de la localidad de Rochin. En mayo del año pasado cruzó la frontera a Bélgica y se animó a un nuevo desafío: “Desde que llegué quería ascender, era el objetivo que me había planteado en lo personal y también estaba en lo grupal. Pero me quedé con un gusto amargo. Quedaban cinco partidos y no pudimos festejar con las chicas o disfrutarlo como se merece”, lamentó Agustina desde Kortrijk donde reside actualmente en un departamento, conviviendo con otra jugadora argentina del club.
En el “escritorio”
En Bélgica el abrupto final de los días como los conocíamos comenzó en marzo, casi como en el resto del mundo. “El 17 estábamos entrenando y había un rumor que todo se cancele al otro día. Y así fue. No tuve tiempo de nada. Empezamos la cuarentena un par de días después. En abril hubo un comunicado que se cancelaba el torneo, con un solo ascenso y no había descensos. En febrero estábamos arriba cuando terminó la primera rueda y si bien seguimos arriba, fue aquello lo que nos permitió ser campeones y lograr el ascenso directo desde la Tercera a la Segunda división”.
En la cancha
En lo deportivo, valoró su experiencia respecto de lo vivido en Francia: “Son dos niveles diferentes. En Bélgica estuve en un nivel mucho más bajo que en Francia, pero igual contenta porque no sabía nada del equipo cuando llegué y conocí gente nueva. El objetivo a largo plazo era subir a la máxima categoría, algo que ahí sería muy bueno porque la Primera tiene más nivel que Francia. La idea era que si ascendíamos me quedaba, siempre buscando el mayor nivel posible. Prefiero Bélgica en cuanto a lo deportivo porque es una fiesta cada partido de la División de Honor, todo el mundo juega y en cuanto a las chicas está creciendo a pasos agigantados. Hay muchas argentinas jugando en la División de Honor”, explicó.
Enseñando
Además de jugar, este año en una función en el mediocampo más que en su habitual puesto de defensora, en Bélgica también Agustina volvió a ponerse el buzo de entrenadora como en Francia. “Esta vez estuve con todas las categorías, generalmente con los iniciados de 4 o 5 años y también de 6, 8 y 10 años. Pero también fui coach del Sub-16 B del club. Fue un nuevo desafío con chicas tan grandes y fue muy lindo además que te conozcan desde otro lado, además de como jugadora del club. El hockey belga está creciendo mucho, la economía ayuda, hay muchos socios y es un deporte muy conocido. No hay nadie que no conozca a los “Red Lions”, apuntó sobre el seudónimo del seleccionado masculino. Bélgica fue subcampeón europeo en 2013 y medalla plateada en los últimos Juegos Olímpicos.
Con protocolo
El regreso a la cancha, con los primeros entrenamientos tras la cuarentena, será esta semana y con un estricto protocolo. “Son tres días a la semana y dependiendo de la categoría, con un máximo de alumnos. Tiene que haber cuatro entrenadores cada seis chicos y no pueden tener contacto físico, ni jugar partidos o tocar la bocha con la mano. Además de las medidas sanitarias de tapabocas y desinfección de manos”, explicó Agustina, que se sinceró entre risas diciendo que “con tantas restricciones no sé si es mejor seguir sin entrenar”. Para ella la mayor expectativa, como para todos los deportistas es volver a una relativa normalidad y pronto a la competencia. Y desde agosto enfocarse solamente en jugar y en la ilusión de un nuevo ascenso.
Por el virus: “Las primeras semanas me quería ir”
De alguna manera varada en Bélgica, por la dificultad de acceder a vuelos de repatriación, Agustina Arista reconoció que en el foco de la pandemia “las primeras semanas me quería ir, pero no había manera. Era un caos, la gente salía a caminar y correr, sin controlar nada. Se terminaban muriendo en las casas. Pero con los días te vas tranquilizando, estoy muy bien acá, además del contacto con mi familia en la Argentina que me decía que era lo mismo, que no volviera. Ahora ya vamos a entrar en la fase 2 de confinamiento, con lo que se permite entrenar con cierta cantidad de gente. Si bien está complicado para que vuelva la competencia, me quedo a la espera de arrancar con los entrenamientos”, sostuvo Agustina, que se sigue en el proceso de aclimatarse, incluso al idioma, aprendiendo algunas palabras del difícil neerlandés, además del manejo que ya tiene de inglés y francés. ///