Grooming: un peligro con varios antecedentes en la ciudad
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/03/gromming14.jpg)
Una situación que afecta a los niños y que puede ser prevenida con acompañamiento de los padres y colegios
Primero fue el “bullying”, la palabra que muchos argentinos comenzaron a utilizar como propia del lenguaje cotidiano para nombrar una situación de acoso escolar que antes no tenía un término que la defina pero que había existido siempre.
En los últimos años, se comenzó a dar otra situación de acoso mucho más grave en la sociedad, generada a partir del incremento en el uso de la tecnología en el día a día, sobre todo en niños y niñas. Ante este panorama, una vez más, una palabra en inglés entró en las noticias y en las conversaciones de los argentinos: el grooming.
Más cerca de lo que se cree
Dando una definición sencilla, el grooming es una práctica de acoso y abuso sexual en contra de niños y adolescentes que, generalmente, se da a través de las redes sociales. Lamentablemente, Necochea no ha estado aparte de estas situaciones.
Por dar un ejemplo cercano y conocido, en el pasado mes de febrero, la Policía dio a conocer una situación en la que un menor viajaba en un remís y el chofer intentó ganar su confianza. En ese momento, lo invitó a una fiesta en su casa y le mostró imágenes de jóvenes desnudos que tenía en su celular.
Tras contarle a sus padres y hacer la denuncia, efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de nuestra ciudad realizó un allanamiento en la casa del remisero y encontraron material pornográfico y secuestraron fotografías de contenido sexual, prendas íntimas, un CPU y un celular.
Otro caso hubo en Necochea y tuvo trascendencia nacional, en diciembre de 2017, cuando un hombre se hizo pasar por una adolescente y, a través de un falso perfil de Facebook, contactó a un chico de 16 años. Lo engañó, lo sedujo y cuando finalmente lo convenció de encontrarse, lo llevó a un sector descampado y lo obligó a practicarle sexo oral.
No era la primera vez que lo hacía. De hecho el acusado se encontraba cumpliendo un arresto domiciliario por otro caso de abuso sexual y tenía, además, salidas laborales.
Si bien hubo otros casos como estos en nuestra ciudad, sin duda, el más resonante en los medios fue el que concluyó con un juicio, en 2013. En esa oportunidad, un hombre fue condenado a 10 años de prisión por haber acosado sexualmente a una niña de nueve años a través de las redes sociales, en un fallo que sentó un antecedente jurídico al considerar el grooming como un hecho concreto de corrupción de menores.
El condenado en 2013 engañaba a la niña con una falsa identidad e imagen de una chica en su perfil, pero no llegó nunca a tener contacto con la pequeña debido a que el padre de la víctima advirtió a tiempo el acoso.
Precaución y cuidados
El contacto de los niños y adolescentes con las redes sociales es evidente ya que tienen un gran dominio de la tecnología y les llama la atención a la mayoría. Sin embargo, depende de los padres ejercer un control y educar sobre los cuidados y el correcto manejo de los perfiles en redes sociales y chats privados.
Para esto, muchos padres, aunque no sean muy amigos de la tecnología, han optado por hacerse un perfil en redes como Facebook o abrir una cuenta en WhatsApp para vigilar cuándo está en línea su hijo o hija y qué tipo de uso le da a estas herramientas de comunicación y entretenimiento.
Otros adultos más entendidos, revisan el “historial” de los navegadores de celulares y computadoras de los chicos sin que se enteren o incluso los dejan abrirse un perfil solo si ellos también tienen la contraseña para chequear que haya un uso adecuado.
Aun así, hacer un control sin tener un dialogo claro sobre el tema y los cuidados puede ser bastante poco efectivo. En muchas oportunidades, los jóvenes han migrado a otras redes sociales como Instagram, Snapchat o similares para alejarse del control de los adultos y para no tener a familiares de “amigos”.///
Como en la vida real
En julio del año pasado, en la Municipalidad se dio una charla informativa abierta al público sobre prevención y concientización sobre el acoso infantil a través de las redes sociales y, en esa oportunidad, se explicó que “hay que enseñarles a los chicos que los mismos delitos que hay en la vida real los tenemos en internet” y que «es muy bueno que el padre comprenda la navegación en internet y pueda acompañar a los chicos”.
Por otro lado, en octubre 2017, la dirección General de Cultura y Educación bonaerense lanzó en el portal ABC y en las redes sociales institucionales una campaña sobre Convivencia Digital, que tiene como objetivo concientizar a chicos, jóvenes y familias sobre los peligros que pueden causar la mala utilización de las redes sociales.
Por todo esto, el “grooming” es más que una nueva palabra en inglés que se suma a nuestro vocabulario cotidiano, es un tema que involucra a toda la sociedad y debe hablarse con claridad y seriedad tanto en el ámbito familiar como en el educativo.///