“Les cerré la boca a todos”
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La boxeadora Jorgelina Guanini fue recibida por una multitud tras consagrarse campeona mundial en Entre Ríos. “Es un orgullo representar a mi ciudad y llevar el título a casa”
Sorprendió a propios y extraños. Y ella lo sabe. Como siempre, con esa guapeza más grande que su físico, fue en búsqueda de su sueño y tuvo el merecido premio a tantos años de trabajo, de sacrificio, de lágrimas no tan mediáticas como las de la madrugada del sábado. Necochea tiene una nueva deportista campeona del mundo y Jorgelina Guanini disfrutó ayer de una merecida bienvenida, recibida por una multitud tras consagrarse en Concordia, provincia de Entre Ríos.
Con un ojo mostrando las “secuelas” del combate y el rostro “tocado” como mencionó, la joven de 26 años intentó agradecer tanto cariño. “Somos campeones. Llevamos el título para Necochea. Es un orgullo representar a mi ciudad y llevar el título a casa”. La caravana comenzó en Quequén y siguió por las calles céntricas de Necochea. También fue recibida por el intendente Facundo López.
“Me sentí subestimada”
Guanini intentó ponerle palabras al momento cumbre de la velada en el Club Atlético Ferrocarril cuando su nombre resonó ante la expectativa general de los presentes y los cientos de necochenses que se quedaron prendidos a la televisación que llegó a todo el país. “No sé como explicar lo que sentí en ese momento. Felicidad obviamente. En la conferencia de prensa (el jueves) me sentí subestimada, me hicieron sentir quien era la campeona y yo la retadora. Y haber ganado fue como decir que les cerré la boca a todos”.
Sin dudas fue sorpresa. Debora “La Gurisa” Dionicius, de 30 años, llegaba invicta en 28 peleas y como dueña del cinturón supermosca desde 2012. Había superado 12 defensas y había sido galardonada como la “Boxeadora del año” por la Federación Internacional. Pero no pudo con Guanini.
La pelea
El espectáculo en el ring fue muy pobre. La pelea fue enredada, accidentada, en la que sobraron cabezazos y amarres. Pero la necochense nunca se salió de su plan: “Sabía que tenía que ir a buscar la pelea. Si me quedaba quietita me pasaba por arriba. Ella sabe trabajar bien la distancia, así que la idea era ir a buscarla. Hubo varios cabezazos, nos prendíamos, pero me fui sintiendo bien”. Ir al frente siempre, superando a su rival en lo físico, encandiló a los jueces. “No me sentí en ningún momento perdedora. Sabía que le había llegado con buenas manos, pero era su casa y la localía jugaba en contra. Esperaba un fallo justo y fue lo que sucedió”. Javier Geido y Manuel Véliz le dieron la pelea ganada a Guanini 96-94 y Néstor Savino, a la local por 96-94.
Buena perdedora
Dionicius le reconoció a Guanini su superioridad: “Me dijo que era una campeona. Que le había hecho una guerra. Lo admitió, es una excelente profesional. Se sintió superada y me lo admitió. Es bueno que un deportista pueda admitir cuando se ve superado”, agregó Jorgelina.
“Ahora hay que caer… todavía no caigo”, reconoció rodeada de sus afectos más cercanos. Su padre Edgardo, que la acompañó a todas sus peleas, y su entrenador Esteban Rosales. Sus “guardaespaldas” como ella los llama. Junto a su preparador físico Marcelo Collia son los hacedores de este presente. A partir de ahora, uno de los hitos deportivos más importantes de la historia de la ciudad.