Guglielmi: “Mi mayor virtud es atacar”
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Tras el brillante Sudamericano, donde terminó como una de las goleadoras nacionales, la jugadora de Villa del Parque valoró su crecimiento en el juego de toda la cancha. “Si no defendía, me sentaba en el banco”, advirtió sobre las amenazas de la entrenadora
La medalla plateada en el Sudamericano U14 es un símbolo de un logro colectivo, pero también es sin dudas el resabio material de un salto de calidad personal. Del aprender, dentro y fuera de la cancha. Desde el primer viaje en avión, conocer otro país o representar a la Argentina, Lara Guglielmi disfrutó en Ecuador del momento más significativo de su corta carrera deportiva.
Para las que la siguen desde hace años en las canchas de nuestra ciudad, no es novedad que afirme sobre su juego que: “Mi mayor virtud es atacar”. Sin embargo, no es la única que le permitió llegar a la Selección Argentina y ganarse un lugar. “Defender no es lo mío”, apuntó pero advirtió sobre las amenazas de la entrenadora Laura Cors: “Si no defendía, me sentaba en el banco. ‘No defendés y te siento’ me decía. Y ahí empecé. Me fui sintiendo un poco mejor (en ese rol)”, valoró sobre su crecimiento como jugadora de toda la cancha, aportando también robos, asistencias y rebotes defensivos a su repertorio. A la hora de seguir en esa senda, agregó que buscará mejorar el “tiro de media distancia, ya que lo mío es con bandeja y rebote”, expresó quien fue la segunda goleadora nacional en el Sudamericano.
“Orgullosa de nosotras”
A modo de balance del campeonato, compartió las palabras de la entrenadora: “Dijo que estaba orgullosa de nosotras, que habíamos hecho un buen torneo. Si bien se le podía ganar a Brasil (en la final), era difícil con la altura, pero que en cuanto al juego, era mejor el nuestro”.
En cuanto a su propia mirada, analizó que en la final las brasileñas “agarraban todos los rebotes gracias a la altura y marcaban de segunda instancia. Medían 1.95 más o menos”. Y agregó que “los partidos fueron bastante peleados, complicados. Frente a Chile (en el debut) la profesora había dicho que iba a ser difícil y era el partido más fuerte de la zona que nos había tocado y lo supimos llevar. Contra Ecuador hicimos callar la tribuna”, apuntó con una sonrisa y reconociendo que le gusta ese tipo de partidos picantes: “Para mi es mejor, me motiva mas”.
Proceso
La semana en Ecuador hay que ponerla en un contexto de varias más, peleando un puesto. Entre la incertidumbre de lo nuevo y las ganas de más. “Cuando me llegó la noticia no lo podía creer. Para mi era disfrutar ya con estar ahí”, reconoció. En la previa “fue todo muy estricto, entrenando a doble turno todo el tiempo. Jugamos amistosos con varones de Banfield y con chicas de Lanús. Y allá con Ecuador”. Hubo poco tiempo para conocer Guayaquil, apenas una salida al shopping y al Parque Samanes. “Era IR de la cancha a comer, comer a dormir y de dormir a la cancha”. Incluso poco tiempo para extrañar a la familia. “Se extrañaba pero no mucho, porque te lo pasas haciendo cosas”.
En ese mismo proceso, no le tocó ser titular en los primeros partidos pero terminó siendo la jugadora con más minutos en la final. “Las cinco iniciales ya estaban definidas en los entrenamientos y en los amistosos puso las mismas. Cuando me dijo que entre supongo que le di resultado y me dejó”.
Y la medalla en el pecho tampoco es símbolo de conformismo. Con 14 años, no conoce esa palabra. “Quiero estar en la próxima selección y clasificar al Mundial”, soltó. En definitiva crecer se trata también de eso. Ponerse objetivos. ///