“Guillermo no merecía lo que le hicieron”, expresó Silvia Rivero
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/08/mucama-1.jpg)
Quien era la empleada de los Depierro apuntó contra la que fue su mejor amiga, Ivana Benítez, a quien, en confianza, le contó los movimientos de la casa en la que trabajaba
“Siento que se aprovecharon de mí”, afirmó entre lágrimas Silvia Graciela Rivero, quien realizaba labores domésticas en la vivienda del matrimonio Depierro. “Guillermo (por Depierro) no merecía lo que le hicieron”, afirmó.
La mujer dio uno de los principales testimonios de la segunda jornada del juicio por la muerte del empresario y dirigente rotario. Rivero trabajaba como mucama en la casa en la que falleció el hombre de 69 años, en medio de un violento robo.
Silvia Rivero fue acusada de haber sido la que brindó la información necesaria para que la banda efectuara los planes del robo, dado que uno de los acusados de cometer el ilícito, Carlos Benigno Luna, estaba viviendo en la casa de su mejor amiga, Ivana Benítez.
“Yo estoy acá para defenderme porque no hice nada”, señaló la mujer que, además, recordó haber estado yendo alrededor de un mes para limpiar el desastre ocasionado en la vivienda durante del robo.
“Me trataron bien”
Con respecto a la familia Depierro, dijo que “siempre me trataron bien” y que se contaban cosas personales mutuamente con Shelly Jacquier, porque había una relación de confianza. Incluso, hizo mención a chistes que contaba Guillermo Depierro y el buen humor que lo caracterizó.
En cuanto a Ivana Benítez, que era su mejor amiga, contó que la conocía desde hacía diez años, época en la que Rivero se mudó a la calle 90 entre 55 y 57, a pocos metros de donde Benítez residía ya desde hacía unos años.
“Ella tenía un almacén, empecé a ir y nos hicimos amigas”, reconoció Rivero ante los jueces del Tribunal y las partes involucradas.
Entre esas tantas charlas que tenían en las que hablaban de trabajo y otras cuestiones de su vida personal, según el testimonio de la mucama.
Recordó que le había contado a Benítez que los Depierro le habían regalado “un tele chiquito” y también le contaba cuando le aumentaban el sueldo.
“Nunca supe de plata”
“Estuve enferma dos meses sin trabajar, y cuando volví, en esas charlas, le conté que mi patrona estaba contenta porque vendió la casa de la madre, que quería vender hacía bastante tiempo”, declaró Silvia Rivero.
“Nunca supe nada de plata, Shelly no me decía eso”, indicó. Rivero también contó que le dijo a su amiga que en la casa había un arma de fuego y que al acusado del robo, Carlos Benigno Luna, no lo conocía de antes de verlo en casa de Ivana Benítez.
“Después que pasó todo, ella (por Ivana Gisela Benítez) me dijo que vaya a su casa, que teníamos que hablar. Me mostró una foto, que lo estaban buscando al basura ese”, manifestó haciendo referencia a Luna.
“Pensar que estuve con él tomando mate, ¡basura!… Perdónenme, pero tengo una bronca encima. Yo no puedo creer que me hayan metido en esto. Sos una basura y ojalá que la pagues, sinvergüenza”, le dijo a Luna, quien escuchaba atentamente la declaración de la testigo y a su lado permanecía un efectivo del Servicio Penitenciario, como ocurre con cada uno de los detenidos.
El considerado líder de la banda, se ubica a pocos metros del lugar donde declaran las personas convocadas para responder a los interrogatorios de las partes.
“Juro por mi madre que no sabía quién era”, añadió la mujer, cuando le preguntaron si conocía a Luna desde hacía más tiempo.
“Me mintió”
“Ella (por Benítez) también me mintió, yo la creía mi amiga, le confié cosas íntimas mías. Siempre que le contaba mis experiencias personales estábamos solas y nunca desconfié porque era mi amiga», declaró.
“Guillermo no merecía lo que le hicieron, nadie, porque si hubiese sido mi papá, juro que lo mato con mis propias manos”, dijo mirando a los ojos de Carlos Benigno Luna.
“Yo te creí Ivana, y vos me mentiste. Hablábamos de todo, la quise mucho como amiga. Estoy acá para defenderme porque no hice nada. Si conté algo de la casa de los Depierro fue en confianza porque ella me preguntó (…), ahora me doy cuenta de todo”.
Rivero añadió que “toda la vida me voy a reprochar haber hablado, reconozco que me equivoqué”.
Respecto a Luna, recalcó que lo vio, aproximadamente, tres veces en la casa de Benítez, unos días antes del hecho. “Le dije, ‘y éste ¿quién es?’ y me respondió que era un amigo que se estaba quedando porque se separó y que trabajaba en una concesionaria de autos con un amigo”. ///