“Ha sido un mes difícil”: una joven mexicana cuenta cómo vive la tragedia desde Necochea
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/09/1505847003_537559_1505857878_portada_normal-e1505859851128.jpg)
Elena, una joven mexicana que vive desde hace unos meses en Necochea, contó cómo vive estas horas en que todos los medios hablan de lo mismo: el sismo de México que ya ha dejado más de 90 muertos y cientos de heridos.
El sismo, con epicentro en los límites de Morelos y Puebla, ha retumbado enormemente, con mayor fuerza que el de hace dos semanas. A diferencia de entonces, las alarmas sísmicas no funcionaron en esta ocasión. La hermana de Elena vive en el centro de Puebla pero, por suerte, no estaba por la zona cuando pasó.
“Por suerte ahora con Facebook y WhatsApp al instante uno sabe todo, si la familia está bien, los amigos, cómo fue el sismo, magnitud, ubicación y todo. Ya no es como antes que al saturarse las líneas telefónicas era complicadísimo saber cómo estaban todos”, indicó la joven mientras explicaba que, afortunadamente, ninguno de sus conocidos resultó herido.
Elena aseguró que “ha sido un mes difícil”, en especial este 19 de septiembre. “En la memoria de los mexicanos fue muy duro, hoy es el 32 aniversario del sismo de 1985 que destruyó gran parte de la ciudad de México, cada año en este día se hacen simulacros y eventos para recordar ese día y sobre todo para preparar a la gente ante un evento similar, muchas veces uno se confía a que solo es un simulacro… no estuve ahí, pero me imagino el terror que han de haber sentido todos al darse cuenta de que la alerta no era un simulacro, que era un sismo de verdad”.
“La gente al contar lo sucedido en 1985 muchas veces lo cuenta con lágrimas en los ojos, el sentir como todo se movía y luego salir a las calles y ver los edificios derrumbados, imagino que esto será una cicatriz más en la memoria de la gente”, explicó.
Avances que tranquilizan
Por otro lado, explicó que algo que tranquiliza bastante es que la ingeniería ha avanzado y que las construcciones ya no se hacen como antes. “Todo es más resistente hoy en día, ya no llega a ser tan destructivo un sismo de tal magnitud, sin embargo hay veces que ni la ingeniería puede hacer mucho ante los fenómenos naturales. Y con todo y la tragedia y el caos que traen consigo los sismos, algo que se ha visto en estas situaciones ha sido la solidaridad de la gente. Hoy se han visto fotos de estudiantes, meseros, trapitos y demás gente ayudando al tránsito vehicular y en general toda la gente ayudando a retirar escombros. Eso a veces da mucha esperanza”, concluyó.