Habiendo “esquivado” todos los casos de Covid, el Raimondi se enfoca en hacer algunas mejoras
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Actualmente reparan el cerco perimetral y tienen proyectado arreglar la calefacción antes de que llegue el invierno
El personal del Hogar Raimondi puede decir con orgullo que gracias a los cuidados y al buen manejo que se ha hecho de todos los protocolos dentro y fuera de la institución, no han tenido que pasar por ningún caso de coronavirus. Eso le ha dado una tranquilidad a todas las personas que viven en el lugar, ya que las normas se han mantenido estrictamente, sin permitir el ingreso de ningún tipo de visita o trabajador ajeno al lugar.
En este sentido, el esfuerzo ha sido de todos: tanto del personal que trabaja allí –que se ha cuidado para no infectarse-, como de los internos que no han podido recibir visitas.
Cabe señalar que actualmente, por cuestiones médicas, el director de la institución, Raúl Perata, se encuentra de licencia en Buenos Aires.
Arreglos
Durante las primeras semanas del verano, un grupo de jóvenes había roto la valla perimetral para sacar las antiguas maderas, con el fin de usarlas para hacer una fogata en la playa. Si bien fueron sorprendidos por el personal de seguridad del Hogar, los destrozos ya estaban hechos y, además, rompieron uno de los pilares de cemento, que quedó tirado sobre la vereda.
Por ese motivo, en las últimas horas los encargados de mantenimiento han comenzado la tarea de reparar los daños causados en las vallas de madera que están instaladas desde que se construyó el edificio, hace más de 80 años.
Entre las mejoras que están pensando para los próximos días, está también la reparación de la calefacción del pabellón 2, que se calienta a vapor con calderas. Para esto, es necesario cambiar varios metros de cañerías porque, si bien a lo largo de los años el sistema ha tenido varias reparaciones, ya le está haciendo falta un cambio total definitivo. En este sentido, la idea es poder hacerlo antes del invierno.
Por el momento, y pese a que es una estructura con varias décadas de uso, no está entre las instituciones a las que la Provincia le envíe algún aporte económico, por lo que deben sostener los arreglos con los fondos que se recaudan a través de la asociación cooperadora. En este sentido, las autoridades afirman que siempre es bueno que la gente se sume como colaborador, ya que de esa manera podrán contar con más dinero para seguir poniendo en condiciones cada espacio. Cabe destacar que no es necesario tener familiares dentro del Hogar para ser colaborador de la cooperadora.
Paralelamente, se están haciendo algunos trabajos de pintura y otras reparaciones menores, además de cortar el pasto en todo el perímetro. Estas tareas son comunes de todo el año pero también demandan personal y tiempo.
Mucha gente
Hoy en día hay algo más de 170 personas viviendo en el Hogar, a los que se le suman también 143 empleados, entre el personal médico, enfermeros, administrativos, choferes y de mantenimiento. Entre ellos hay 27 cuidadores que se reparten en los diferentes turnos, lo cual a veces se torna algo ajustado para la cantidad de internos.
Además, hay dos empresas tercerizadas que se encargan de preparar la comida y de la vigilancia.
Dada la gran cantidad de gente que circula por la institución, es realmente un mérito haber conseguido pasar tantos meses de pandemia sin contagios.///