Hace 30 años Alfonsín anunciaba su renuncia
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Anunciaba la entrega anticipada del poder para el 30 de junio. Un hecho histórico en el recuerdo de tres dirigentes del radicalismo
Hace 30 años el país se veía sorprendido por un anuncio histórico para un periodo democrático que aún estaba en pañales: el presidente de la Nación, Raúl Ricardo Alfonsín, anunciaba que haría la entrega anticipada de su cargo el 30 de junio.
La impactante noticia, que la daba a conocer a través de un discurso por televisión, determinaba el traspaso del máximo cargo público al peronista Carlos Saúl Menem, que había sido electo el 14 de mayo de ese año.
El discurso de Alfonsín, transmitido por cadena nacional duraba 14 minutos, en los cuales varios accesos de tos ahondaban aún más el marco del trascendental mensaje.
El líder radical citaba que en su determinación lo acompañaba el vicepresidente, Víctor Martínez, y consideraba que “cualquier demora en el traspaso del poder, acarreará mayores padecimientos a los argentinos”.
Alfonsín evitaba citar la palabra renuncia, la que remplazaba con el verbo resignar, al momento de explicar su decisión.
En la oportunidad también daba a conocer que había enviado a su sucesor en la presidencia del país un documento con cuatro puntos básicos, para hacer viable rápidamente el recambio constitucional.
Los fundamentos
El mensaje en el cual Alfonsín revelaba su determinación de abandonar el poder a fines de ese mes de junio, ofrecía los fundamentos de su postura ante el acuciante momento político-económico por el que atravesaba la Argentina.
Desde el Salón Blanco y flanqueado por dos efectivos del cuerpo de Granaderos a Caballo, el primer presidente de la era democrática que transitamos, citaba que “la gravedad de la coyuntura económica exige reconocer que los tiempos que vivimos requieren soluciones enérgicas de impostergables”.
Luego enfatizaba que “ningún presidente tiene derecho a reclamar indefinidamente el sacrificio de su pueblo si su conciencia le indica que puede atemperarlo con el suyo propio”.
En el final de su alocución mencionaba que su decisión era “la única salida posible en el marco de la Constitución y las leyes; y cerraba diciendo: “Tengo la esperanza de que sobre esta decisión no se ensayen explicaciones especulativas. No se trata sino del estricto ejercicio de la responsabilidad política de anteponer el bienestar del país a cualquier otra consideración”.
“Entendí su decisión”
La por entonces concejala de la Unión Cívica Radical, María Cristina Azcueta tiene un recuerdo emotivo sobre aquél mensaje de Alfonsín. “Para mí fue la ratificación de la conducta que siempre llevó adelante Alfonsín, pensando primero en la democracia recuperada y en la República”.
Luego enfatizó que “en ese momento entendí su determinación, porque fue mi padre político y siempre seguí sus pasos y el ala social demócrata que defendió. Supe el motivo de la entrega anticipada del poder y que es lo que quería evitar. Lo recuerdo como un acto más de ese gran presidente que fue Raúl Alfonsín”.
“Ha pasado tiempo de su gobierno y muchos empiezan a reconocer su estatura de gran estadista, gran político, y a la persona honesta y digna que fue”, concluyó.
“Pensó en el país”
En 1989 el dirigente radical Mario Ferrari estaba en plena participación política, ya que había sido elegido concejal y asumiría en diciembre.
De aquella decisión del presidente Alfonsín subrayó que “fue un hecho doloroso no solo para los radicales sino para el país. La presión que ejerció el peronismo para que Alfonsín abandonara el poder con antelación del periodo que le correspondía, fue fuerte”.
“Terminamos entendiendo su decisión porque no estaban dadas las condiciones para llegar a término con su mandato. A nosotros nos dolió mucho porque se frustró el gobierno del símbolo de la recuperación democrática. Su inteligente gesto para el momento que se vivía fue el de evitar mayores perjuicios al país, pensó en el país por sobre el interés personal”.
“Un momento doloroso”
“Fue un momento muy doloroso para mí, porque Raúl Alfonsín no pudo completar su gobierno. El no tuvo el apoyo actual para conseguir financiación desde el exterior, lo que luego le acontecería también a De la Rúa. Fueron golpes de mercado”, señaló quien en 1989 era concejal por la UCR; Angel Bertoldi.
Seguidamente apuntó que “nunca se entendió la filosofía que animaba al radicalismo. Un espíritu de tener más democracia. En ese momento no pudo y, excepción de los radicales, Alfonsín estuvo muy solo. De todas maneras a la distancia hay que valorar lo mucho que hizo en varios ámbitos.