Hace 95 años llegaba la comunicación inalámbrica
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/07/telefoniavie05.jpg)
El hecho significó un gran avance para una ciudad en la que el teléfono era un artículo de lujo y que todavía no permitía conectarse con la Capital Federal
Archivo
Ecos Diarios
Días atrás se cumplieron 95 años de la puesta en funcionamiento en nuestra ciudad del primer telégrafo inalámbrico.
Según informaba Ecos Diarios en su edición del 15 de junio de 1922, “el Ministerio de Marina ha concedido permiso para el funcionamiento de la estación radiográfica que tiene establecida en esta (ciudad), el señor Pablo Bosisio”.
Según el breve artículo, se trataba de “un importante adelanto, que no ha de tardar en proporcionar grandes servicios en materia de comunicaciones rápidas”.
Pablo Bosisio era representante en nuestra ciudad de las maquinarias industriales Fairbanks Morse Co. Ld. Es muy poco lo que se sabe en la actualidad sobre aquel pionero de las telecomunicaciones.
Bosisio vendía maquinarias agrícolas sofisticadas para la época, como el tractor Wallis, que tenía 25 caballos de fuerza y ruedas de hierro.
Sin duda, la instalación de la radio significó todo un evento para Necochea, que en aquellos años estaba conectada al mundo a través del teléfono y el telégrafo. Pero los teléfonos eran en esa época un privilegio. Tan escasos eran que apenas superaban el centenar.
La llegada del telégrafo inalámbrico, se produjo finalmente el 25 de junio de 1922.
Exclusivo
El teléfono había llegado a nuestra ciudad el 4 de marzo de 1906 a través del servicio prestado por la empresa Lizardi Hnos., que en un principio sólo contaba con 45 abonados.
Pero el número de usuarios no tardó en crecer y pronto los vecinos comenzaron a reclamar mejoras. Por eso, en 1924 la Unión Telefónica habilitó las comunicaciones con la ciudad de Buenos Aires, pero se realizaban sólo desde la oficina ubicada en la calle 61 entre 62 y 64.
Años más tarde, el Estado Nacional compró la Unión Telefónica de La Plata con sus edificios, instalaciones y redes.
En 1946, año de aquella adquisición, los necochenses ya contaban con servicio telefónico las 24 horas del día y el tendido de cables había llegado hasta la localidad de Quequén.
Con la estatización, se amplió el tendido de líneas subterráneas y se habilitaron 400 líneas más. Aunque en aquellos años las comunicaciones telefónicas no eran tan simples como en la actualidad. Una llamada de larga distancia podía demorarse entre 5 y 7 horas, por lo que los usuarios debían pedir turno.
El 25 de julio de 1958 la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) compró el terreno de calle 61 Nº 2422, donde en la actualidad aún funciona Telefónica de Argentina.
Automatización
Hasta 1969, en que se inauguró la Central Telefónica Automática, el antiguo sistema manual contaba en Necochea con 1.987 abonados. A mediados de los 70, el número de usuarios había registrado un crecimiento exponencial.
Según un artículo publicado en el Anuario Regional de 1976, en sólo siete años, en Necochea el número de usuarios llegó a los 5.000. Doscientas de las líneas habilitadas se “destinaron a incorporar a la vecina localidad de Quequén a la red nacional de telecomunicaciones. Por entonces fueron cubiertas las necesidades de las dos poblaciones”.
Pero transcurridos sólo tres años de la puesta en funcionamiento del moderno edificio automático, tanto en Necochea como en Quequén “fueron absorbidas totalmente las disponibilidades y es así como en los últimos cuatro años son se pueden satisfacer las solicitudes de nuevos interesados”.
De acuerdo al artículo periodístico, “Necochea, en pleno desarrollo, con un crecimiento que ha superado las previsiones más optimistas, y Quequén, protagonizando una expansión industrial de insospechadas proporciones, necesitan urgente más teléfonos”.
Según el artículo, titulado “¡Necesitamos más teléfonos!”, en nuestra ciudad “la necesidad de unas 5.000 líneas nuevas ya se hace más que evidente para el desarrollo normal en materia de comunicaciones”.
La puesta en marcha de la moderna central telefónica había comenzado años antes, a través de las gestiones realizadas por el intendente Hugo Yelpo y el señor Antonio A. Sastre, directivo de la Casa de Necochea en Buenos Aires.
Años después, Necochea contó con un edificio apto para habilitar 10.000 líneas telefónicas. Fue entonces cuando intervino el intendente Norberto Echegoyen, quien impulsó la automatización del servicio telefónico.