«Hace tres noches que no duermo por buscar mi moto»
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Dijo el Jonathan Nuñez que optó por hacer «campana» cerca de lugares donde cree que puede estar
Han sido muchos los casos en que los mismos damnificados por un caso de robo optan por hacer una búsqueda de manera personal, por fuera de las investigaciones que la Policía pueda hacer por su cuenta.
En varias oportunidades, al no tener que esperar autorizaciones para allanamientos ni ninguna otra formalidad, los vecinos que han sufrido robos y han salido a buscar lo que le sustrajeron, han tenido resultados positivos.
Sin embargo, esto no es una práctica para nada segura, dado que los delincuentes podrían actuar con violencia al ver al propietario del vehículo u objeto robado.
Si bien esta práctica no es recomendable y lo ideal es que se dejen las investigaciones en manos de la Policía, la realidad es que la angustia, el enojo y la desesperación que causa el robo de algo que se compró con esfuerzo, llevan muchas veces a intentar ayudar para tener resultados más rápidos.
Desesperada búsqueda
Jonathan Nuñez es un joven de la ciudad de Quequén que, mientras cenaba, el pasado jueves, había dejado su motocicleta fuera de su casa pero, al salir, se encontró con que ya no estaba.
La desesperación e impotencia del momento hizo que radicara la correspondiente denuncia pero, por su parte, iniciara una investigación paralela con la ayuda de las redes sociales.
Publicando en distintos grupos y en su muro personal, ofreció recompensa económica a quien la encuentre y pidió colaboración a quienes tuviesen algún dato.
Así fue que recolectó algunos testimonios de posibles paraderos y comenzó el trabajo de hacer supervisión en los barrios. “Estaba apoyada sobre el caballete, en cambio, sin candado pero en la puerta de mi casa. Hace tres noches que no duermo por buscar la moto, me paso horas en la calle porque tengo sospechas de dónde puede estar. Es toda gente a la que ya le han hecho allanamientos por robo de motos”, contó en diálogo con Ecos Diarios el joven que había comprado su vehículo hacía solo seis meses.
La moto
La motocicleta sustraída en la noche del jueves y que es intensamente buscada es una Yamaha TBR de 125 centímetros cúbicos, dominio EBZ 877.
Como particularidades características, Jonathan contó que el vehículo cuenta con manoplas azules, cubre amortiguadores con la inscripción de Yamaha y cubre rayos azules.
Además, al momento de la desaparición le faltaba la luz de giro de lado izquierdo, la cacha del lado izquierdo raspada y el tablero con dos raspones.