“Hace unos años muté hacia las acuarelas y es mucho más libre”
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Emira Giaccaglia. Cambió el rumbo de su vida para dedicarse al arte, también es ilustradora
Alejandra Fernández
Redacción
Emira Giaccaglia pudo sacarle rédito al tiempo de pandemia porque en su transcurso se enfocó en su actividad artística, organizó su tiempo para pintar y seguir capacitándose.
Se radicó en Necochea hace tres años y cuando vivía en Mendoza su profesión era la abogacía, “desde que me mudé acá me dedico a pintar y dar clases”, contó la artista que está organizando su primer taller intensivo de acuarela y es ilustradora digital.
No hizo la carrera formal pero se formó con cursos de arte y diseño dictados por la Universidad de Cuyo, de Mendoza.
“Desde chica hice con artistas, no hice la carrera de Bellas Artes porque no sé si me gusta tanto, a pesar que entiendo que es importante. Pero siento que los cursos son más libres”.
Actualmente, alterna el arte digital con la acuarela aunque casi toda su vida pintó óleos, “hace un par de año muté hacia las acuarelas porque me gustó y empecé a investigar por ese lado”, señaló Emira.
En su opinión esta técnica le resulta más libre y el material es más amigable aunque se dice que en las acuarelas “el error es insalvable”, le gusta el desafío y todo lo que le permite trabajar a pesar que con óleos se pueda estar hasta un año corrigiendo o pintando capas.
“Es otro mundo, me permite otra cosa”, puntualizó la artista que en un principio hacía paisaje y ahora se volcó hacia los diseños flores porque es lo que le pedían para aprender.
Transmitir
“Empecé a hacer estudios, practiqué con ejercicios y busqué hojas para observar; todo para poder transmitirlo”, dijo Giaccaglia.
El 2020 fue un año atravesado por la pandemia del Covid y a Emira le sirvió para concentrarse en este tipo de cosas “estuve muy enfocada, particularmente en los primeros meses que uno quería aprovechar el tiempo”.
De esta forma le encuentra el lado positivo porque se ordenó y se armó una rutina para pintar, y mientras tanto dio clases virtuales, “prefiero la presencialidad pero también se puede hacer on line”.
A pesar que lleva algunos años en Necochea aún no expuso en ningún lugar y respecto a ese tema sostuvo que “faltan algunos espacios para todas las ramas del arte pero lo que no falta voluntad de crearlos”.
Proviene de una familia de médicos y desde pequeña tuvo inclinación por el arte, “en vez de elegir un juguete prefería una caja de lápices”, contó Giaccaglia que a corta edad tomó clases de dibujo.
Mientras tanto, durante la cuarentena hizo un curso de imagen digital para mejorar sus conocimientos y tiene etapas que está muy abocada a su rol de ilustradora en la computadora y otras que no la toca, “en arte las herramientas se pueden adaptar y llevarlas de un mundo a otro”.///
RETRATO
Proyecto definido
La artista vivió en Italia hasta los 14 años y luego su familia se mudó a la provincia de Mendoza, si bien hizo la carrera de Abogacía en la Universidad de Mendoza y llegó a ejercer la profesión, en determinado momento tuvo una crisis vocacional.
“Me fui de viaje a Asia para ver qué pasaba y cuando volví nunca me reencontré completamente con el Derecho”, relató Emira de 31 años, que vive en pareja desde hace tres años en nuestra ciudad, lugar que eligieron para vivir aunque por su espíritu libre no se ata a los lugares ni a las cosas “si cambié mi profesión y mi vida”, expresó.
En Italia cursó estudios en una academia y, una vez en nuestro país realizó cursos y talleres con diversos artistas que se dictaban en la universidad de Cuyo.
Para contactarla y conocer su obra pueden hacerlo a través del Instagram @Emegiaccaglia.art en Instagram.
Admira a las personas que tienen clara su vocación y al momento de consultarla acerca de sus proyectos afirmó que “quiero terminar de salir de mi cascarón de artista y vivir de pintar”.///