Hacen un boquete en un comercio y sustraen la caja registradora
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/08/631-PERROTTA.jpg)
Con la modalidad “a la pesca”, desde la vereda, los ladrones se alzaron también con una computadora
“Lo único que me dejaron son las tres piedras de la suerte…”, fue la frase que utilizó en solfa el comerciante Fernando Francolino, oriundo de la localidad costera de Mar del Tuyú y radicado en Necochea desde hace algunos años.
Se trata de tres piedras que sirven de adorno y se encuentran sobre el mostrador del negocio denominado “El Club de la Pizza”, escenario de un audaz robo perpetrado en la fría madrugada de ayer.
“Cuando ustedes llegaron (le dijo el damnificado a los periodistas de Ecos Diarios) le comentaba a otro colega que no podemos acostumbrarnos a los robos o, a que no nos maten. En realidad, no deberían ocurrir estos episodios y en pleno centro de la ciudad”, señaló Francolino.
Agregó que “hoy (por ayer) transmití en la Municipalidad que abonaría la colocación de una cámara de seguridad en el negocio y que desde el Centro de Monitoreo observen las imágenes, a los fines que los comerciantes de la cuadra también estemos protegidos”.
A la “pesca”
El responsable del negocio y sus colaboradores, cerraron las puertas del local de calles 61 y 68 a las 23 del lunes y minutos antes de las 8 de ayer, Fernando Francolino descubrió que autores ignorados habían robado.
Los ladrones rompieron con objetos contundentes un cristal de la puerta de acceso y también parte de una vidriera lateral que da sobre la calle 61. Desde ese lugar, con audacia y eficacia, vulneraron la reja y “pescaron” con algún objeto largo la computadora portátil y la caja registradora, con más de $ 2.500 en efectivo.
“Hicieron un boquete en el vidrio y se llevaron la caja registradora integra, no sé de qué manera, todavía estoy sorprendido por cómo se movilizaron desde la vereda sin entrar al comercio y eludieron hasta la reja”, indicó Fernando Francolino durante el diálogo con los cronistas de Ecos Diarios.
Lamentó todos los daños materiales que hicieron los delincuentes, “además, muy costosos, ya que reparar el vidrio del frente y el de la puerta equivale a más de $ 21.000 y la estamos remando en estos momentos difíciles para el comercio”.
Creciente inseguridad
El hombre luego de comprobar lo sucedido en su negocio en la madrugada de ayer, se estima que entre las 2 y las 4, utilizó un par de horas para radicar la denuncia policial y en la compañía aseguradora.
Por otro lado, se supo que el personal de la policía Científica llevó a cabo las pericias de rigor en el local de calles 61 y 68, a los fines de obtener algún rastro de los ladrones que sirva para la identificación de los malvivientes.
“La inseguridad es terrible, estamos muy sensibles, con bronca e impotencia porque no quiero acostumbrarme a que me roben. Trabajo en este lugar desde antes de las 8 hasta las 23 horas y todavía tengo que soportar este tipo de episodio”, recalcó el damnificado.