“Háganse cargo, por el amor de Dios”
Por Jorge Ignacio – Redacción
El intitulado de esta nota no pertenece a este cronista, ha sido utilizado reiteradamente en varias ocasiones por otros periodistas, tal vez no por su originalidad sino porque contiene un rezo laico de una verdad indiscutible, señalada con vehemencia parlamentaria por el enjundioso legislador cordobés Rodrigo De Loredo, el 22 de mayo del año 2013, en una fantástica y resumida reseña histórica desde 1916 a esa fecha. Sus palabras inmediatamente se difundieron por las redes sociales a través de un video que llegó a millares de argentinos.
El recuerdo de aquellas acertadas expresiones en la legislatura cordobesa adquiere mayor relevancia en las actuales circunstancias por la visión apocalíptica de la oposición más dura hacia el actual gobierno. Oposición voluble y oportunista siempre bajo el paraguas protector que cobija al Mesías en el partido Justicialista.
Hace siete décadas
Refriéndonos en este caso a la situación económica que está viviendo la Argentina y en especial a los movimientos de nuestra moneda con relación al dólar queremos señalar como un dato relevante cuándo se inicia esta porfía llamada inflación, que viene golpeado desde hace siete décadas a los argentinos. A tal fin nos permitimos señalar que el ejemplar de Ecos Diarios se vendió desde el 9 de junio de 1921, fecha de su fundación, hasta el 1º de junio de 1948 a 10 centavos, moneda nacional, es decir 27 años al mismo precio. Obviamente otros artículos, bienes y servicios tuvieron igual destino. En 1948 hacía dos años que gobernaba el país el general Juan Domingo Perón.
El peronismo bonaerense se reunió el viernes y emitió un documento en el cual expresa su preocupación por “el duro golpe que el mercado financiero le está propinando al Gobierno” sobre el que advirtió que “puede terminar en hiperinflación y desabastecimiento”. Quienes estuvieron en el encuentro “intendentes dialoguistas” con kirchneristas puros, el massista Felipe Solá, cada vez más cercano al cristinismo y el titular de Camioneros Hugo Moyano, entre otros dirigentes como el presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Menéndez y la presidenta del bloque de senadores, Teresa García. El texto del documento contiene un respaldo implícito a la expresidenta Cristina Fernández, procesada judicialmente en varias causas y a los miembros de su gobierno especialmente, como una paradoja, a los que están presos como Milagros Sala. Se solicita, además, respeto a las garantías constitucionales del debido proceso.
Por otra parte, el PJ propuso una serie de medidas entre las que figuran dar marcha atrás con los cambios en la distribución del llamado Fondo Sojero y la declaración de una serie de emergencias en materia laboral, alimentaria, sanitaria, educativa y de servicios públicos.
Este clan reivindicatorio de la economía del país tiene como líder a la expresidenta, a quien la Cámara Federal ordenó, declare en indagatoria en la causa por la ruta del dinero K. Se trata del expediente por el que enfrentará un juicio oral el empresario Lázaro Báez y sus hijos, entre otros, por haber lavado 60 millones de dólares. La hipótesis de los acusadores es que el dinero que lavó Lázaro Baéz, gracias a la obra pública que recibió para sus empresas, pertenecía, de manera oculta, a la luz de otras causas al matrimonio Kirchner.
Crisis recurrentes
Manejar la economía argentina es como tratar de curar una enfermedad endémica y en estos momentos resulta el “nudo gordiano” del gobierno del presidente Macri. Debemos reconocer que este tipo de crisis, recurrentes en la Argentina, es similar al reacomodamiento de capas tectónicas que dejan secuelas, en este caso en el ciudadano de a pie, las que no se pueden ignorar. Y eso está mal porque no puede ser que unos ganen y otros pierdan, en un estado económico sano, todos deben gozar de buena salud.
Y como hemos usado términos recurrente y endémico, en tal sentido apuntemos que el 4 de junio de 1975, el entonces ministro de Economía Celestino Rodrigo, dispuso un brutal ajuste que duplicó los precios y provocó una crisis en el gobierno de Isabel Perón. Rodrigo quería eliminar la distorsión de los precios relativos con una fuerte devaluación de 160% para el cambio comercial y 100% para el cambio financiero. La tasa de inflación llegó hasta tres dígitos anuales y los precios nominales subieron en 183% al finalizar 1975.
Traemos a cuento una situación incómoda vivida por la presidenta Isabel Martínez de Perón cuando en 1976 expresó «Muchachos, no me le silben al pobre Mondelli», su ministro de Economía, dirigiéndose a los sindicalistas durante un acto en la CGT. Ni hablar de la hiperinflación durante el gobierno de Raúl Alfonsin, quien resignó el cargo para dejarlo en manos de Carlos Memem y su plan económico impuesto en diciembre de 1989 que consistió en el canje compulsivo de los depósitos a plazo fijo por títulos públicos. Uno de los objetivos del plan era reducir la liquidez de los depositantes (al cambiar efectivo por bonos). Esto generaría menor demanda por bienes y servicios o compra de dólares, lo que ayudaría a reducir la inflación.
Luego Cavallo, De la Rua y el 2001, año al que algunos opositores miran hoy con mucha añoranza. La economía se puede mejorar, y todos estos vaivenes se han ido superando, el mismo Néstor Kirchner lo pudo concretar con los vientos de cola a partir del 2003.
“Que la Patria me lo demande”
Pero otra cosa, es no cumplir con el sublime juramento “que la Patria me lo demande” y para muestra sobra un botón. Aunque siempre bien maquillada, vimos la cara desencajada de Cristina Fernández, al borde del llanto cuándo dijo en la última reunión del Senado con su locuaz lengua viperina y la voz entrecortada “no me arrepiento de nada”.
Porque lo que pasó, pasó y no tiene solución por más cárcel y castigo que pueda haber, como un pecado capital está la soberbia, la codicia, el robo, la avaricia de quienes deambulan como zombis, desorientados y aterrorizados por los pisos de Comodoro Py, luego de haber saqueado al país, con un mafioso y pertinaz entramado rayano en la ficción.