Hasta el año que viene no iniciaría su actividad la planta de separación de residuos
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Si bien las instalaciones estarán listas antes de finalizar 2017, previo a ponerla en funciones habrá que instruir a la población sobre la división de los desperdicios en sus casas
Al menos hasta 2018 no se podrá poner en marcha la separación de los residuos domiciliarios, una vieja deuda que en materia ambiental tiene nuestra ciudad.
Si bien por un lado avanza a buen ritmo la planta de tratamiento que la empresa recolectora está montando en el predio que posee en el kilómetro 5,5 del viejo camino a La Dulce, antes que la misma pueda ponerse en funcionamiento habrá que instruir a los vecinos para que saquen en forma separada los desperdicios orgánicos e inorgánicos.
Esta última cuestión lógicamente llevará un tiempo de acostumbramiento, que provocará demoras para su correcta implementación. De ahí que se deduce que recién el año entrante la planta estaría en funciones.
El tratamiento de la basura es una cuestión en la que se ha decidido avanzar con mayor fuerza, a partir de un mejor entendimiento entre el municipio y la empresa Relisa S.A, que lleva a cabo el servicio de recolección.
Retraso por las lluvias
Si bien en principio se estimaba que la planta de separación y recuperación de residuos sólidos urbanos estaría lista para fines del mes en curso, se indicó que la construcción se ha demorado unos días por las últimas lluvias, que no han dejado en muy buenas condiciones el predio.
Las precipitaciones han demorado las tareas, ya que hay que levantar con tosca el nivel del suelo en el que se montará la planta.
Sobre la obra en sí, por estos días se comenzará a construir la platea de hormigón sobre la que se emplazará el galpón en la cual se hará el tratamiento de los residuos.
Por otro lado una empresa local del rubro metalúrgico está elaborando varios elementos para la planta, entre ellos la cinta transportadora sobre la que se trabajará y que tendrá 18 metros de largo.
La construcción de las comodidades demandará una inversión de $8.000.000, un valor sensiblemente menor a plantas de tratamiento más “sofisticadas”, que según se explicó conllevan un alto costo de mantenimiento.
En la zona de influencia de Necochea cuentan con plantas de tratamientos de residuos los municipios de Mar del Plata, San Cayetano, Tres Arroyos y Benito Juárez.
Separación
Antes del comienzo de la actividad a pleno en la planta, desde el área de Obras y Servicios Públicos, primero se llevará adelante una prueba piloto en diferentes barrios, para que los ciudadanos separen los residuos en orgánicos e inorgánicos y para que la población vaya entendiendo la cuestión del reciclado, en la cual deberá tomar parte a pleno.
Se baraja la posibilidad de que los vecinos saquen para la recolección los residuos orgánicos durante cuatro jornadas a la semana y en las restantes dos, los inorgánicos.
En la actualidad el tratamiento de la basura local consiste en un relleno sanitario en el predio de empresa recolectora, en las cavas viejas; mientras que actualmente se están construyendo dos nuevas cavas con sus respectivas membranas, una de ellas de 80 por 80 metros y la otra de 100 por 80.
90.000 cuadras
Para la recolección de los residuos domiciliarios, la comuna paga mensualmente a la empresa a cargo la suma de $9.000.000.
Con distinta estructura en cuanto a la frecuencia del paso de los camiones, que según los barrios varía en 6 o 3 días de la semana, al cabo del mes en Necochea, Quequén, Juan N. Fernández y La Dulce se recorren 90.000 cuadras para recoger la basura domiciliaria diaria.
Luego se suman los residuos que se recogen en la limpieza de las calles y en la extra que sacan los vecinos, por caso de material, escombros o plantas, que se retiran en otros horarios.
La basura que se genera en Necochea
En Necochea se recogen diariamente unas 75 toneladas diarias de residuos domiciliarios, que si se tiene en cuenta la población establecida en el último censo (92.933 personas), determina un promedio de 0,807 kilogramos por habitante.
El porcentual es uno de los mayores en el rango de ciudades de hasta 100.000 habitantes en la Provincia de Buenos Aires, y casi la mitad de los residuos locales, son orgánicos.
La cantidad de desperdicios que los residentes locales sacan en cada jornada para el posterior paso de la recolección, ha subido respecto a un relevamiento que hace cinco año llevó a cabo en los 135 distritos bonaerenses el Observatorio Nacional para la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu) y que determinara una “producción” diaria de 0,716 kilogramos por habitante en nuestro medio, mientras que por entonces la empresa de recolección levantaba en la ciudad unos 67,7 toneladas de basura.
Por entonces la generación de desperdicios en nuestro medio era similar a los de los centros urbanos de Azul y Tres Arroyos.
En lo que respecta a las localidades cercanas, según el análisis de Girsu, en San Cayetano cada habitante generaba cinco años atrás 0,632 kilos por habitante; en Lobería, Balcarce y Miramar, 0,694 kilogramos y en Tandil, con una comunidad de 123.871 habitantes, generaban 0,964 kilogramos “per capita”.
Se destacó que la producción de residuos tiene estrecha relación con las características de la ciudad: por caso si se trata de un lugar con industrias o no; a la vez que va variando de acuerdo al consumo, atado a los vaivenes de la economía. Asimismo la cantidad de basura que sacan a la vía pública los residentes en nuestro medio, varía de acuerdo al barrio y el poder adquisitivo de quienes residen allí.
En el caso de Necochea también hay que considerar el volumen de basura que es destinado a la Asociación “Todo para Ellos”, de botellas de plástico, a lo que se ha sumado últimamente el papel y cartón, todo material que se resta a la recolección.