¿Hay espacio en Necochea para un “outsider”?
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/11/dibujo-comentario.jpg)
«Difícil en política
es volver atrás y
comenzar de nuevo.
Pero cualquiera puede
llegar hoy mismo
y hacer nuevo final».
Mary Robinson, expresidenta de Irlanda política-abogada
El termino “outsider”, significa forastero. Hoy parece estar de moda la palabra, máxime en términos políticos, por situaciones que serían una perogrullada señalar.
Son aquellas personas que suelen presentarse en la política impulsadas a raíz de su conocimiento o prestigio en la actividad privada. Deportes, cultura, espectáculos, algunas veces apadrinados por estructuras tradicionales o, en ciertos casos individualmente.
En la Argentina surgió este efecto en la década del noventa donde personajes como «Palito» Ortega, Carlos Reutemann o Daniel Scioli,
por sólo citar ejemplos se ubicaron aprovechando el momento y las circunstancias políticas, apadrinados por Menem. Algo que ya es historia y como tal, ocurrió para bien o para mal.
Ejemplos abundan históricamente. No sólo en un país como el nuestro, sino aún en los principales del mundo.
Las condiciones económicas imperantes, la falta de credibilidad en los políticos, el atractivo de caras nuevas y hasta bonitas, con un discurso no habitual, es lo que gusta al público consumidor. Es la novedad.
¿Puede surgir un “outsider”?
Desde la restauración de la democracia al presente seis intendentes fueron elegidos, cada uno con su impronta y en circunstancias diferentes de la Argentina. Durante estos 35 años ha evolucionado todo, y mucho. Y la forma de hacer política también. Porque, para pretender ser intendente, no se necesita de ideologías, sólo es necesario, nada más ni nada menos, que capacidad de trabajo, ideas para renovar una ciudad que está detenida en los años 50 y saber administrar las necesidades de una comunidad.
Citemos la vuelta del radicalismo al poder, en el 2003, luego de 75 años tuvo una estrategia fundamental, salir del comité, venía la UCR con una pesada mochila llamada 2001, y se enfrentó con un “outsider”, el candidato de Recrear, producto de la anomia institucional que vivía el país, Gastón Fernández Palma.
El actual intendente López fue otro mensaje de lo nuevo por sobre el pasado conocido. Más allá de su sabida simpatía con el peronismo vernáculo.
Y en tal razón, los más astutos han declinado aquel fervor partidario que hacía cantar la “marchita” o el “adelante…” hoy la idea debe ser abrirse a la ciudadanía, captar el sector independiente, ese ciudadano no afiliado que te decide una elección.
Un viaje de mil millas comienza con un paso
Comenzar algo es hacer la mitad del camino, es un viejo proverbio chino que se repite seguido.
Lo primero de un candidato a intendente es sentirse candidato sin amagues dubitativos, seducir al electorado, mostrar personalidad y conducción, contando con algo fundamental, el éxito en la tarea emprendida en su vida.
Hoy no tenemos en Necochea un candidato que sea políticamente incorrecto. Diferenciado de lo tradicional, algo que no se inventa o se simula, estamos hablando de autenticidad.
Con un discurso de esa forma pueden suceder dos cosas: o impacta al momento positivamente o al instante cae en ridículo que es un camino
del cual no se vuelve.
¿Un “outsider” puede surgir en Necochea con posibilidades serias para ocupar la intendencia el año próximo? ante la reelección que buscará Facundo López por un lado, o las afirmadas ya candidaturas de Arturo Rojas, próximo a pedir licencia como concejal para abocarse a la campaña, y a las de la Unión Cívica Radical con Diez, o de Ilzarbe.
Aunque el camino ya tiene caras conocidas, tal cual lo habíamos adelantado desde esta misma columna hace domingos atrás la aparición del “outsider” Maximiliano Delfino, el que irrumpe de la mano del diputado provincial Martín Domínguez Yelpo, quien sacó un naipe que tenía debajo de la manga, pateando el tablero de Cambiemos, el referente del Pro.
Puede haber más
«Ganas no le faltan», suele decirse en reuniones o mesas de café cuando se pasa revista a otros nombres que pueden ser candidatos a disputar el codiciado despacho del primer piso del edificio de la calle 56.
Sin embargo nada es simple, el mundo de la política es muy diferente al de nuestra vida cotidiana, no es imposible de accederlo pero si, con condicionamientos.
No hay tiempo libre, la vida familiar sufre cambios, palabras empeñadas luego se olvidan, los recursos económicos de una campaña no son temas menores, decidirse a la participación política muchas veces es «tirar la honra a los perros», donde todo vale por un voto.
Muchas veces estas situaciones son las que hacen que se limiten las ganas de tantos ciudadanos que tienen mucho por decir y dar.
«El mundo cambia en un instante, y nacemos en un día», solía expresar Gabriela Mistral,
que resume con exactitud la decisión a la participación, puede ser un instante, se nace ese día a la nueva expresión.
Todo esto parece distante, la realidad nos muestra un espejo para dos, el Intendente y su frente político y Cambiemos a la espera de su candidato, sin descuidar la figura del nuevo candidato presentado el domingo pasado en sociedad.
Lo demás está en vía de construcción o quizás no se consolide nunca, hoy todo parece circunscrito a este marco reducido que hoy está a la vista.
Según grandes pensadores como Aristóteles, Maquiavelo o Churchill, la política es «el arte de lo posible», viendo los cambios bruscos que se suceden podríamos afirmar que a veces se convierte en «el arte de lo imposible».
A pocos meses del proceso eleccionario la pregunta sigue flotando en el ambiente…» ¿hay espacio para un “outsider”? se llame como se llame, la discusión se abre entre los convencidos del si y los negadores, mientras tanto la discusión se da entre los que creen en esta posibilidad y los que niegan cualquier intento y otros, poniendo su mirada en lugares que no aseguran pero tampoco rechazan.
Siempre hay probabilidades de que ocurran cosas inesperadas o inimaginables en nuestra existencia y en la política también.