“Hay gente que dice que en Necochea no hay nada para hacer y no es así”
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Norma Pereira destacó el desarrollo cultural que ha tenido la ciudad en los últimos años. Propuso unificar criterios estéticos en el sector de la playa y recalcó la importancia del rubro espectáculos como atractivo turístico
Julieta Moreno
Redacción
“Me enoja cuando escucho que en Necochea no hay nada para hacer o que no vienen espectáculos porque no es así”, opinó la productora teatral Norma Pereira y destacó el desarrollo cultural que ha tenido la ciudad en los últimos años.
Norma Pereira nació en Valentín Alsina, pero al mes su familia se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires, específicamente al barrio de Caballito. Allí cursó sus estudios primarios, secundarios y universitarios. Rindió 18 materias de la carrera de Ciencias Económicas en la UBA, pero finalmente se dio cuenta que la economía no era para ella y decidió dejarla. En forma simultánea, trabajó como empleada administrativa contable en varias empresas. Hace 41 años, por cuestiones personales, se vino a vivir a Necochea, donde formó su familia y, en principio, se dedicó a sus hijos y su casa. Luego empezó a estudiar el profesorado de Lengua y Literatura, se recibió y enseguida ingresó en la docencia, actividad que desarrolló durante 20 años.
Su amistad con la actriz Ana Acosta y su gusto por el teatro, la llevó a incursionar en el rubro entretenimientos y empezó, junto con su amiga Alicia Canales, a traer espectáculos a Necochea. La primera obra que trajeron fue “A corazón abierto” con Gerardo Romano en 1998 y, desde ese día, nunca paró de traer shows a nuestra ciudad e incluso también sumó otras plazas como Olavarría, Balcarce, Benito Juárez, Lobería y hasta La Dulce. Actualmente, ya jubilada de la docencia, está al frente, junto a sus hijos, de la productora NP Arte Producciones, a través de la cual este verano trajo 35 espectáculos y tiene una amplia cartelera también para el invierno. Además, integra desde hace más de 10 años la Cámara de Mujeres Emprendedoras y forma parte de la comisión directiva de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y de la Música (Aadet).
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Se reconoció como una admiradora de Necochea y opinó que desde el punto de vista estético la ciudad está mejor, destacando sobre todo el crecimiento cultural.
“Creció, pero le costó”
“Me parece que hay una movida cultural increíble”, fue lo primero que dijo Norma Pereira, al pensar en el presente de Necochea y recalcó que además “hay una Dirección de Cultura increíble, a cargo de Juan Gamba”. En este sentido, recordó que cuando ella empezó en la producción de teatro también el área de Cultura estaba a cargo de Gamba y Enrique Parisey. “El Festival Infantil brillaba”, indicó y recordó también la ayuda, el asesoramiento y el acompañamiento que le brindaron en sus inicios como productora.
Hoy, para ella, se repite ese brillo en cada fiesta patria en la plaza Dardo Rocha y destacó el ingenio y la imaginación para crear espectáculos para todo público desde el municipio.
“Hay muchas exposiciones de arte en teatro Toledo, en el París, en el Centro Cultural, hay un grupo de pintoras increíbles”, enumeró.
“Yo creo que culturalmente Necochea creció muchísimo, pero le costó”. A modo de ejemplo, contó que en Olavarría no había ningún desarrollo cultural cuando ella empezó a llevar obras de teatro y, al poco tiempo, “explotó con una movida cultural importante”. En cambio, en Necochea “el crecimiento fue de a poco”.
Se lamentó que por muchos años no se le dio importancia a los espectáculos para atraer turismo, algo que –según su opinión- ha cambiado hace unos ocho años. “Con la programación que tenemos estamos al nivel de Mar del Plata, con la diferencia que no tenemos toda la semana el mismo espectáculo”.
Sobre la ciudad en sí, recordó que, en la década del 90, en determinado momento, estaba muy linda, pero después “cayó bastante” y recién ahora cree que está mejor.
“En la playa se han hecho muchos arreglos y en el verano se ve linda la ciudad”, opinó. También consideró que se han arreglado varias calles, los comercios tienen “otro brillo” y hay muchos locales para salir a la noche. “Creo que después de la pandemia, hay más brillo, es como que la gente quiere vivir, salir y en el teatro se notó”, aseguró y agregó que tal es así que “en el verano vinieron 35 obras y no se levantó ninguna”. Además, comentó que ayudan mucho las promociones de las tarjetas y la Cuenta DNI.
No obstante, propuso que en el sector de la playa debería haber una mayor uniformidad en lo que respecta a los frentes de los locales y las vidrieras, principalmente de la avenida 2. “Creo que habría que unificar algunos criterios estéticos”.
Otra idiosincracia
Al pensar en la comunidad y en los necochenses en general, contó que cuando llegó a la ciudad “había otra idiosincrasia, la gente era dura” y hasta que comenzó en la docencia tuvo muy pocas amigas. “Me costó entrar la comunidad, eran cerrados”. Sin embargo, cree que ahora ha cambiado un poco porque las nuevas generaciones son distintas. “Yo los veo a mis hijos mucho más abiertos”.
Cree que en general cada uno se ocupa de sus actividades privadas y nada más, pero advirtió que desde el punto de vista solidario la gente se compromete. En su caso, nunca le interesó participar desde la política, si bien reconoció que ha tenido alguna propuesta, porque cree que cada uno puede hacer su aporte a la ciudad desde el sector privado o también desde alguna entidad. No obstante, dijo que admira a las personas que se comprometen por la ciudad.
Lo que sí reconoció que le molesta que la gente repita que “en Necochea no hay espectáculos” o “no hay nada para hacer” o “no me enteré”, porque aseguró que no es cierto.
“Que se haga algo”
Con respecto al casino, contó que por muchos años intentó tener la concesión, pero nunca lo logró. “Cuando empezamos a traer obras, el Auditórium estaba cerrado y el intendente de aquel momento nos dijo ‘el teatro es de ustedes’ pero tienen que traer 10 espectáculos y le trajimos 18, pero se lo dieron a Osvaldo Papaleo”.
En el 2014, se venció la concesión –contó- y volvió a intentarlo, presentando un proyecto, pero le dieron una prórroga nuevamente a Papaleo. Después se terminó la concesión y quedó abandonado y hasta se incendió, recordó. Durante el gobierno de Arturo Rojas, presentó una nota a través de Aadet (Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y de Música), de la cual forma parte, para que se cumpla la ley nacional que establece que donde hubo un teatro debe construirse otro.
Sobre qué es lo que habría que hacer, opinó que está de acuerdo con que se venda “si hacen algo lindo para Necochea”, pero aclaró que “el teatro y la sala de juegos tienen que estar”. De todas maneras, opinó que le da lo mismo que sea nacional o privado, pero lo importante es “que se haga algo”.
Con respecto al parque Miguel Lillo, reconoció que no tiene una postura clara sobre el tema. “Veo lugares como Mar de las Pampas o Cariló que han construido la ciudad en el Parque y por eso creo que cuidándolo y respetando la legalidad se pueden hacer cosas lindas”. Sin embargo, dijo que también entiende las razones de los ecologistas y considera que debería profundizar más en el tema.
Para terminar, se mostró optimista sobre el futuro de la ciudad porque advirtió que la ve más linda desde el punto de vista estético e insistió en que, en parte, tiene que ver con la movida cultural que se ha desarrollado. ///