“Hay muchos planes a futuro para Quequén, tiene mucho potencial”
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Indicó Bob Michta, representante legal de Jan De Nul, empresa encargada del dragado del Puerto de Quequén
La empresa belga Jan De Nul N.V., encargada del mantenimiento del Puerto de Quequén desde 2007, trae una nueva draga de última tecnología mundial. “Va a hacer un muy buen trabajo, ya que es un equipo de última generación”, destacó el ingeniero Marcelo Persichini, site manager de la compañía de dragado, en diálogo con Ecos Diarios. A mediados de octubre comenzará el trabajo con el nuevo equipamiento, y durará unas tres semanas, cumplimentado una de las etapas del contrato vigente entre el Consorcio del Puerto Quequén y la empresa. Va a realizar el dragado del canal exterior, antepuerto, canal interior, e interior portuario. También estará trabajando otra draga, de inyección de agua, que va a hacer el dragado de los sitios, un tramo del antepuerto y el morro de la escollera norte.
Para el mantenimiento del Puerto, Jan De Nul divide el trabajo en dos campañas anuales. Se realiza un sobre dragado preventivo que sirve hasta la próxima campaña. Además, hay controles mensuales, porque es difícil determinar cuánto sedimenta en cada sector. Si la proyección fue correcta, en la próxima campaña todavía no se alcanza el nivel de diseño, y ahí se vuelve a sobre dragar. Si en el lapso hay una tormenta muy grande y se produce una sedimentación más allá de lo habitual, se limpia antes para que no haya ninguna profundidad debajo de los diseños establecidos.
Previsibilidad
“Tenemos una flota amplia en el país, con seis dragas de succión”, indicó Bob Michta, representante legal de Jan De Nul. Esta flota garantiza una profundidad mínima del calado en todo momento, y ante cualquier imprevisto siempre se cuenta con equipo para solucionarlo, lo que genera la seguridad de que siempre los barcos van a poder salir.
“Lo más importante para el Puerto es tener previsibilidad y nosotros lo que hacemos es encargarnos de mantener la profundidad necesaria”, sostuvo Persichini. Para eso, hay controles mensuales, ya conociendo los puntos críticos que tiene el canal. Se trabaja junto al Consorcio del Puerto, quien ejerce controles sobre la actividad, por lo que se garantiza la constante profundidad del canal. Vale destacar que en los años de experiencia, no ha habido problemas de salida de buques por falta del calado necesario; por el contrario, han sacado buques con más calado del que se necesitaba, debido a que la empresa realiza sobre dragados.
“Nos caracterizamos por tener una de las flotas más modernas del mundo”, comentó Persichini. En la Argentina la flota es además numerosa y se está renovando con más equipos, lo que genera una amplia flexibilidad por la cantidad de equipos en la zona. Se puede así cubrir rápidamente una emergencia; frente a un temporal, en uno o dos días se resuelve el problema.
Exportaciones
Una parte muy importante de las exportaciones de cereales sale por la Hidrovía hacia el Atlántico, con la limitante de ser un río y tener una profundidad menor que los puertos. “Se prevé que la cosecha va a pasar de 100 a 150 millones de toneladas en no demasiado tiempo”, comentó Antonio Diez, representante comercial de Jan De Nul, con lo cual el volumen de exportación de cereales va a crecer enormemente y los puertos deben acomodarse a la situación y estar en las mejores condiciones.
La Argentina, lejos de los centros de consumo del mundo y como exportadora de grandes volúmenes de commodities, debe tener en cuenta el costo del flete, ya que en este marco resulta significativo. Así el diferenciante para venderlo o no, es que el flete sea significativo; una parte le corresponde al buque, la otra al puerto. “Si el puerto puede recibir buques más grandes, puede cargar más, por lo tanto el costo baja”, dijo Diez. Si además el buque sabe que va a entrar el escenario es alentador, sino, si hay demora del buque, el costo se incrementa. Por lo tanto, lo significativo está en el crecimiento de la cosecha y en el tamaño de los buques. “Si Quequén tiene un puerto profundo y predecible en cuanto al ingreso, tiene una expectativa grandísima; por lo tanto lo que el Consorcio está haciendo, es realmente con visión de futuro”, sostuvo Diez.
Crecimiento
El Puerto de Quequén tiene cerca del 14% de la producción de granos de la Argentina, con proyección de aumentar el número, ya que se habla de cosechas de 120 o 130 millones de toneladas que se exportarían al mundo. Mientras que la zona de Rosario tiene una limitante en el calado ya que es un río. En cambio en Quequén, en 2 km se está a mar abierto.
“En Quequén hay un dinamismo en el puerto que marca una evolución”, expresó Michta. Antes, mencionó, era conocido como un puerto sucio, mientras que ahora se ha podido sacar esa etiqueta. Para Jan De Nul, en este contexto, resulta interesante aportar información y dar un servicio adicional de sugerencias para dejar crecer el puerto. “Hay muchos planes a futuro para Quequén, tiene mucho potencial”, indicó; entre ellos, se incluye una inversión en el tren, y en el Sitio 0, 11 y 12.
Empresa líder en dragado
Jan De Nul es una empresa belga, líder en dragado, que cuenta con alrededor de 7.000 empleados en todo el mundo.
En la Argentina, la empresa tiene la concesión de la Hidrovía desde 1995, como socio en un 50%, manteniendo una profundidad en un canal de 1.200 km, de Corrientes a Montevideo.
“En los últimos 20 años hemos trabajado en casi todos los puertos argentinos”, expresó Michta. Han estado en la provincia de Buenos Aires, Dock Sud, San Pedro, San Nicolás; en los gestionados por consorcios como La Plata, Quequén y Bahía Blanca. Además, se encargaron de proyectos privados como en Escobar para YPF; nacionales, como el canal Martín García; y en el río Uruguay terminaron una obra en enero pasado.
Las obras que realizaron, las obtienen a través de licitaciones públicas gracias a la experiencia en el país y la flota con la que cuentan. Cabe destacar que la gran mayoría de los empleados de la empresa a nivel local son argentinos.
“Tenemos una inversión muy importante en equipos y una experiencia de 20 años trabajando en la Argentina”, manifestó Persichini. “La experiencia hace que muchas veces podamos dar sugerencias a los clientes para abaratar la obra”, sostuvo Michta.
“Hay un compromiso con el desarrollo del país”, indicó Diez, con 22 años dedicándose a la actividad portuaria, y 550 empleados en nuestro país.