“Hay que aprovechar lo que tenemos para que se mueva la economía interna”
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Marisol Birgé se refirió a la necesidad de impulsar el turismo a partir de los espacios naturales. Planteó su preocupación en torno a la falta de tratamiento de la basura y la seguridad
Julieta Moreno
Redacción
“Uno tiene que pensar en lo que la gente necesita y aprovechar lo que tenemos para que se mueva la economía interna”, opinó Marisol Birgé, al referirse a la necesidad de impulsar proyectos vinculados con el turismo en los espacios naturales de la ciudad.
Marisol Birgé nació en Necochea, donde vivió toda su vida. Incursionó en algunas carreras universitarias y terciarias, pero finalmente decidió dedicarse al comercio. Estuvo al frente de un hotel durante diez temporadas de verano y actualmente, desde hace casi cinco años, tiene una distribuidora de alimentos y el proyecto de abrir, en el corto plazo, un local al público. Además, su pasión por el hockey la llevó a vincularse con el Club Rivadavia y hoy es la presidenta de la entidad.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Mostró su preocupación por la falta de tratamiento de la basura, la seguridad y la actividad turística que no logra consolidarse durante todo el año. Consideró que el Casino cumplió su ciclo y se mostró abierta a intervenir los sectores más céntricos del Parque, cercanos a Pinolandia, aunque advirtió que debería quedar una parte más salvaje para los que quieren disfrutar de la naturaleza pura.
Basura, seguridad y turismo
“La ciudad la veo fea, venida abajo en el aspecto edilicio y en cuanto al mantenimiento”, analizó Marisol Birgé, pero aseguró que el Parque y la playa que tenemos, no se ve en otro lado. “¡Qué lástima que no aprovechamos lo que tenemos!”, destacó, haciendo mención a que, en otras ciudades, con poco logran atraer al turismo todo el año. “Nosotros tenemos el verano, pero por ejemplo en Sierra de la Ventana vas en mayo o junio y con una piedra, convocan turismo”.
Recordó cuando estaba al frente de un hotel. Abría sólo en verano y para algunos eventos especiales, fuera de la temporada, en los que se lograba atraer visitantes como, por ejemplo, las olimpiadas de los magistrados, el torneo de ajedrez en marzo y las elecciones de Uatre. “Creo que nos falta aprovechar mucho más lo que tenemos”. Elogió la iniciativa de Puerto Gardella y consideró que hay que enfocarse en ofrecer cosas nuevas.
“Uno tiene que pensar en lo que la gente necesita y aprovechar lo que tenemos para que se mueva la economía interna”. A su entender, los distintos gobiernos siempre se han ocupado más del campo o el Puerto y menos por el turismo.
Entre sus preocupaciones, planteó el problema de la basura que no recibe tratamiento. “He visto en otros lados que procesan el plástico y hacen ladrillos u otros productos, generando, de esta manera, fuentes de trabajo y, a su vez, no contaminan”.
“Nosotros acá tenemos un basural a cielo abierto y la basura no se trata; este tema está mal manejado”, se quejó. Comentó que ahora por la pandemia, los recolectores pasan menos días, algo que le parece bien porque no se genera tanta basura en las casas para pasar todos los días, pero volvió a insistir en que “hay que buscarle la vuelta para empezar a separar la basura”.
Otro tema que le preocupa es la seguridad. “Antes éramos una ciudad bastante tranquila y ahora se incrementaron muchísimo los robos”.
“Uno no sabe si se liberan las zonas y si el que te cuida realmente te cuida porque a veces te da la sensación que roban en determinado lugar y saben dónde están las cosas”, señaló, reconociendo que la problemática no debe ser fácil de abordar.
Sobre las responsabilidades, cree que son compartidas entre la dirigencia política y los ciudadanos. “Hemos tenido gobiernos que quizás no hicieron bien las cosas o se enfocaron en lo que no se tenían que enfocar, pero también hay temas que son responsabilidades del ciudadano como, por ejemplo, mantener cada uno su espacio limpio”.
Además, opinó que “la gente es muy contra y muy negativa en algunos aspectos” y mencionó que “cuando se dice que se va a hacer algo nuevo: están los que dicen ‘¡Qué bueno!’ y los que dicen ‘no se puede’. Ahí retrocedemos un poco y eso es culpa de la sociedad”.
La participación del ciudadano en entidades o actividades sociales, “también cuesta”. “Durante la cuarentena decían que la gente iba a cambiar, pero la verdad que no se notó. El que es solidario y ayuda, lo hace siempre y el que no se preocupa por el otro, no lo hace ni en cuarentena ni fuera de ella”. Sin embargo, se mostró satisfecha porque desde hace dos meses con el Club Rivadavia están cocinando viandas para 80 familias todos los sábados para el barrio Campana.
“Ya cumplió su ciclo”
Con respecto al Casino, expresó que le da lástima porque fue una de las principales atracciones, pero advirtió: “Hay que reconocer cuando algo ya pasó, creo que ya cumplió su ciclo”.
Expresó que quizás se pueda recuperar algún sector y remodelarlo pero, al mismo tiempo, reconoció que le falta mucho mantenimiento a la estructura.
“Un casino, con pileta y teatro frente al mar está bueno, pero si se presenta el proyecto de hacer un hotel cinco estrellas también habría que evaluarlo”. No obstante, manifestó que le gustaría que siga siendo patrimonio público, aunque reconoció que el municipio no tiene el dinero para levantarlo ni para mantenerlo, pero indicó que quizás se pueda pedir a la Nación o la Provincia e incluso mencionó la posibilidad de que el Puerto pueda invertir en el lugar.
“Siempre nos cuesta más”
Con relación a la gestión del intendente Arturo Rojas, opinó que “dentro de todo se vienen haciendo las cosas bastante bien, pese a que le tocó la pandemia”. “Si bien Cambiemos no era de mi agrado, hay que reconocer cuando alguien viene haciendo las cosas bien”.
De todas maneras, criticó el aumento de tasas de principio de año y, por el contrario, elogió la moratoria. “Hay que tratar de cobrar a quienes no pagan y no matarlo al que paga siempre”. Sin embargo, dijo que “uno no conoce la economía municipal en detalle y debe ser difícil porque hay que pagar los sueldos y además el municipio tiene a cargo el Hospital que, en este caso, necesitamos que la Provincia se haga cargo”.
Para terminar, señaló que “de a poco, se van haciendo cosas para mejorar”, aunque consideró que “nos cuesta en comparación con otras ciudades, quizás porque hace muchos años que no estamos en sintonía con los gobiernos nacionales y provinciales. En otros lados, se hacen cosas y a nosotros siempre nos cuesta más”.///
“Hacer algo similar a Mar de las Pampas”
Marisol Birgé se refirió también a las distintas posturas que existen en torno al parque Miguel Lillo y aseguró que la discusión la vivió desde adentro.
En su momento, ella era una de las deportistas que apoyaba la iniciativa de la Municipalidad para instalar la cancha de hockey en un espacio del Parque.
“A nosotros nos dijeron que la cancha iba a ir al Parque y nosotras apoyábamos la cancha, pero no íbamos a voltear el parque para hacerlo”, explicó y recordó el intenso debate que se desató en la ciudad ante esta situación. De todas maneras, opinó que donde finalmente se instaló la cancha es un buen lugar, cerca de los colectivos y accesible para los chicos.
Con relación al Parque, consideró que hay que reforestarlo y se quejó que no hay demasiado control. “Si uno se aleja un poco, llegando al sector del molino, hay ciudadanos que descartan su basura ahí, sin ninguna necesidad porque existe un servicio de recolección para este tipo de residuos”.
Además, comentó que hay sectores que no tienen árboles. “Creo que necesita más cuidados”.
Con respecto a la posibilidad de hacer intervenciones, afirmó: “Me gusta el parque así salvaje, sin nada. Sin embargo, teniendo tanto espacio, en el sector de Pinolandia se podría aprovechar y hacer algo similar a Mar de las Pampas”.
“En esa ciudad tienen complejos de departamentos, que los hicieron respetando los árboles. Yo estuve en una cabaña donde teníamos en el medio un árbol. Además, tienen un centro hecho con madera dentro del parque. Mar de las Pampas es como una ciudad dentro de un parque como el nuestro”.
En este sentido, reflexionó que “se podría aprovechar la parte urbana del Parque, respetando los árboles, y dejar una zona más salvaje para el que le gusta salir a caminar y no escuchar ningún ruido”.///