“Hay que armar un calendario turístico para ganarle semanas a la temporada”
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Enzo Lubrano consideró que Necochea tiene capacidad para ofrecer una propuesta real de turismo a lo largo de seis meses. La seguridad y la educación turística como temas claves a trabajar
Julieta Moreno
de la redacción
“Requerimos que el Estado tome una conciencia real si quiere que el turismo sea una industria de la ciudad y se ponga a hacer un calendario para ganarle semanas a la temporada”, expresó Enzo Lubrano, convencido de que Necochea tiene capacidad para desarrollar una propuesta para atraer al turismo durante seis meses al año.
Enzo Ciro Lubrano nació en Necochea y creció en el sector del río Quequén. De muy chico, empezó a trabajar, primero en el complejo de cabañas de sus padres y, ya a los 15 años, junto a su cuñada, abrió un restaurante en un balneario. Al terminar el secundario, se fue a vivir a Grecia con la idea de conocer otra cultura y allí incursionó en la gastronomía y hotelería. Después de un año de trabajo, se dedicó a viajar por un tiempo hasta que decidió volver a la Argentina e inició una carrera universitaria en la Ciudad Buenos Aires. Estudió Administración de Empresas en la Uade, cursó un máster en Finanzas y Economía en Italia y fue guía de los estudiantes extranjeros de su universidad en Milán. Esta experiencia lo motivó a emprender y, cuando regresó a Capital, abrió una empresa con servicios de anfitrión para extranjeros en Buenos Aires y luego un alojamiento con una amplia agenda cultural. Cansado de trabajar muchas horas por día, achicó la empresa y empezó a buscar otros caminos. Se convirtió en consultor de pequeños emprendedores y creó un espacio de trabajo compartido (coworking space). Con el apoyo de un inversor, que le propuso iniciar un nuevo proyecto, se fue a vivir a Austria donde impulsó una empresa de turismo idiomático. En todos los años que vivió afuera, más de 10 años, nunca dejó de venir a Necochea y, en algún lugar, siempre estuvo el deseo de volver, además de la insistencia de su familia para que lo hiciera.
Un día le llegó un mensaje de su mamá en el que le contaba que en Ecos Diarios había salido un aviso donde se anunciaba la licitación del balneario Monte Pasubio y, sin pensarlo mucho, resolvió sus asuntos laborales en Austria y se volvió. Armó el proyecto, se presentó a la licitación y ganó. Desde hace cuatro años es el concesionario de Monte Pasubio y está por iniciar su quinta temporada al frente del complejo.
En diálogo con Ecos Diarios, contó que nota un crecimiento en la ciudad, sobre todo en Quequén, y destacó el espíritu emprendedor de muchas personas que buscan armar sus propios proyectos. Insistió en que el rubro del turismo necesita “una ciudad más segura” y habló de la necesidad de impulsar la educación y formación turística porque falta personal especializado para trabajar.
“Hay cierta esperanza”
“Después de la pandemia, estamos como despertando de nuevo”, fue lo primero que dijo Enzo Lubrano sobre el presente de Necochea e incluso mencionó que “atravesamos un momento de crecimiento”.
Para él, los dos años que duraron la pandemia fueron de “mucha oscuridad” y no cree que haya habido “ninguna veta positiva ni en lo personal ni en lo profesional”. Sin embargo, entiende que después hubo como un despertar que lo nota principalmente en el “espíritu emprendedor” de la gente.
Si bien señaló que, en términos generales, la Argentina sigue cayendo, indicó que Necochea no cae a ese nivel. “Dentro de lo mal que nos va como país, en la ciudad todavía hay cierta esperanza”. En este sentido, manifestó que hay personas que se están construyendo su casa, abren locales nuevos e incluso muchos deciden venirse a vivir a Necochea porque “no dan más en Capital”.
En este aspecto, contó que en Quequén se ven muchos casos de familias de Buenos Aires y de otros lugares, que se están construyendo sus casas aquí. “Creo que somos como un pequeño oasis. La gente que viene a Quequén está enamorada del lugar y la playa es un paraíso”.
También a nivel comercial, considera que ha cambiado. Hace unos años atrás eran muy pocos los locales que continuaban abiertos durante el invierno sobre la avenida 502 y ahora cada vez son más.
Inseguridad y turismo
Lo que más sufre como emprendedor es la inseguridad. “Tengo más de 60 cámaras en el complejo y no tengo una penitenciaría, sino un centro turístico”, se quejó.
Si bien cree que se necesitan más policías, consideró que el problema está en que “los agarran, pero después los vemos afuera de nuevo; es por ese lado que estamos fallando” y agregó que “son los 10 chicos de siempre, los que cometen delitos en la zona”.
Señaló que, por suerte, son delitos menores, pero “es lamentable que uno como emprendedor tenga que invertir tiempo, energía y dinero en cuidarse”.
Se mostró expectante por la realización del Operativo Sol para mejorar en este aspecto, y remarcó: “En rubro turístico, necesitamos que la ciudad sea segura”.
Otro aspecto central que, según su punto de vista, hay que trabajar es el turismo. “Le ponemos mucha expectativa al verano y es muy corto. Hay que empezar a pensar a más largo plazo”.
Para Lubrano, “tenemos un destino que nos va a permitir trabajar del turismo puro por lo menos seis meses. Necochea tiene la capacidad natural para recibir turismo de calidad y con una propuesta real por lo menos por seis meses”.
En su caso, contó que en su complejo y lo mismo en el emprendimiento de su madre, tienen clientes todo el año, pero es algo gestado por ellos mismos. En este sentido, explicó que se necesita un impulso desde el Estado.
“Desde el privado es remar en dulce de leche plantear una propuesta para todo el año y que se instale, por eso requerimos que el Estado tome conciencia real si quiere que el turismo sea una industria de la ciudad y se ponga a hacer un calendario para ganarle semanas a la temporada”.
“No podemos pretender que el 25 de mayo porque es feriado largo, vengan de todo el país. Para mí, hay que palancar lo que ya funciona”, opinó y mencionó la posibilidad de promocionar la llegada de ballenas para empezar a ampliar la temporada turística.
También habló sobre la importancia de trabajar en la educación turística. Por un lado, se refirió a la necesidad de contar con carreras terciarias y universitarias vinculadas al turismo y la hotelería y, por otro, formar a las personas para trabajar en el rubro.
“Cuando uno busca personal, se da cuenta que nos están faltando oficios en todos los rubros”, explicó. En gastronomía, por ejemplo, contó que no hay pizzeros, hay pocos panaderos, mozos, recepcionistas, etc. “Uno puede tener un buen proyecto, pero sin en el recurso humano no puede realizarlo”.
“No talaría un solo árbol”
Al referirse al parque Miguel Lillo, expresó que es uno de sus lugares preferidos, además de la playa de Quequén y el río. Consideró que los espacios donde se puede intervenir están más o menos trazados y, en ese sentido, le parece bien, pero aclaró no avanzaría más hacia dentro del Parque. En este punto, dijo que le resulta interesante para hacer emprendimientos la manzana del Parque que está sobre Pinolandia hacia la 89, sector donde ya hay intervenciones, y repitió que “no talaría un solo árbol porque el parque es nuestro pulmón”.
Con relación al casino, se mostró de acuerdo con que se venda y dijo que le encantaría que se construya un proyecto hotelero y un centro comercial que le dé “a la playa el nivel que necesitamos”.
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, precisó que tiene “una relación positiva” con la administración y destacó que siempre ha podido acercarse a conversar. “No digo que me hayan dado siempre la derecha en todas, pero sí me escucharon, que es un montón”, contó y afirmó que como emprendedor “nunca le pusieron trabas”.
Para terminar, se mostró optimista y advirtió que “no queda otra”. No obstante, insistió en que hay que cuidar algunos aspectos: “la naturalidad de Quequén, el Parque y no excederse en hacer cosas nuevas sino aprovechar lo que ya tenemos”.
Además, consideró que hay que enfocarse en la industria del turismo por todo el movimiento comercial que genera. “Cuando tengo 40 personas alojadas, tengo 30 proveedores que están en sus comercios trabajando”, expresó, dando cuenta del trabajo indirecto que genera.///