“Hay que construir más cerca del mar”
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Kevin Lin vive desde hace 10 años en la Argentina y tres en Necochea. Elogió la seguridad, pero se quejó de la circulación de motos en la zona del Parque y del aumento de precios
Julieta Moreno
de la redacción
“Hace 50 años en Ping Tan (China) no había ni calles, era todo tierra, pero después se hizo asfalto porque el gobierno puso plata. Ahora es una ciudad para el turismo y va mucha gente”, contó Kevin Lin, al recordar su ciudad natal. Para él, en Necochea habría que hacer también más obras para el turismo, pero advirtió que “el dinero tiene que venir de arriba porque la ciudad no puede”.
Kevin Lin nació en Ping Tan, China, donde vivió su infancia, adolescencia y parte de su juventud. Estudió programación en la universidad y, al terminar la carrera, trabajó un año en una empresa haciendo videojuegos para Facebook. Siguiendo a su hermana y a su cuñado, en 2012 decidió venirse a la Argentina. Primero se instaló en la Ciudad de Buenos Aires y empezó a trabajar en supermercados de la familia en el barrio de Belgrano, en Capital, y en Moreno. A partir de unos conocidos, se le presentó la oportunidad de venir a Necochea y se decidió porque estaba cansado de la inseguridad. Se vino en julio de 2019 y en septiembre abrió un supermercado en la avenida 91 y 36. Tres años después sigue al frente del local y, por ahora, instalado en la ciudad y satisfecho por la tranquilidad que le brinda.
En diálogo con Ecos Diarios, contó su historia y se animó a opinar. Destacó la tranquilidad y la seguridad del distrito, aunque se quejó de la circulación de motos en la zona del Parque y la playa. También se mostró asombrado por el aumento de precios y consideró que “a veces se pasan”.
Más para el turismo
“Necochea es una linda ciudad, tranquila”, fue lo primero que dijo Kevin Lin. “La seguridad es mucho mejor que de dónde venimos nosotros y que en Capital también porque allá la seguridad no es buena”. Sin embargo, mencionó que en la Ciudad de Buenos Aires tenía muy buenas ventas, pero vivir no era tan seguro. Según explicó acá hay menos ventas, pero puede “trabajar más tranquilo” porque no tiene miedo.
Lo que tienen en común Necochea con Ping Tan (China), el lugar donde nació, es que también es una ciudad costera y con mucho viento. Ping Tan es una isla frente Taiwán y, según dijo, “es una playa hermosa”, aunque reconoció que “acá también es lindo”.
De todas maneras, aseguró que no extraña la playa porque no le gusta, pero sí extraña la comida.
Contó que, cuando recién llegó a Necochea, no había “tanta luz” en las calles. “Cambió con las luces blancas; se ve lindo para el turismo cuando entra a la ciudad. Yo cuando llegué en 2019, justo en invierno, estaba muy oscuro y ahora está cambiando mucho”, remarcó, aunque aún está la espera de que coloquen luces led en la avenida 91, donde tiene el supermercado.
Sobre lo que falta, advirtió que “se tiene que hacer más para el turismo porque acá tienen mucha naturaleza, pero faltan cosas para hacer como juegos”. A modo de ejemplo, contó que mirando Tik Tok vio un complejo de juegos para chicos en Mar Chiquita, algo que a Necochea le falta.
Tránsito de motos e inflación
No obstante, lo que más le molesta es la circulación de motos haciendo ruido por la avenida 91 y la zona del Parque y la playa. “Yo entiendo que hay gente que le gusta andar en moto, pero si quieren hacer ruido así, tendrían que ir a un lugar que sea para eso”.
Contó que a veces ve a los inspectores de Tránsito, intentando pararlos, pero sin resultados porque continúan corriendo picadas. “A la noche se escuchan, a la mañana se escuchan, al mediodía se escuchan, es malísimo”, se quejó.
“Con un ruido así, la gente se asusta, les hace mal a las personas grandes y a los chicos. No es bueno para una ciudad de turismo”.
Para él, deberían buscar un predio para correr con las motos y no circular en medio de la ciudad.
Sobre la actividad comercial, dijo que los precios aumentan mucho, pero las ventas no. “No sé si la gente no tiene dinero o lo cuida”.
“La Argentina y Necochea tienen muchas cosas lindas, pero en otras se pasan”, dijo haciendo referencia a la inflación. De todas maneras, aclaró que de política no sabe ni tampoco sigue las noticias del país, pero sí las de China.
“Acá, más liberales”
“China nada que ver de acá. Lo que te dicen que no hay que hacer, no se hace”, contó y puso como ejemplo, la cuarentena. “Si no se puede salir a la calle, si salís te meten preso”. En cambio, “acá son más liberales”.
Reconoció que le gusta “un poquito” como somos los argentinos, pero en algunas cosas cree que hay que ser más estrictos. Entiende que ahora los casos de coronavirus están aumentando, pero nadie anda con barbijo y, en realidad –según su opinión- habría que mantener los cuidados. De todas maneras, contó que él también anda sin barbijo y se río, dando a entender que empieza a actuar como argentino.
No obstante, le preocupa que suban demasiado los casos y que el Hospital no pueda atender a todos “como pasó en otros lugares del mundo, incluso en Estados Unidos”.
Contó que la mayoría de la gente tiene buena onda con él y su familia y se siente integrado, incluso tiene una hija chica que va la escuela en nuestra ciudad.
Reconoció que a las familias chinas más grandes les ha costado más integrarse o aprender el idioma, pero considera que es porque no salen. “Lo único que hacen es trabajar en el supermercado y nunca salen a comprar, de vacaciones o a un restaurante”. Sin embargo, cree que las cosas han cambiado y ahora empiezan a salir más porque los hijos, que nacieron acá, hablan el idioma y están acostumbrados y los llevan.
En su caso, sale poco también, pero a veces va a comer a algún lado porque le gusta la comida argentina. “La comida china la extraño, pero me gusta el asado, el guiso, las lentejas, las empanadas y cuando llega el 25 de Mayo me gusta el locro”.
Cerca del mar
Sobre el parque Miguel Lillo, reconoció que no lo ha recorrido por dentro, pero cree que hay que conservarlo en forma natural. De todas maneras, dijo que “hay que construir más cerca del mar, pero no dentro de parque”. Mencionó que le gusta el jardín japonés y señaló que le gustaría que hubiera más jardines de otros países, incluso de China.
Recordó la Fiesta de las Colectividades, que se hace todos los veranos en el parque, y advirtió que debería hacerse más seguido porque “el turismo tiene que venir todo el año”. Su plato preferido, “la empanada chilena”.
Para Kevin Lin, para que una ciudad se desarrolle, “se necesita hacer calles y rutas para que venga gente”. “Hace 50 años en Ping Tan (China) no había ni calles, era todo tierra, pero después se hizo asfalto porque el gobierno puso plata. Ahora es una ciudad para el turismo y va mucha gente”, contó e hizo una comparación sobre lo que se debería suceder aquí, pero advirtió que “el dinero tiene que venir de arriba porque la ciudad no puede”.
Por ahora, está instalado en Necochea y, si bien no sabe qué hará en un futuro, aseguró que le gusta vivir acá principalmente por la tranquilidad.///