“Hay que definir el perfil de ciudad”
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Para Florencia Trobo, primero hay que definir “cuestiones macro” para impulsar el desarrollo. Dijo que Necochea “visualmente tiene más presencia” y opinó que la deuda histórica sigue siendo la salud
Julieta Moreno
de la redacción
“La pregunta que nos tendríamos que hacer es qué perfil de ciudad queremos”, opinó Florencia Trobo, haciendo referencia a la necesidad de definir “cuestiones macro” para avanzar en el desarrollo. “No somos ni una ciudad turística, ni agropecuaria, ni portuaria”.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre Necochea. Consideró que ahora la ciudad tiene más presencia visualmente y elogió el estado de los espacios públicos. Sin embargo, recalcó que la deuda sigue siendo con la salud y mostró tristeza porque muchos jóvenes se van y no vuelven. El casino, el parque y el movimiento cultural, también fueron temas que surgieron durante la entrevista.
De la fonoaudiología a las plantas
Florencia Trobo nació en Necochea, donde vivió su infancia y adolescencia. Al terminar el secundario se fue a vivir a la Ciudad de Buenos Aires para estudiar Fonoaudiología. Se recibió e hizo sus primeras experiencias en la profesión en la filial de Villa Ballester de la Cruz Roja Argentina.
Después de seis años, regresó a nuestra ciudad y formó su familia junto a Eduardo Darguibel, con quien tuvo tres hijos: Nacho, Julieta y Milagros. Empezó a trabajar en el hospital Irurzun y en centros de atención primaria ad honorem y, al tiempo, abrió su consultorio. Además, accedió a un concurso para dictar clases e ingresó a trabajar como docente de la materia “Educación vocal” en los profesorados del Instituto de Formación Docente y Técnica N° 31 y en la Escuela Provincial de Arte “Orillas del Quequén”.
En determinado momento, en una búsqueda personal pero también profesional, estudió el profesorado de yoga e hizo cursos de reiki y sumó estas terapias a su consultorio de fonoaudiología, integrando la medicina tradicional con la holística. En 2011, fue directora de Cultura de la Municipalidad.
Al fallecer su marido, se hizo cargo de FM La Radio e incursionó también en el ámbito de los medios de comunicación durante nueve años.
Actualmente está jubilada como docente, se retiró de su consultorio tras 30 años de profesión y dejó la radio en manos de los empleados para su usufructo.
Su interés por las causas de la disfonía y su acercamiento a distintas terapias, la llevó a investigar también sobre las plantas y a iniciar su propio emprendimiento. Desde hace un tiempo, cultiva plantas en su casa para hacer sahumerios y sahumos. Participó en ferias en distintas ciudades y, hoy en día, vende sus productos en el balneario Monte Pasubio. Además, junto a otros artistas y emprendedores impulsa un proyecto para generar un espacio de arte en la plaza 3 de Agosto de Quequén. También los viernes conduce el programa radial “De todo un poco”.
“No figuramos en ningún ranking”
“Visualmente Necochea tiene una presencia más fuerte”, fue lo primero que dijo Florencia Trobo, al pensar en el presente de nuestra ciudad. Destacó el buen estado del centro, de las calles, la plaza y elogió los carteles con las letras de Necochea y Quequén. “Está más linda que en otras épocas”.
Sin embargo, para ella, la ciudad sigue sin definir su perfil. “No somos ni turística, ni agropecuaria ni portuaria”, opinó, remarcando que “es la ciudadanía la tiene que definir que queremos ser”, entendiendo que quizás haya gente a la que no le gusta que, por ejemplo, vengan turistas a la ciudad.
En su caso, comentó que le gusta ese perfil turístico y consideró que se podría aprovechar más. “No figuramos en ningún ranking de ciudades más visitadas, pese a que tenemos una ciudad tan bella”.
“No digo que estemos mal, pero podríamos estar mejor”, advirtió. Para ella, hay que aprovechar el verano, pero también buscar alternativas para el invierno, desarrollando otras actividades como el surf, la pesca, entre otras.
“Yo sé que se está avanzando, pero me pregunto ¿por qué no somos un destino elegido? Quizás en algo nos estamos equivocando, en la difusión, en los valores porque algunos precios son muy onerosos, no sé…”.
Para ella, Necochea es una ciudad que tiene de todo e incluso su gente desarrolla proyectos y toda clase de actividades, aunque quizás se desconoce. “Se hacen muchas cosas, pero todo está como aislado en compartimentos estancos”, explicó e incluso mencionó que hay espectáculos artísticos de nivel, pero que a veces no se participa porque muchos ni se enteran.
En este aspecto, también destacó el gran movimiento artístico y cultural que se ha desarrollado a lo largo de los años y remarcó el rol, en este caso, de la Escuela Provincial de Arte “Orillas del Quequén” en la formación de profesores y artistas.
“Deuda histórica”
Entre sus preocupaciones, planteó que “tenemos una deuda histórica con la salud” y lamentó que “la mayor parte de la población no encuentra empatía en los profesionales de la salud ni en los estamentos” y aclaró que se refiere al sector público y al privado.
Consideró que “la carga horaria, la celeridad con la que se atiende, la presión, hace que se cometan errores y se pasen cosas”. La consecuencia de esta situación, es que “muchos terminamos no atendiéndonos en la ciudad”.
No obstante, reconoció también que la salud está sobresaturada porque también se atienden pacientes de Lobería, San Cayetano, etc.
Casino y Parque
Se mostró contenta que se reabrió la sala de juegos del casino por los trabajadores, pero señaló que la postal del edificio “es lamentable”. Para Trobo, la decisión de qué hacer con el complejo también tiene que ver con el perfil de la ciudad.
“¿Nos interesa mantener el casino?”, se preguntó y estimó que si fuera así “quienes tienen medios económicos hubieran salido a salvarlo”.
“Quizás a muchos ya no les interesa el juego o creen que la postal ya fue porque es setentosa”, opinó e insistió en que antes de decidir sobre el casino, “hay que definir cuestiones macro” que tienen que ver con el perfil que queremos desarrollar. En este aspecto, se volvió a preguntar si queremos ser una ciudad turística, si queremos que vengan visitantes todo el año y también si tenemos la infraestructura, por ejemplo, en materia de hoteles, para recibirlos.
Entre el casino y el Parque
Con respecto al parque Miguel Lillo, Florencia Trobo insistió con el mismo concepto: primero hay que definir el perfil de la ciudad y, a partir de allí, decidir también sobre este tema.
En cuanto a su postura, aclaró que “no cortaría ni un hongo porque la deforestación que hemos tenido en todo el país la estamos pagando con el clima”. Por lo tanto, remarcó que “no intervendría drásticamente el Parque”, pero, al mismo tiempo, reconoció que sí “viabilizaría” la realización de algunos emprendimientos en los claros donde no hay árboles.
“Buscaría alternativas para hacer algo por ejemplo sobre la avenida 10; yo creo que hay espacios para usar”, opinó y se refirió a los lugares gastronómicos que ya están explotados.
“Lo que se ve”
Sobre el gobierno de Arturo Rojas, dijo que “le ha puesto el acento a lo que se ve, al centro, que anden los semáforos, la plaza que está bellísima, la iluminación, cordones pintados, las fiestas” y agregó que le parece bien. Sin embargo, también mencionó que cambia la situación cuando uno hace dos cuadras, más allá del centro.
Para terminar, se mostró esperanzada en la juventud, pero también contó que le da cierta tristeza que los chicos se vayan a estudiar y a veces no quieran volver. Se refirió a sus hijos en particular, pero también a cientos de jóvenes que se quedan a vivir en otras ciudades. “Eso le significa mucho a la ciudad porque ellos son el motor, son las nuevas ideas”. En este sentido, dijo que “hay que pensar la forma para que no se vayan o para que quieran volver elegirnos como ciudad”.///