“Hay que facilitarles los trámites a los comerciantes”
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Romina Casal advirtió que “la burocracia es terrible” y se refirió al tiempo que lleva habilitar un local. Mostró su preocupación por la falta de mano de obra calificada y por el estado de los servicios públicos
Julieta Moreno
Redacción
“La burocracia es terrible”, opinó Romina Casal sobre la cantidad de trámites que deben hacer los comerciantes y el tiempo que tarda, por ejemplo, la habilitación de un local. Consideró que hay que facilitar los trámites sobre todo después de la pandemia, las restricciones y las dificultades que tuvo que atravesar el sector comercial.
Romina Casal nació en Mar del Plata, pero desde los 4 meses vive en Necochea. Su primer trabajo formal fue en una inmobiliaria y la actividad le gustó tanto que empezó a estudiar la carrera de martillero. En su momento no pudo terminarla por cuestiones familiares, pero en 2016 finalmente se recibió de martillera, corredora pública y tasadora en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Entre el 2012 y 2019, se desempeñó en el sector público como coordinadora de la Oficina de Empleo municipal y luego como administrativa. Desde 2017 se dedica también al comercio con su marido y puntualmente ella se encarga de la sucursal playa de la heladería Keops. Ahora también tiene su propia inmobiliaria y se dedica desde hace un año a la actividad.
En diálogo con Ecos Diarios, mostró su preocupación por la escasez de trabajo, pero también por la falta de mano de obra calificada. Consideró que hay que apuntar a mejorar los servicios públicos e impulsar propuestas vinculadas con el entretenimiento que brinden opciones a los turistas.
La falta de servicios
“Veo ciertas mejoras, pero le falta mucha infraestructura”, fue lo primero que dijo Romina Casal, al pensar en el presente de la ciudad.
Se refirió puntualmente a la necesidad de mejorar los servicios desde el aspecto público. “No puede ser que en el sector de la Villa falte el agua todos los veranos, así como también en Quequén y en otros barrios”.
Además, por otra parte, consideró que a la ciudad le faltan también alternativas en el rubro entretenimientos. “Lo mejor que le podemos ofrecer al turista es la parte natural, pero no tenemos shopping, no hay espectáculos, cosas que otras ciudades turísticas sí tienen”.
En su caso desde hace años trabaja en la temporada y nota que los visitantes no saben qué hacer los días que está feo para la playa. En este sentido, consideró que “hay que incentivar al sector privado para que intervenga con algunas propuestas”.
Entre sus preocupaciones, mencionó la falta de trabajo y también la falta de mano de obra calificada. “Si los trabajos que surgen son solamente por temporada, es difícil que la mano de obra se califique. Por más que una persona se quiera formar para trabajar como camarero, si después durante el año tiene que trabajar de otra cosa para poder sobrevivir, es imposible que podamos lograr mano de obra calificada”.
La situación del comercio
A esta situación, se suma -según explicó- lo difícil que es habilitar un comercio en Necochea, tanto por la burocracia como por el costo. “La burocracia es terrible”.
Contó que por más que el comerciante lleve toda la documentación en orden para iniciar el trámite de habilitación, “los expedientes están un año dando vueltas por el municipio”. “Eso tiene que ser algo ágil”, remarcó, indicando que “no puede ser que la habilitación llegue un año después”.
Para Romina Casal, hay que facilitarles los trámites a los comerciantes sobre todo en pandemia. Al referirse a esto, criticó el proyecto que se presentó en el Concejo Deliberante para ordenar los horarios de la nocturnidad. “Después de la pandemia y la crisis económica que hay en la Provincia, en el país, pero sobre todo en Necochea por la falta de trabajo, me parece que bajo ningún punto de vista tenemos que volver a pasar por restricciones”.
“Restricciones no tiene que haber más, tienen que dejar que el comercio trabaje libremente porque esto repercute en todos los ámbitos”, advirtió y recordó lo que fue el verano pasado con los horarios topes, los protocolos y las medidas que hubo que cumplir que complicaron la actividad.
También se quejó de que durante la temporada pasada hubo “una persecución constante” con los comerciantes para que se respeten los horarios de descarga de mercadería. Sin embargo, advirtió que no se hace nada con los manteros, que son –según ella- “una competencia desleal para el que paga un alquiler comercial, una habilitación, para el que tiene empleados”. En este aspecto, dijo que “no hay un equilibrio”.
De todas maneras, aclaró que no está en contra de la gente que tiene que trabajar, pero opinó que se debería generar un espacio para los manteros a modo de paseo para que no se pongan frente a los comerciantes.
Sobre el rol del ciudadano, dijo que “el necochense siempre habla desde la queja, pero son muy pocos los que activan”.
“Me gusta que participen todos, pero muchos se quedan en la comodidad de no participar”, indicó. No obstante, sostuvo que “es cierto que muchas cosas no tienen que hacerlas los ciudadanos”.
Para ella, la mayor responsabilidad la tiene la dirigencia política. “El ejemplo lo tienen que dar los políticos”, señaló, al tiempo que advirtió que “en pandemia nosotros no podíamos trabajar y había reuniones clandestinas y se controlaban ciertos lugares y otros no”.
Inversión privada y pública
Con respecto al ex complejo casino, se mostró a favor de la propuesta para que se venda e incluso ella como martillera participó en la tasación. “Me parece perfecto porque no quiero ver esos escombros frente al mar”, dijo en relación a la venta y lamentó que “se haya caído el proyecto”.
“El desarrollo costero tiene que tener inversión privada porque es de la única forma que se puede sostener porque estamos viendo que el casino, pertenece al sector público, y está en este estado”.
Asimismo, se refirió a los lugares abandonados que tiene Necochea, entre ellos, el casino, el puente que se cayó, la estación de trenes de Quequén, el balneario ACA, que “terminan quedando en ruinas”.
Sobre qué hacer en el casino, dijo que “no me importaría si queda con el formato del edificio o arman torres de departamentos o una universidad; acepto cualquier propuesta pero que no sea algo que está abandonado”.
Al referirse al desarrollo costero, afirmó que está de acuerdo, pero siempre con acceso público y no de la forma en que está hecho el barrio Médanos. “Nos asombramos de otras ciudades costeras que abarcan toda la playa y nosotros con todo el frente costero que tenemos, es una lástima que no se pueda desarrollar”.
“Se tendría que armar un proyecto con inversión pública y privada, que se respete la parte natural y que sea con acceso para el público”.
Al opinar sobre el parque Miguel Lillo, remarcó que “hay que hacer intervenciones, pero sin afectar lo natural”.
Escuchar al vecino
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, señaló que le cuesta escuchar al vecino, algo que ha pasado –según ella- también con otros gobiernos. “No es solamente escuchar al vecino en la campaña política sino escucharlo todo el año”.
De todas maneras, dijo que nota cambios y manifestó que le gusta la remodelación de la avenida 2 y la iluminación nueva. “Pero el problema no está solo en las avenidas”, criticó y mencionó otras calles que están pidiendo iluminación desde hace un año y, en este caso, con cargo para el vecino y sin respuesta.
Para terminar, se mostró optimista con la cercanía de la temporada porque hay muchas reservas en el sector turístico. Asimismo, destacó que ha habido un cambio porque las consultas no son por 3 días sino por 10, 15 días o un mes. “Es alentador que hayan elegido Necochea para venir de vacaciones”.