“Hay que hacer y dejar hacer”
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El comerciante Juan Del Prette insistió en la necesidad de aprovechar los recursos naturales para generar desarrollo. “Si vamos a ser una ciudad turística, tenemos que comportarnos como tal”
Julieta Moreno
de la redacción
“Los atractivos ya los tenemos, pero hay que explotarlos”, opinó el comerciante Juan Del Prette, al referirse a los recursos naturales con los que cuenta Necochea y advirtió: “Hay que hacer y dejar hacer” en alusión al Parque, al frente costero y al río.
Juan Del Prette nació en Necochea. Al terminar el secundario, cursó una Tecnicatura en Turismo en el Instituto de Formación Docente y Técnica N° 31 y se desempeñó un tiempo en la Secretaría de Turismo como informante. A los 22 años, se fue a vivir a Tandil y empezó a incursionar en la gastronomía. Al poco tiempo, se le dio la oportunidad de irse a Calafate, donde trabajó durante una temporada en un local gastronómico frente al glaciar Perito Moreno, una experiencia que recuerda como “mágica”. Regresó a Tandil y entró a trabajar en un restaurante importante y luego esa misma empresa lo llevó a La Plata a un local similar, pero con más responsabilidades. Volvió a Tandil al mismo lugar y quedó a cargo de todo el restaurante durante cuatro o cinco años. En el 2015, decidió dejar todo y se fue a recorrer el norte argentino, siguió por Bolivia y llegó hasta Ecuador. Tras terminar el viaje, se volvió a Necochea a empezar de cero. Trabajó en varios restoranes y bares, hasta que arrancó con un emprendimiento propio. Junto con dos socios, abrió Hashtag, un local de accesorios de celulares, hace cinco años. El comercio fue creciendo primero en nuestra ciudad y luego en la zona. Actualmente, la firma tiene tres locales en Necochea y seis sucursales más en la región: Pinamar, Villa Gesell, Mar del Plata, Miramar y Tandil.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Consideró que de a poco, después de varios años, se empiezan a notar cambios. Se mostró preocupado por la inseguridad e insistió en que se debe impulsar el desarrollo en la costa y el Parque para crecer como ciudad turística.
“Hay grandes deudas”
“La ciudad se está despertando; se está desperezando para empezar a hacer cosas”, opinó Juan Del Prette. “Durante mucho tiempo, la vi siempre igual o peor por el mismo paso del tiempo, pero ahora creo hay que cosas que van cambiando”.
Los cambios los nota en las obras que se están realizando. Entre ellas, mencionó los cambios de vereda del frente costero, la iluminación, la senda peatonal en el Parque. Además, remarcó que “la ciudad también está más limpia”, aunque también señaló que “hay grandes deudas”.
Mencionó el estado de los accesos que, si bien cree que ahora están un poco más prolijos, todavía le falta. “Si vos entras a cualquier ciudad costera de la Provincia, Necochea es la que lejos tiene la entrada más abandonada”.
Entre sus preocupaciones, mencionó en primer lugar la seguridad no solo a nivel ciudad sino en el país en general. “Por suerte no he tenido inconvenientes, pero charlo con gente y sé las cosas que están pasando”, indicó, lamentando los hechos cada vez más graves que suceden.
Más desarrollo
Otro tema que planteó fue la necesidad de desarrollarnos turísticamente. “Si vamos a ser una ciudad turística nos tenemos que comportar como tal”, destacó.
Para él, “los atractivos ya los tenemos, pero los tenemos que explotar” e insistió en que “lo más importante son los recursos y los tenemos, pero hay que hacer y dejar hacer”. En este sentido, dijo que “no puede ser que en el Parque hermoso que tenemos, no haya más actividades disponibles y lo mismo en la playa o en el río”.
“Tenemos 60 kilómetros de costa y lo único que está explotado son unas cuadras”, indicó, para dar cuenta de la necesidad de extender el frente costero y aprovechar la playa.
Al referirse puntualmente al parque Miguel Lillo, señaló que “no digo que vaya cualquiera y haga lo que quiera, tiene que haber una planificación”. Para él, deberían sumarse confiterías, restorantes, complejos de cabañas, plazas, etc. “Tiene que haber cosas para hacer dentro del Parque sino la gente se termina tomando el mate adentro del Parque y eso tampoco genera nada”, opinó.
Sobre el complejo casino, dijo que “hay que hacer algo”. Si se hace un hotel, él estaría de acuerdo, aunque no cree que sea lo mejor y se inclinó más por una plaza o algo que sea perdurable en el tiempo. “Si es un hotel que no esté lindo solo tres años y después se caiga a pedazos”.
Se refirió a la importancia también de la actividad comercial. Al respecto, indicó que “al centro lo veo siempre igual, no está muy dinámico”. Sin embargo, se mostró satisfecho, al decir que en los últimos meses se han vuelto a abrir locales que antes estaban cerrados. No obstante, cree que “hay que hacer algunas mejoras, aunque sean detalles”. Entre ellos, mencionó nueva cartelería, cordones y rampas pintadas, entendiendo que son mejoras que se pueden hacer desde la Municipalidad y advirtió que al comerciante “no se le puede pedir que cambie la vereda o que ponga un cartel cuando no vende”.
No hay buen humor
Al pensar en la ciudadanía, consideró que “estamos en un momento muy particular, se palpa en la calle las problemáticas nacionales, de la inflación, los precios y se está lejos de que haya un buen humor en la gente, pero es entendible”. Además, señaló que “cada uno está en lo suyo” y agregó que, en su caso, está intentando involucrarse un poco más. Contó que lo invitaron a participar de la Cámara Comercial y decidió sumarse para aportar ideas y cooperar con el sector.
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, dijo que la ve bien, pero entiende que “falta un montón porque hay grandes deudas en lo estructural” y, como ejemplo, manifestó que “no puede ser que el Hospital no tenga insumos”.
De todas maneras, entiende que “el gobierno municipal ha hecho cosas y la ciudad está creciendo”.///