“Hay que perseverar a todo tipo de crisis y luego salir adelante”
Aseguró Patricia Cepeda, quien se dedica desde hace años a la pastelería artesanal junto a su marido y ha enfrentado diversas situaciones de vida, pero sin bajar los brazos.
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Mario Maruca
Redacción
Patricia Cepeda encabeza un emprendimiento familiar junto a su marido Roberto y ambos, trabajan intensamente para el sostenimiento de sus hijos, el hogar y para afrontar los compromisos de la vida cotidiana.
“Cuando estaba embarazada de mi hija, que está por cumplir 19 años, decidí dedicarme de lleno a la maternidad en ese momento y renuncié a mi empleo en un comercio de Quequén, pero claro, me quedé sin ingresos de dinero y estaba acostumbrada a tener mi plata”, expresó la mujer.
El esposo de Patricia se desenvolvía en un hipermercado de Necochea y ella consideró que, a pesar de la labor inquebrantable de una madre de criar a su hija, necesitaba realizar algún aporte a la economía de la casa.
“Comencé a elaborar pizzetas, luego, ensaladas y fui agregando a los productos que comercializaba, pastafrolas y tortas”, agregó la emprendedora.
“Después, apareció otro desafío para mí, ya que tuve la oportunidad de realizar cursos y me capacité con los talleres de elaboración de tortas y pastelería, por lo que pude ampliar el espectro de realización de distintas mercaderías y el nivel de propuestas creció”, continuó diciendo Patricia durante la charla mantenida con Ecos Diarios.
Se sumó el marido
Cepeda reconoció también que “los mismos clientes, empezaron a pedirme comidas saladas y mi esposo, Roberto Cepeda, llevó a cabo un curso de capacitación para Oficial Facturero que brindaban en el Centro de Formación Profesional situado en el edificio del ex Liceo Naval y tras dos años de aprendizaje, comenzamos a trabajar juntos”.
La mujer recordó además que “varias personas nos decían en ese tiempo que debíamos vivir de la pastelería y la elaboración de diversos productos. Inclusive, el pastor de la Iglesia Bethel, Jorge Daruich, fue quien nos brindó el mayor impulso para seguir adelante”.
Añadió que “Jorge nos aconsejaba a buscar el desarrollo del emprendimiento familiar y todo eso resultó para nosotros, un verdadero desafío que asumimos juntos. Además, mi marido renunció a su trabajo en el hipermercado y a los beneficios laborales, pero confiamos en nuestro proyecto y sabíamos perfectamente que la decisión no era nada fácil”.
Distintos momentos
Patricia Cepeda en otro tramo de la conversación con Ecos Diarios, aseguró que “a pesar de distintos momentos, buenos y otros no tanto, elaborar productos en casa fue la mejor opción”.
Al respecto, aseveró que “con la presencia de la pandemia de Covid-19, esta situación de vida, nos permitió conseguir más envión todavía, ya que la gente encerrada en sus hogares, nos demandaba variedad de comidas de manera permanente”.
Explicó que “los clientes conseguían nuestros contactos telefónicos, nos pedían el menú y Roberto se encargaba de realizar los repartos a domicilios. Por eso, implementamos diversas propuestas como: mini tortas y pastafrolas, tartas, etcétera, y fuimos fortaleciendo el emprendimiento”.
La mujer destacó que “los mismos consumidores comenzaron a recomendarnos y la carpeta de clientes se amplió, inclusive, una vez transcurrida la crisis sanitaria, donde volvieron las fiestas familiares, eventos y diferentes reuniones que permitieron seguir asegurando nuestro trabajo de elaboración de diversos productos”.
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Perfil
El valor de la familia, como sostén en la vida
Patricia Cepeda, con emoción en sus ojos, narró que debió pasar por un proceso de enfrentar una enfermedad complicada, pero nunca dejó de trabajar junto a su marido y se mantuvo ocupada para no dejarse caer por el mal que apareció en su camino y la puso a prueba.
“Nosotros le ponemos mucho amor a lo que hacemos y utilizamos varias horas de trabajo, entiendo que es vocación de servicio y si no fuera así, no creo que hubiéramos podido sostener el emprendimiento familiar durante tanto tiempo”, enfatizó.
“Hay que perseverar”
Agregó que “hay que perseverar a todo tipo de crisis o de distintas situaciones que se den, como me ocurrió en forma personal con la salud, lo mismo con las políticas de cada gobierno y las cuestiones de la economía en general. Hay que recordar lo sucedido hace años en el país, con una inflación de precios muy alta”.
Allí, reconoció que en ante estas situaciones, “hay que tener en cuenta que uno le pone un valor a su producto o pasa un presupuesto, pero transcurrieron tres meses y los costos se dispararon entre un 30 o 40 por ciento cuando vas a comprar los insumos”.
Las inversiones realizadas
Al respecto, Cepeda puntualizó que “el camino transitado hasta ahora, nos ofreció aprendizaje y conocimiento acerca de cómo desempeñarnos en este rubro. Además, con mi marido realizamos inversiones en el emprendimiento familiar, ya que incorporamos distintas herramientas de trabajo”.
Y enumeró que “contamos con dos cocinas, ampliamos el sector de elaboración y sumamos otros elementos clave como hornos, freezers, entre otros”.
Patricia Cepeda también contó que sus hijos Lucas, Rocío, Valentina, Sol e Isabella, son un verdadero sostén de vida junto a su esposo, Roberto.
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