Hay que plantar árboles
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Con motivo de celebrarse el Día del Arbol, el grupo Ciudad Frutal llevó adelante el pasado jueves una propuesta, a través de la cual miembros de la comunidad motivaron a a la comunidad a hacer plantación de ejemplares.
En la oportunidad se plantaron en macetas, para luego ser trasladados a domicilios y ser replantados allí, especies como jacarandá, alcornoque, roble y membrillo.
Más allá de la acción, la intención fue la de crear conciencia de la importancia que tienen los árboles para la vida humana, tanto desde lo estético como para la salud personal.
Sin embargo, de fondo, se sigue una marcada carencia de árboles en la vía pública, algo que en diversas oportunidades ha recalcado Ecos Diarios en sus páginas.
En principio tal faltante deja al descubierto el desconocimiento y poco apego de residentes respecto a la importancia de las plantas, pero también expone una falta de control y castigo por parte del municipio para impedir que se extraigan árboles a “gusto y piacere”.
Asimismo el municipio dispone de un listado de especies que deben ir en las veredas de cada calle, creando así una armonía. Sin embargo la mayoría de los frentistas hace caso omiso y planta la variedad que le parece o le gusta más.
Informes de Espacios Públicos de la comuna a lo largo de los últimos años han reflejado, la falta de no menos de 10.000 plantas en las veredas y Quequén, cifra no comprobable. En el centro muchos comerciantes han optado por sacarlos, para que no impidan la visual a sus negocios. Sin embargo no se avanza en la cuestión.
A modo de ejemplo, hace un tiempo se supo de la propuesta de concejales de la ciudad de La Plata para recuperar el arbolado faltante.
La misma consiste en que por cada nacimiento que se asiente en el Registro de las Personas se plante un árbol en el barrio al que pertenezca el recién nacido, o en su defecto en uno a elección de sus familiares. Estos y personal municipal, se abocarían a la tarea.
“Cuando el chico crezca le será significativo saber que hay un árbol suyo en algún lugar de su ciudad”, cita uno de los fundamentos del proyecto.
Entre las premisas de la iniciativa aparecen la promoción del amor a la naturaleza por parte de los niños y la difusión de información sobre las especies arbóreas, de manera de fomentar el compromiso de mantenerlas en las futuras generaciones.
Entre los beneficios y funciones que cumplen los árboles se pueden mencionar la sombra que brindan y que sirve para refrescar el aire en las jornadas de calor; la producción de oxígeno; la regulación de la humedad en el medio ambiente; la disminución de los ruidos en la vía pública; la retención del hollín y polvo y, obviamente, el embellecimiento de la ciudad.
En nuestro caso los árboles podrían ser provistos por el vivero municipal, que desde hace años realiza su labor en ese sentido, inclusive obsequiando periódicamente plantas a los vecinos.///